Una treintena de trabajadores se van de Pinasa en las últimas semanas por extinción de contrato

El plan de reestructuración presentado por el Grupo Losan ha recibido la mayoría de votos de los acreedores incluidos en el proceso, según ha informado UGT.

La situación de la plantilla de la fábrica de Pinasa en Fuentes, del Grupo Losan, es «una historia de nunca acabar», ha asegurado el representante de la Federación de Industria de UGT, Jesús Laín. En la actualidad, unos 30 trabajadores se han ido de la planta en las últimas semanas por extinción de contrato, y en la actualidad se mantienen trabajando unos 110 empleados.

Laín ha señalado a VOCES DE CUENCA que el pasado 28 de abril se terminó el plazo para que la empresa presentara un plan de reestructuración a la jueza con el objetivo de no ir a concurso de acreedores. Sin embargo, en una reunión que mantuvieron el comité con la dirección, la magistrada todavía no tiene la documentación, aunque sí está ante notario. «Una vez que ha pasado, se ha enviado a los acreedores incluidos en el proceso a efectos de su conocimiento y, en su caso, emisión del voto correspondiente. Tras la recopilación de los votos, la empresa dice que tiene la mayoría necesaria para la aprobación del plan», ha destacado Laín.

En este sentido, ha explicado que «en teoría, el grupo dice que tiene la mayoría necesaria para la aprobación del plan una vez que se lo han presentado los acreedores, y que el experto independiente está finalizando la elaboración del informe definitivo para presentarlo ante el Juzgado», que previsiblemente será este jueves.

El representante sindicado ha aclarado que una vez que el plan se presente en el juzgado «no haya gente que impugne este plan y que no estén de acuerdo con él». Jesús Laín ha confirmado que el objetivo que tiene la empresa es reactivar la producción de las plantas, «pero nosotros tenemos dudas sobre cuándo, con qué y con quién», ya que en el caso de la fábrica de Fuentes, la planta no está operativa por la falta de materia prima. «La situación es tremenda, mucha gente se ha marchado de la empresa y no sabemos cómo puede acabar esto», ha resaltado.

El representante de UGT ha apuntado que fueron los que ganaron la primera sentencia en cuanto a la extinción de la relación laboral del trabajador por culpa imputable al empresario, «y por lo tanto con despidos improcedentes que ahora mismo la empresa tendrá que abordar en algún momento si quiere continuar con la con la actividad».

Jesús Laín espera que les faciliten la documentación sobre el plan de reestructuración de la empresa, «pero aquí la verdad es que todo son palabras ya durante este tiempo y no tenemos confianza ninguna en la empresa, sinceramente». Ha insistido en la defensa de la continuidad de Pinasa porque «es una industria clave para Cuenca y su comarca de alrededor, que da trabajo a mucha gente, ya que estamos faltos de industria, y cualquier industria, más esta que puede funcionar, para nosotros es imprescindible».

El objetivo a corto plazo para el Comité de Empresa es que se regularicen los pagos de las nóminas, ha subrayado Laín. Los trabajadores de la planta de Pinasa tienen cobrados actualmente hasta el mes de diciembre, y en esta semana recibirán el sueldo de enero, según les trasladó la empresa este miércoles en la reunión.

«Antes del día 10 de junio quieren hacer otro pago. A partir de ahí, dependiendo de la producción que haya en las plantas, pagar alguna nómina más», ha explicado el representante sindical que ha aclarado que «estamos ya acumulando cinco nóminas, porque mayo está ya a la vuelta de la esquina, y hay gente que no tiene prorrateadas las pagas extras y que la media de marzo tampoco la ha cobrado».

«La situación es límite y no sé hasta qué punto la gente va a querer arrancar a trabajar en un momento determinado si no hay pago de más nóminas», ha recalcado Laín.

Sobre el papel de la Junta de Comunidades en esta situación, el representado de UGT ha manifestado que «el papel político en este momento es, digamos, un poco secundario hasta saber realmente qué es lo que va a pasar». Aun así, ha insistido en que «si esto va para adelante, esperemos que todo el mundo apoye en la medida de lo posible y que todo el mundo ponga de su parte para que esta industria pueda continuar en Cuenca», ha sentenciado.