Así serían las calles José Cobo, Luis Martínez Kleiser y el Centro Cultural Aguirre con más vegetación

La iniciativa 'Verdeando Cuenca' utiliza las nuevas tecnologías para enseñar cómo podría transformarse la ciudad incrementando las zonas verdes.

Verdeando Cuenca es una plataforma ciudadana y un movimiento vecinal que aboga por la mejora y ampliación de las zonas verdes dentro del entorno urbano. Este grupo activo en redes sociales promueve el respeto por los espacios naturales existentes y propone el diseño de nuevas áreas, como jardines verticales en zonas grises de la ciudad, la instalación de vegetación en rotondas o plantar más arbolado y vegetación así como áreas de estancia en espacios peatonales de Cuenca.

Con ese objetivo de renaturalizar espacios urbanos de la ciudad de Cuenca mediante intervenciones de urbanismo verde han movilizado su iniciativa a través de las redes sociales, fundamentalmente Instagram. La filosofía del proyecto se basa en mejorar la calidad del espacio público mediante soluciones inspiradas en ciudades europeas que han apostado por la renaturalización, aumentar la vegetación urbana y con ello reducir el efecto isla de calor. Aunque por el momento se desconoce quién está detrás de las publicaciones, no cejan en tratar de inspirar a los conquenses a imaginar cómo podrían cambiar los espacios urbanos de su ciudad.

Aunque estudian cada paso en particular, las propuestas presentadas comparten una serie de elementos comunes como son la ampliación de zonas peatonales el incremento del arbolado, la creación de parterres y jardines de lluvia y la incorporación de bancos y espacios de estancia, todo ello utilizando especies vegetales adaptadas al clima de Cuenca y generando recorridos con sombra. Más allá de plantar árboles, Verdeando Cuenca persigue una transformación asequible del espacio urbano para hacerla más habitable y para que más allá de ser un espacio de tránsito de viandantes, se pueda estar en ellos.

Más allá de planos o bocetos, la iniciativa ha incorporado el uso de herramientas de IA generativa de imágenes para mostrar cómo podrían verse determinadas calles si fueran renaturalizadas. Para ello combinan fotografías reales del estado actual con edición digital y generación mediante inteligencia artificial así como un retoque posterior para lograr imágenes verosímiles. Todo ello con el fin de que cualquier ciudadano pueda imaginar una transformación urbana que, con planos tradicionales, sería mucho más difícil de visualizar.

Su estrategia de comunicación se basa en publican comparativas del estado actual de determinadas calles frente a cómo podrían transformarse después de aplicar sus propuestas. No se trata de una clase magistral ni de un proyecto de arquitectura, sino de un plan sobre cómo pueden hacerse las cosas diferentes con un lenguaje visual, muy divulgativo, con imágenes realistas para generar conversación entre vecinos y preguntarles cómo imaginan determinados espacios.

Arbolado de gran porte para José Cobo y Luis Martínez Kleiser

Entre las recreaciones difundidas destaca la calle José Cobo. En este caso, la propuesta incorpora un árbol de gran tamaño así como un espacio de vegetación de suelo y matorral junto a la marquesina de autobús. Esta propuesta de añadir árboles junto a las paradas del transporte urbano permitiría aumentar el espacio de sombra y, por ende, el confort térmico de aquellos que se encuentran esperando. En esta misma línea se pronuncian sobre la calle Luis Martínez Kleiser, una céntrica vía peatonal situada junto a la Biblioteca Pública del Estado. El espacio, aunque cuenta con zonas de estancia, no tiene apenas sombras, lo que hace inviable que los ciudadanos habiten el espacio y compartan en él momentos de comunidad. La propuesta en similar, con una línea de arbolado continua integrada en el diseño urbano actual. «La incorporación de alcorques y la plantación de árboles de gran porte no solo transformaría el confort térmico del espacio, sino también su calidad urbana: más vida, más uso ciudadano. Renaturalizar estos entornos no es solo una cuestión estética, sino una inversión en bienestar y en una ciudad más habitable», resumen.

Un jardín vertical en el entorno del Centro Cultural Aguirre y toldos naturales en la Plaza España

El proyecto también transforma visualmente el entorno del edificio, en concreto la calle San Esteban donde se ubica la estatua de El Quijote. Para refrescar esta área de tránsito peatonal, habitual entre los conquenses, se propone aprovechar el área gris para la creación de un jardín vertical que, además, embellezca el entorno. El lugar tiene un importante valor simbólico, ya que el Centro Cultural Aguirre ocupa un edificio histórico levantado a finales del siglo XIX gracias al legado del filántropo Lucas Aguirre y hoy alberga la biblioteca municipal, salas de exposiciones y actividades culturales. También siguiendo esta línea en la Plaza España, donde hay unas pérgolas de madera instaladas y maceteros, se plantea replantar los maceteros, aumentar los bancos y crear un toldo vegetal sobre el de madera para aumentar la sombra y el frescor.

Explotar el potencial de las jardineras y los espacios preparados para alojar vegetación

Cuenca cuenta con numerosos espacios preparados para alojar vegetación que lucen a la espera de que esa vegetación se instale y llene de vida el espacio público. Ejemplo de ello son la nueva rotonda de Hermanos Becerril, donde se ha respetado la vegetación de la raqueta anterior, pero el centro luce con tierra sin nada en el centro plantado, en la plaza de la Morquera, donde hay multitud de jardineras vacías, o la placeta peatonal junto a la calle Princesa Zaida, donde hay dos árboles pero falta vegetación en los maceteros. Además de instalar plantas en los espacios habilitados, proponen una limpieza integral en las paredes, que hoy lucen grafitis e instalar bancos de madera integrados en las maceteras.