Cuenca no es ajena a la cuestión de la despoblación y forma parte de la llamada ‘España vaciada’ con numerosos pueblos aquejados de una crisis demográfica por la migración poblacional hacia las grandes urbes en busca de más y mejores oportunidades personales y laborales. La plataforma ‘Vive tu pueblo’ ha elaborado un listado por provincias de los pueblos que cuentan con menos de 50 habitantes, un dato que en el caso del territorio conquense alcanza a 34 localidades.
Alcohujate, Algarra, Arandilla del Arroyo, Arrancacepas, Bascuñana de San Pedro, Beamud, Buciegas, Campillos-Sierra, Casas de Garcimolina, Castillejo-Sierra, Castillo-Albaráñez o Cueva del Hierro son algunos de los municipios que forman parte de este listado. A ellos se unen El Pozuelo, Fresneda de Altarejos, Fresneda de la Sierra, Huérguina, La Cierva, La Parra de las Vegas, Mota de Altarejos y Narboneta. También están incluidos Olmeda de la Cuesta, Olmeda de Eliz, Piqueras del Castillo y Portalrubio de Guadamejud. Completan el registro Rada de Haro, Saceda-Trasierra, San Martín de Boniches, Solera de Gabaldón, Torrubia del Castillo, Valsalobre, Villar del Infantado, Villarejo de la Peñuela, Vindel y Yémeda.
A pesar de lo reducido de su censo, estas pequeñas localidades luchan por mantener una forma de vida contra el paso del tiempo y el éxodo rural, una realidad en la que esta iniciativa que recorre la España rural está tratando de prestar su apoyo. Vive tu pueblo ha documentado la historia de algunos de los municipios más pequeños del país través de reportajes audiovisuales, entrevistas y contenidos divulgativos en los que la provincia de Cuenca cuenta con especial protagonismo. Frente al concepto de la denominada «España vacía», sus impulsores prefieren hablar de una España despoblada, pero habitada por personas que continúan cuidando el legado recibido de generaciones anteriores. «Los protagonistas son las personas», defienden desde el proyecto, que centra cada documental en las vivencias de quienes permanecen en estos pueblos y en quienes regresan cada verano para mantener vivo el vínculo con su lugar de origen.
Reportajes que ponen el foco en la vida de los municipios y su legado a través de las personas que los habitan
Los reportajes no solo muestran iglesias, plazas o paisajes. También recuperan antiguos oficios, herramientas de trabajo, tradiciones, fiestas populares, la arquitectura popular, la agricultura, la ganadería y los testimonios de vecinos que conservan la memoria del territorio. El interés por estos contenidos ha ido creciendo de forma constante. La iniciativa ha superado recientemente el millón de visualizaciones en YouTube, donde ha publicado cerca de 200 documentales, además de realizar más de 500 entrevistas y recorrer alrededor de 60.000 kilómetros por la geografía española para mostrar la riqueza cultural y humana de los pueblos más pequeños.
Más allá de las cifras, el proyecto pretende reivindicar el valor de un patrimonio que no siempre aparece en los mapas turísticos. Cada pueblo conserva una historia propia, una identidad y una forma de entender el territorio. Recientemente han visitado Mota de Altarejos. En este lugar se encontraron con Eugenio Terrón, un vecino cuyo hobbie son las telecomunicaciones como la telegrafía y les relató cómo se comunicaba con personas de todo el mundo a través de su antena. También hubo espacio para los enamorados de la localidad, como Paula y Javi, que aunque viven en Madrid compraron una casa en el pueblo para poder pasar los fines de semana a desconectar y cambiar de ambiente.
También el proyecto hizo parada en Parra de las Vegas. Allí hablaron con el alcalde, Vicente Martínez, quien adora su pueblo a pesar de que su familia, como tantas otras, tuvo que emigrar a Cuenca capital en busca de más oportunidades. Martínez pone su empeño en que la localidad crezca y además de ser regidor municipal también trabaja en el campo y ha relatado como es su manera de vida, que según asegura no cambiaría a pesar de que sus amigos se cuestionen cómo se vive con una familia con niños pequeños en un entorno rural despoblado. En Villarejo de la Peñuela, Julio Denche regenta el «bar de los mayores» desde hace siete años. Vive tu pueblo le entrevistó para saber la importancia que tiene el negocio como espacio de encuentro para los habitantes; en 2015 cambió su vida para ocuparse no solo de este espacio, sino también de cubrir multitud de necesidades de los habitantes, desde una bombona de butano hasta una barra de pan. Denche explica cómo le han recibido sus vecinos, para los que él ya se ha convertido en uno más.
Esa lucha por mantener la identidad propia también la encarna Jesús Montón, primer edil de Bascuñana de San Pedro. El hombre, que trabaja como autónomo, ha regalado una parte de su tiempo a la alcaldía para evitar ser absorbido como pedanía por otra localidad de alrededor ya que se ha convertido en un pueblo prácticamente inhabitado en multitud de épocas entre semana, donde llega a vivir una sola persona. Sin embargo, Montón no ceja en su empeño y trabaja porque su pueblo luzca en plena forma, con un concejo abierto. Esta forma de gobierno solo queda en otros tres puntos de la provincia y supone una democracia directa en la que el gobierno y la administración local no recaen sobre un ayuntamiento tradicional, sino en una asamblea vecinal compuesta por todos los electores del municipio y un alcalde elegido directamente por ellos.
Estas son unas de las tantas historias que la iniciativa y ‘el viajero’, como se denomina su presentador, han recabado por toda la provincia en un proyecto que merece la pena escuchar no solo por lo curioso de las historias, sino porque sirven de testimonio de que la llamada ‘España vaciada’ está llena de vida gracias a personas a los que los pequeños municipios les han robado el corazón. Personas que han puesto su empeño en que Cuenca, como tantos otros territorios del país, no pierdan municipios, y que las singularidades, historia y patrimonio de cada uno de ellos sigan preservándose.













