El Rebi Cuenca consigue en Guadalajara su primera victoria fuera de casa y asegura la salvación (33-34)

El partido se igualó y se enrareció en su tramo final, con varios encaramientos entre los miembros de los dos conjuntos

Ha tenido que esperar a la última oportunidad para hacerlo, pero el Rebi Cuenca ya puede decir que ha ganado un partido fuera de casa en la actual edición de la la Liga Asobal. Lo ha conseguido este viernes por 33-34 ante un ya descendido BM Guadalajara en un partido que se igualó y se enrareció en su tramo final, con varios encaramientos a cuenta principalmente de la participación de Manuel Lima, cuya camiseta rota y remendada fue objeto reiterado de polémica. El central portugués fue precisamente el autor sobre la bocina del gol del triunfo. Un triunfo que dio a los conquenses dos puntos, uno más de los que necesitaban para certificar su permanencia una temporada más en la máxima categoría del balonmano español.

El derbi castellanomanchego, más castellano que manchego, comenzó con una ligera ventaja para los visitantes (0-2 en el minuto cuatro) gracias a sendos tantos de Lima y Toth y al buen hacer de Arguillas en la portería. Los locales reaccionaron solamente a medias y el encuentro entró en una tónica de distancias de uno o dos goles favorables a los de Cuenca que se prolongó hasta el minuto 24, cuando volvieron las tablas al marcador. El egipcio Elkhouga puso el 12-12 desde su campo y obligó a Lidio Jiménez a repensar la estrategia.

La clave estuvo en volver a la intensidad defensiva y a la rapidez en los ataques y aprovechar la sucesión de fallos de su rival, lo que se tradujo en un parcial de 0-3 que el entrenador local, Juan Carlos Requena, quiso amortiguar con un tiempo muerto. Lo máximo que logró conseguir fue un 14-16 al descanso tras una amarilla al banquillo visitante y unos 7 metros de Santi Simón.

Tras la reaudación, el Rebi Cuenca volvió a pisar el acelerador, como si tuviera prisa por llegar al destino de la permanencia. Fueron unos minutos espídicos, pero no locos, donde se jugó rápido pero sin perder la cabeza. Y eso que jugó con uno menos arrastrando una exclusión previa. Al minuto y medio Toth había puesto el 14-18, para regocijo de los aficionados de la Furia Conquense que se habían desplazado y disgusto de una afición local que no dejó de apretar, por más que su equipo no se jugase nada más allá de honra.

Pero no iba a ser una noche tranquila. Casi nunca lo son fuera de El Sargal y esta no iba a ser una excepción. Fede Pizarro se llevó un golpe que lo tuvo fuera de juego un tiempo y el Cuenca tuvo que encomendarse a otros de sus imprescindibles, como Toth. Once goles en su casillero particular, nada menos. La tensión competitiva no se perdió en los siguientes minutos por parte de ninguno de los dos conjuntos, pero el Cuenca iba haciendo buena su ventaja sin permitir a los guadalajareños acercarse más allá de los dos goles. Incluso en el minuto 47 volvió a irse de cuatro, con un 24-28 en el luminoso que no permitía dormirse, pero sí ilusionarse.

Hubo tiempo muerto del Guadalajara y surtió efecto casi inmediato. En el 53 el tanteo se apretaba al 29-30 con un gol de Manuel Falcón y la grada del equipo morado revivía. Tuvieron alguna ocasión desaprovechada para volver a empatar y el Cuenca volvió a irse dos arriba a falta de poco más de dos minutos y medio para el final. No podía escaparse la victoria, no esta vez.

Pero casi lo hizo. Dos goles seguidos de Falcón, otra vez, y Canet pusieron el 33 en el marcador pero, cuando todo apuntaba a que el Cuenca se iba a tener que conformar con asegurar la salvación sin añadirle la guinda del triunfo, llegó Lima por el centro para silenciar el pabellón David Santamaría y cumplir con el doble ojetivo marcado.

ESTADÍSTICAS DEL PARTIDO