La imagen habla por sí sola, y es que durante la tarde de este martes, decenas de coches esperaron una larga cola para reportar sus depósitos de combustible ante las últimas noticias sobre la subida del precio en el petróleo y la energía por el conflicto en Irán, y que ya se ha hecho notar en los últimos días en los bolsillos de los conductores.
Los conquenses están aprovechando a llenar los depósitos de sus vehículos ante una previsible crecida, aun más, del precio de la gasolina y el diésel, por lo que acuden a las gasolineras low-cost con el fin de, todavía, poder ahorrarse unos céntimos en el litro de combustible.
En concreto, en la gasolinera del CC Alcampo en la capital conquense, el Gasóleo A (diesel) estaba a 1,299 euros, mientras que la Gasolina Sin Plomo 95 estaba a 1,349 euros.
Es una de las principales consecuencias más directas que se han hecho notar ya en la economía mundial tras el conflicto en Oriente Medio. Cuanto más se prolongue la guerra, más consecuencias tendrá en el coste de la energía, especialmente en lo que tiene que ver con el petróleo o el gas.
Por ejemplo, hasta el lunes el petróleo ya se había encarecido un 8%, mientras que el precio del gas había subido mucho más, acercándose al 50% más, según ha señalado la patronal conquense.
Por su parte, la Asociación Conquense de Distribuidores de Gasóleo (DISCONGAS) da por hecho que se va a producir un incremento del coste de los combustibles en los próximos días debido al conflicto de Irán, aunque lo que no tiene certezas es de la fecha en la que se va a producir.
En línea con este encarecimiento del que se han hecho eco todos los analistas económicos, la agrupación reconoce que es cierto que se ha producido una mayor demanda de combustible en los últimos días, pero sin llegar a generarse grandes saturaciones.
El presidente de la Asociación Conquense de Distribuidores de Gasóleo, Alberto Medina, señala que “es un hecho que se va a producir un aumento de los costes de gasolina, y posiblemente no tarde mucho, pero no podemos hablar de una fecha”.
Desde esta organización sectorial indican que no se pueden hablar de plazos, ni tampoco de lo que van a subir los combustibles porque eso dependerá de muchos factores, pero lo que es un hecho es que el barril de petróleo se ha encarecido un 15% desde el inicio del conflicto.
Factores
El presidente de DISCONGAS reseña que el porcentaje en el que subirán los precios de los combustibles y la incidencia que tendrá sobre usuarios y empresas dependerán de muchos factores y «ahora es muy complicado predecirlo».
De este modo, indica que entre otras cuestiones habrá que ver la duración de este conflicto, por lo que «habrá que estar atento a las variaciones que se vayan produciendo en el mercado cada día».
Lo que sí tiene claro, destaca Medina, es que al subir estos precios es posible que las personas limiten más sus desplazamientos y de este modo consuman menos en las gasolineras y estaciones de servicio pudiendo perjudicar a estos negocios.
Por otra parte, el presidente de la sectorial asume que determinadas empresas como el transporte tienen que seguir usando los combustibles, y si tienen que asumir estos costes, «por mera supervivencia tendrán que desplazar estos gastos a sus clientes y se podrá generar una espiral inflacionista».
En cuanto a la posibilidad de que, una vez acabado el conflicto se reduzcan los precios, hace referencia a la teoría del cohete y la pluma sobre estos costes, «que suben a gran velocidad, pero bajan de manera más moderada».














