El motorista conquense Fernando Domínguez volverá a participar este año en el Dakar, cuya edición comenzará el próximo sábado, 3 de enero, y se prolongará hasta el 16 de enero. Lo hará bajo el patrocinio principal de la Diputación Provincial de Cuenca.
Será la tercera participación en la mítica prueba del piloto de Palomares del Campo, que espera disfrutar de este «sueño», se marca como objetivo terminarlo y espera aprovechar «los últimos cartuchos» que le permiten su edad.
Nacido en Cuenca en 1977, es mecánico de profesión y responsable de flota de vehículos de prensa de Toyota España. Tiene 50 coches de prensa a su cargo que salen en medios y series de televisión. En 2006, Toyota llevó a seis Land Cruiser con periodistas al Dakar y allí conoció a Isidre Esteve, que más tarde, tras su accidente, le vendió una de sus motos. Ganó la primera carrera que disputó con esa máquina.
Domínguez recuerda que estuvo cerca de quedarse en silla de ruedas, pero que su amor por las motos le dio fuerzas para volver a andar. Ocurrió cuando tenía 16 años. Hacía poco que se había comprado una moto y le arrollaron por detrás en una autovía. El destino quiso que por allí pasara un técnico de emergencias que le salvó.
«Creía que si alcanzaba los 30 años si haber corrido el Dakar en moto, ya no lo haría. Se equivocaba. Con 43 años, Fernando Domínguez debutó en el Dakar en 2021 y cumplió su meta: acabar. Asegura que tras divorciarse, se volvió a enamorar, pero esta vez de las dunas. Se dio cuenta que se le daban bien y un amigo le ayudó a pagar la inscripción para su primer Dakar», recuerda la organización.
En su debut en el Dakar dio una lección de resistencia. Al inicio se lesionó la rodilla y pese al dolor, aguantó y terminó. Volvió en 2023 tras superar esa lesión y quería repetir en 2024, pero un accidente le obligó a posponer su meta: se fracturó la clavícula y 6 costillas. La recuperación fue dura pero quería regresar al Dakar 2025 para enfrentarse a un reto mayor: completar el Dakar en Original by Motul. No obstante, cuando ya lo tenía todo preparado, en octubre de 2024 sufrió una caída en su última carrera del año antes del Dakar y se lesionó la rodilla. La mala suerte volvía a apartarle del Dakar por segundo año consecutivo, esta vez, por una rotura de meniscos y ligamento colateral. Tras un año de recuperación, Fernando regresa a la carrera en Original by Motul.
“Pensé que solo haría un Dakar, pero fue tal el seguimiento que hubo en Cuenca y el apoyo que seguía teniendo tras mi primera participación, que tenía que volver y pude hacerlo en 2023. El Dakar es un evento en el que la gente se identifica mucho contigo y en Cuenca hay mucha afición por las motos. Es un orgullo representar a Cuenca en el Dakar en motos y ahora más aún en la categoría más pura y dura como la de Original by Motul”, ha señalado.













