A Isidoro Gómez Cavero: Destellos de luz

Julián Huete (Abogado y poeta)

Al tiempo de ver la luz este soneto, allá por octubre de 2024, me comunicaba por teléfono Isidoro que tenía un tumor muy complicado. Siempre que he presentado el poemario, y he hecho referencia a este poema, siempre he pensado en Isidoro, mi gran amigo del alma, y, de hecho, a él ha quedado dedicado en virtud de los hechos… Entonces, eran anhelos de salud, hoy son deseos y anhelos todavía más profundos y certeros de “DESTELLOS DE LUZ”, de que se encuentre delante del Misterio Bueno, en el que creyó profundamente y así lo hablamos tantas veces, en un cara a cara Eterno.

Descansa en Paz, Isidoro, amigo del alma. Fueron muchas las conversaciones, sin que contara el tiempo, que tuvimos, muchas, en la historia de nuestra amistad que data de muchos años, y cuánto me gustaría poder seguir teniéndolas…

DESTELLOS DE LUZ

Pierdo la vida viviendo, me dices,
que en mis campos los lirios se marchitan
y que el ruiseñor apenas musita
los cantos de aquellos días felices.

Las paredes cubiertas de tapices
de tu casa en un paraíso sita
por sus grietas la fealdad vomitan,
y la suerte de estas ruinas maldices.

¿Cómo puedo cauterizar tu herida?
¿Cómo ser luz en tus días oscuros?
¿Cómo llenar de esperanza tu vida?
Oh musas del anhelo hoy os conjuro
que en el alma de mi amigo esculpida
imprimáis un deseo de futuro.

Julián Huete
Del poemario “Viaje del Misterio de la Palabra”