Cuatro ‘coworking rurales’ para impulsar el teletrabajo y atraer población a la provincia de Cuenca

Los Centro de Innovación Territorial de Landete, Iniesta, Villamayor de Santiago y Vara de Rey funcionarán como coworking con asesoría in situ.

La Diputación de Cuenca está avanzando en la implantación de una red de centros de innovación territorial (CIT) que funcionan como espacios de coworking rural y que buscan impulsar el teletrabajo, el emprendimiento y la dinamización económica en distintos puntos de la provincia. Así lo ha explicado a Voces de Cuenca en una entrevista el diputado provincial de Reto Demográfico, Emprendimiento y Agricultura, Francisco Javier Cebrián, quien ha situado estos espacios como piezas clave de la estrategia contra la despoblación.

Estos centros, financiados en parte a través de una ayuda del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico, se conciben como «espacios tipo coworking» dotados de salas de trabajo, equipamiento informático y servicio de asesoramiento. Según ha detallado, permiten tanto el desarrollo del teletrabajo como el acompañamiento a personas con ideas de negocio o proyectos en marcha. En la actualidad ya está inaugurado el centro de Vara de Rey, mientras que en los próximos meses está prevista la apertura de los de Landete, Villamayor de Santiago e Iniesta. Estos espacios, ha explicado, se están articulando junto con los ayuntamientos y con la previsión de que cada uno se consolide de forma estable en su ubicación definitiva.

El modelo incluye además un servicio de consultoría in situ, en el que personal técnico orienta a los usuarios sobre convocatorias, ayudas y líneas de financiación disponibles, tanto de la propia Diputación como de la Junta de Comunidades o del Estado. El objetivo, según se ha indicado, es «tejer una red» de apoyo que conecte recursos y oportunidades para emprendedores en el medio rural. Junto a este eje de coworking rural, la Diputación ha reforzado su línea de ayudas a autónomos y microempresas, una convocatoria que, según ha subrayado Cebrián, supone la primera vez en la historia de la institución en la que se destina financiación directa a este colectivo.

Las ayudas para microempresas en municipios despoblados no tienen por el momento techo de gasto

La convocatoria, publicada el viernes 29, permanece abierta hasta el 30 de junio y está dirigida a autónomos y microempresas de municipios de menos de 5.000 habitantes. Las ayudas oscilan entre los 2.000 y los 4.000 euros y están abiertas a todos los sectores sin exclusión. El diputado ha recalcado que se trata de una ayuda vinculada a inversiones ya realizadas en el año anterior, por lo que no exige una nueva inversión, sino la justificación mediante factura y justificante de pago a través de la sede electrónica. En la anterior edición, el sector más beneficiado fue el agrícola y ganadero, en una convocatoria que agotó el crédito disponible y quedaron fuera alrededor de 99 solicitudes, parte de ellas por no cumplir requisitos, según ha asegurado el diputado del ramo.

Para la convocatoria de 2026, la principal novedad es que el crédito será ampliable, con el objetivo de que “nadie se quede fuera”. Según se ha explicado, la intención es atender todas las solicitudes que cumplan los requisitos, incluso si se supera la previsión inicial, estimando que podrían incorporarse entre 30 y 40 solicitudes adicionales respecto a lo previsto. Sobre cuánto podría aumentar la cuantía o cuál es el tope fijado de gasto para la convocatoria por el organismo provincial, Cebrián ha respondido que no hay techo de gasto de momento, y que habrá que ver cómo evoluciona la convocatoria y las solicitudes que se reciben para trabajar sobre ello. Según el diputado, esta es otra de las aristas que busca fijar población en el medio rural e incentivar el tejido empresarial en él. En este sentido, Cebrián ha defendido que el apoyo a autónomos y microempresas tiene un impacto directo en la dinamización económica y en la permanencia de población en los pueblos.

Una nueva línea de subvenciones con 100.000 euros para el comercio itinerante en los pueblos

Ha puesto como ejemplo sectores como el comercio de proximidad, la panadería, los talleres mecánicos o la agricultura y ganadería, subrayando que su actividad no solo genera empleo, sino que contribuye a mantener servicios básicos en los municipios. Asimismo, ha señalado que estas ayudas no «salvan un negocio por si solas», pero que contribuyen a consolidar actividad económica y a reforzar la percepción de oportunidad en el medio rural, frente a la vida en grandes ciudades. En relación con los municipios que han perdido comercios en los últimos años, el diputado ha reconocido que no dispone de un dato exacto sobre el número de localidades sin establecimientos, pero ha avanzado que para tratar de paliarlo próximamente pondrán en marcha una línea de ayudas a la venta ambulante para apoyar a los comerciantes que se desplacen a proporcionar todo tipo de servicios a los pueblos donde no hay comercio y que estará dotada con unos 100.000 euros.

Otro de los programas destacados en este sentido por Cebrián ha sido el Proyecto Arraigo, que ha permitido la llegada de 91 familias a la provincia, con cerca de 280 personas. Según los datos aportados, varias de estas familias han impulsado nuevos negocios en el territorio, especialmente en el ámbito agroalimentario. Entre los ejemplos mencionados figuran la apertura de ganaderías, carnicerías y servicios profesionales, como el caso de una fisioterapeuta que ha iniciado un proyecto itinerante de atención terapéutica en la Serranía, tras haber sido también beneficiaria del concurso de proyectos Integra. En el plano económico, el diputado ha destacado el papel del sector agroalimentario como principal motor del emprendimiento en la provincia, seguido de nuevas oportunidades ligadas a la bioeconomía forestal, que se perfila como un nicho de futuro.