Dámaso Matarranz descarta concurrir otra vez a las elecciones y espera que sus apoyos vayan al PP

El exportavoz de CNU y candidato a la alcaldía por +CUENCA Ahora prevé que el espectro político girará hacia la derecha en los próximos comicios municipales.

Lucía Álvaro/Voces de Cuenca

Queda un año para las próximas elecciones autonómicas y municipales en España y los partidos políticos ya están configurando su candidatura, sus programas electorales y sus listas de candidatos. También las plataformas y formaciones ciudadanas, como la de Cuenca Ahora, que ya ha confirmado que volverán a presentarse como una alternativa política “municipalista, provincialista y centrada en la defensa de los intereses de la provincia”.

En la ciudad de Cuenca, esta formación ciudadana se presentó junto a Candidatura de Cuenca y Cuenca Decide con la marca +CUENCA Ahora (+CU), en las obtuvieron 962 votos y no consiguieron entrar a la corporación municipal. El líder de Cuenca Decide, Dámaso Matarranz, encabezó la lista de esta confluencia para ser alcalde de Cuenca. Previamente, fue portavoz de la agrupación Cuenca nos Une (CNU) entre 2019 y 2022, así como concejal de Mantenimiento Urbano y dejó su acta de concejal del Ayuntamiento tras ser apartado por su grupo tras las discrepancias con Isidoro Gómez Cavero por el cierre del tren y otros asuntos municipales.

Ahora, el que fuera líder de +CUENCA Ahora habla a VOCES DE CUENCA para señalar que Cuenca Decide «decidió, pero ya no queda mucho lamentablemente, porque buena parte del capital humano, ante el disgusto y las expectativas fallidas, e incluso la emigración, ya no forma parte del equipo». «No tenemos mucha actividad ni posibilidades reales de seguir dando batalla contra algo que pensamos que es necesario luchar, pero que no puede ser», ha destacado a este periódico.

Asimismo, Matarranz ha asegurado que no se plantea integrarse en otras formaciones conquensistas como en las pasadas elecciones municipales, porque «todas las cosas que suceden en la vida y los proyectos siempre dejan un bagaje y un aprendizaje, y es que quizá es más productivo o más sano, por decirlo de alguna manera, el colaborar con la sociedad, pero desde desde otros enfoques».

«El mundo político lo veo personalmente bastante dañado y la verdad que ahora no estoy en esas. Ahora mismo ofrece un coste de oportunidad tan grande a nivel de energías, de proyectos vitales y de posibilidades reales de acción que yo, personalmente, esa etapa la he cerrado», ha aclarado el exlíder político.

Dámaso Matarranz ha recordado que en los comienzos «metimos mucha energía y mucha ilusión». En su opinión, el resultado «tampoco me parece tan malo, porque juntar mil personas que te voten tampoco es tan fácil empezando de cero». Sin embargo, mucha gente del núcleo duro de Cuenca Decide «terminó muy decepcionada».

Preguntado sobre cómo espera que se repartan los votos que consiguió +CU en las últimas elecciones en los próximos comicios, Matarranz ha afirmado que «todas esas personas vinieron para hacer algo diferente, pero si no aparecen cosas diferentes, no les quedará más remedio que elegir entre lo que hay».

Sin embargo, ha aclarado que espera que la desaparición de Cuenca Decida favorezca al Partido Popular en mayo de 2027. «Sin duda alguna, las personas que que votaron nuestra opción eran personas que querían un cambio, y las últimas elecciones resultaron más de lo mismo. Nuestra iniciativa era: hay que hacer cosas diferentes, y desde luego se ha quedado la misma gente y las misma siglas. Cuando uno piensa que algo no funciona, lo mejor es probar con otra cosa», ha resaltado Matarranz, que ha insistido en que «aquella gente que votó por un cambio siga insistiendo en que se le dé la oportunidad a otra gente, al menos de personas».

«Mirada de tristeza» por Cuenca Nos Une

Dámaso Matarranz ha valorado las últimas legislaturas en el Ayuntamiento de Cuenca, lideradas por Cuenca Nos Une y el PSOE, como una «mirada de tristeza y preocupación», ya que, en su opinión, se ha «malogrado una opción política de alternativa que ya no va a poder ser posible». En este sentido, ha aclarado que lo ve con tristeza porque «no he visto avance y sobre todo he visto deterioro en el enfoque moral de las cosas, en el trato al vecino».

«Veo que si hace ocho años nos poníamos ante una opción de decir verdad, de ser transparentes, de dar participación al ciudadano, hemos ido a todo lo contrario, profundizando en un nicho de fracaso en ese sentido tremendo. Las cosas siguen igual. Oscurantismo, acuerdos en despachos privados, venga a prometer y no cumplir, frentismo…», ha subrayado.

Uno de los hitos que ha destacado Matarranz en este sentido fue el tren convencional, al que considera una «catástrofe, ya no solo por la infraestructura perdida, sino por los modos en los que se ha hecho, que fueron, bajo mi punto de vista, de forma despótica». «Ante una oportunidad de gestión y de traer una política que pueda abrir camino, en la que sería muy conveniente que todo el mundo participara de un debate, se utilizan las cosas para buscar el enfrentamiento y volver a imponer el ordeno y mando», ha destacado.

Por su parte, el exlíder político ha remarcado que Cuenca Decide nació para «recuperar la opción de contar con el ciudadano, de empoderar a la gente, y de decirle que entre todos, gestionando lo nuestro, podíamos hacer cosas». Sin embargo, ha lamentado que esa oportunidad «se haya desaprovechado y que el vecino esté cada vez más confundido y desesperanzado». «Hemos pasado de eso a que el que encabezaba esa formación diga que la mitad de los conquenses son anormales», ha dicho Matarranz.

Dámaso Matarranz ha reiterado que «hacen falta personas diferentes», por lo que espera que en las próximas elecciones «aparezcan proyectos solventes, sean de quien sean, para volver a empezar de cero», aunque ha asegurado que no es optimista «porque está muy dañado el campo de juego».

«No se aboga por el entendimiento, no se reconoce que las cosas, cuando se comparten, a lo mejor son más lentas, pero son más valiosas. Hay un deterioro en la valoración del otro por sistema. El otro siempre es el otro en lugar de decir es un igual que piensa de manera diferente y que puede ser una riqueza escucharla, porque siempre se complementan un poco las valoraciones. Pues no, el otro está siempre en lo equivocado, yo estoy siempre en lo cierto. Y desde ese terreno pues todo es muy difícil», ha resaltado.

Giro hacia la derecha en la corporación municipal

Dámaso Matarranz ha destacado que no es «bueno» vaticinando el futuro, pues «jamás pensé que el actual alcalde podría revalidar el sillón». Asimismo, ha afirmado que tampoco pensaba que la gente «siguiera de alguna manera apoyando en cierta forma la opción de Isidoro». Por ello, cree que Cuenca Nos Une «dada la situación personal que tiene Isidoro, darán un paso al lado y su futuro vendrá dado no por el futuro, sino por el pasado».

Matarranz ha reconocido que Cuenca Nos Une no hubiera tenido los resultados que tuvo si no hubiese estado capitaneado por Gómez Cavero. «El arrastre y el tirón personal de la figura de Isidoro hace ocho años fue absolutamente determinante».

Aún así, el exlíder de +CU ha destacado que sus previsiones para las próximas elecciones son «varias». En primer lugar, ha señalado, el ambiente nacional «va a pesar bastante». Además, ha subrayado que la gente «va a querer ser práctica, y las opciones personalistas se van a resentir mucho».

En el caso de la ciudad de Cuenca, Matarranz ha dicho que el espectro político se va a reducir. «Ya veremos a ver si son tres o cuatro, pero bajo mi punto de vista van a ser tres las formaciones que tendrán representación», ha aclarado, quien además ha augurado que el cambio política irá hacia la derecha.