Euforia y comunidad en ‘la noche de los claxon’ en Cuenca tras la victoria de la selección en el Mundial

Extranjeros que celebran la victoria de su 'otra selección', pequeños que viven por primera vez una victoria mundial y un regalo de cumpleaños.

Cuenca es uno de los pocos lugares en los que todos se conocen y formar parte de la comunidad es sencillo, pues un conquense recibe siempre con los brazos abiertos. Este domingo 19 de julio esta afirmación ha tomado más relevancia si cabe tras la victoria de la selección Española de Fútbol frente a Argentina en la final del Mundial de fútbol 2026. Nadie era un extraño esta noche en las calles, nadie estaba solo y el buen ambiente, la comunidad y la inclusión que han marcado el camino de nuestros jugadores han tomado la Plaza España en una eufórica celebración repleta de gente. En este punto en el que han convergido varios centenares de personas, se han podido ver besos que recordaban a aquellas míticas imágenes de Iker Casillas y Sara Carbonero tras la victoria del 2010 en este mismo campeonato, historias de extranjeros que han celebrado la victoria de su ‘otra selección’, conquenses para los que este título ha sido un regalo de cumpleaños inesperado, jóvenes artistas que se han adelantado a los de De la Fuente y han teñido su pelo o familias que han vivido juntas por primera vez una victoria mundialista de la selección.

Poco después de la una y media de la mañana la ciudad parece sumida en una mezcla entre sueño e incredulidad, las aún repletas terrazas de los bares a la espera de ver al once campeón levantar la copa siguen festejando el pitido que ha vuelto a hacernos campeones del mundo. A medida que uno camina por Hermanos Becerril hacia el Centro de la ciudad el ambiente se va caldeando. Cada vez son más los cánticos, gritos, bocinazos, petardos y los claxon, ese bendito sonido que va a poner la verdadera banda sonora a la noche. Gente que no se conoce absolutamente de nada se abraza, celebra y se incluye. Los coches paran para festejar con los peatones y los clásicos ‘made in Spain’ flotan en el aire mezclados con las retransmisiones de los periodistas deportivos en las radios. Ave María de David Bisbal, Torero de Chayanne, Paquito el Chocolatero o la ya mítica Superestrella de Aitana que tanto ha acompañado a la selección en su camino hacia la victoria no dejan de sonar. Poco antes de las dos menos cuarto el ambiente comienza a caldearse en la plaza de España, epicentro de la celebración en Cuenca.

Allí se encuentran Chisa y Fatia Meljadra. Ambas son marroquíes pero van pertrechadas de pies a cabeza con banderas de España. «Hemos ido desde el principio con Marruecos y con España, se eliminó Marruecos y ahora vamos con España a uña y carne», relatan. En sus manos, varias decenas de banderas que van repartiendo entre los aficionados que, como ellas, se han acercado a festejar hasta este céntrico punto de Cuenca. Tenían programado su viaje a su país el viernes, pero confiesan que lo han retrasado para vivir y celebrar en España la final de la Copa del Mundo en la que su «otra selección» se lo jugaba a todo o nada. «Mi país es mi país, pero España es mi segundo país», resume. Aunque han optado por vivir el partido en familia, en casa, no han dudado en salir a celebrarlo tras dejar cargado su coche. «Tenemos el coche preparado, pero España es lo primero», resumen.

Víctor Carrascosa se encuentra sentado en la valla de la fuente junto a Lucía Guerra. Tras hacerles un foto relatan a esta redactora que esta es una fecha doblemente especial. «Es mi cumpleaños», cuenta Víctor, quien apostilla que «le añades una parte importante a mi cumpleaños bastante bestia, hace 16 años que tengo la camiseta de España y celebrarlo así pues…como Dios», apunta. Ellos han optado por acercarse hasta el parque de Santa Ana, punto en el que el Ayuntamiento de Cuenca había instalado su pantalla gigante para ver el partido. «A mi es que el fútbol me pone muy nervioso, se me cae el pelo de la tensión, ha habido unos momentos de tensión donde ha estado la pantalla jodida, pero ha estado bastante guay el ambiente y bastante emocionante», relata Víctor.

Almudena Cachero y Ángel Gabriel Álvaro son madre e hijo y representan la viva imagen de la afición. De pies a cabeza van completamente tematizados de la selección. Mientras la madre viste un particular sobrero, el hijo, uno de los protagonistas de la noche que no ha dudado en animar a los aficionados interpretando clásicos españoles con su trompeta, lleva el pelo teñido de los colores de la selección. «Me lo teñí para celebrar cuando pasamos a la final contra Francia y ahora que hemos ganado pues mejor aún, me lo voy a dejar así hasta que se vaya según lo lave», cuenta. En su caso han preferido ver el encuentro en familia, en casa de su tío «hemos tenido muchos nervios porque veíamos que no llegaba al gol cuando España ha jugado mucho mejor, ha sido muy superior a Argentina», resume Almudena. María José Ibáñez y Jesús Corcobado son padres de dos pequeños. Ellos vivieron la victoria mundialista de España hace 16 años por separado y hoy lo hacen con sus dos hijos, como una familia. Enzo, que lleva una réplica de la copa del mundo en su mano, cuenta cómo ha cantado los goles, sus nervios durante el partido y lo bien que lo ha hecho su jugador favorito, Cucurella.

Junto a ellos una auténtica marea humana llena la plaza. Los más atrevidos se dan un baño en la fuente y salpican a los demás, mientras otros encienden bengalas, tiran petardos o, como en el caso de Ángel Gabriel, despliegan todo su talento para compartir con los demás y trasladarles un poquito de esa felicidad por una victoria que ya es de todos. Una traca de fuegos artificiales sorprende en el cielo e ilumina una noche que se prevé eterna y que pasará a los anales de la historia. Poco después de las dos de la mañana la gente no deja de acudir a la plaza de España y, entre celebración y celebración, está esa otra selección que vela porque todo salga bien y la alegría no acabe en desastre. Las patrullas de la Policía Nacional no dejan de atravesar la ciudad una y otra vez para velar por la seguridad de todos y, aunque lejos del campo de Nueva York, estos hombres y mujeres que son muchos más que once trabajan en una noche en la que todos queremos estar rodeados de los nuestros para que mañana solo quede un buen sabor de boca tras las celebraciones.

La provincia se vuelca con la selección

Más allá de la capital, la provincia también se ha vestido con la rojigualda y todos los Ayuntamientos, en mayor o menor medida, han hecho lo imposible para que sus vecinos vean el partido juntos, en esas pequeñas multitudes que parecen miles. Ejemplo de ello es Tarancón, donde la localidad ha apoyado masivamente a los de De la Fuente desde la gran pantalla instalada en el Parque Ferial. «Gran ambiente, emoción y mucha ilusión para animar juntos a nuestra selección. ¡Vamos, España!», ha compartido el Ayuntamiento en sus redes sociales. También el ambiente ha llenado San Clemente, donde la Plaza de Toros ha presentado un aspecto espectacular, llena hasta la bandera, con cientos de personas disfrutando y animando al equipo frente a la pantalla gigante. Al mismo tiempo, gracias a la autorización del alcalde para que la hostelería pudiera proyectar la final en sus terrazas, los bares y pubs del pueblo también se han llenado de aficionados, creando un ambiente extraordinario en cada rincón de la localidad. El Consistorio ha compartido también un extenso comunicado en sus redes resumiendo «una noche de emoción, de nervios, de abrazos, de celebración… y, sobre todo, de orgullo por nuestra selección». «Hemos vivido una de esas noches que quedarán para siempre en la memoria de San Clemente», han concluido al mismo tiempo que han agradecido «a todos los vecinos, visitantes, hosteleros, colaboradores y a quienes habéis hecho posible este ambiente ejemplar. Estas imágenes son el mejor recuerdo de una noche histórica».

GALERÍA DE IMÁGENES Y VÍDEO DE LA CELEBRACIÓN EN CUENCA TRAS LA VICTORIA DE ESPAÑA EN EL MUNDIAL 2026