Al Conquense se le escapa la victoria contra el Intercity tras ir dos veces por delante en el marcador (2-2)

Una penalti y expulsión en el tramo final frustró las opciones conquenses de meterse en el playoff antes del parón por Navidad

Ajetreado partido el que ha enfrentado este sábado en La Fuensanta a la Balompédica con el Intercity de Alicante y que ha concluido con empate a 2 goles. Los blanquinegros mantienen su condición de invictos desde la llegada de Rober Guitiérrez al banquillo pero han desperdiciado una oportunidad de oro de vencer a un rival directo y colocarse en los puestos de playoff antes del parón de Navidad después de haberse dos veces por delante en el marcador. Aunque si se tiene en cuenta que jugó los últimos quince minutos con uno menos por expulsión de Olaortua, bien está lo que bien acaba, que diría el refrán castellano.

La igualdad marcó los primeros compases del encuentro, como si el parejo lugar en la clasificación que ocupaban ambos conjuntos (5º Intercity, 6º el Conquense) tuviese prisa por reflejarse en el césped. Poco a poco los locales fueron haciéndose dueños del balón y del espacio, también de eso tan abstracto con el tempo del partido, y dominando la cita. Sin embargo, no se encontraba del todo la veta de la fluidez. De hecho, tuvo que ser una jugada embarrullada como pocas la que trajo el prier gol. David López fue el más listo y el más hábil en el caos y apareció para empujar a trompicones el balón a portería y poner el 1-0 casi al borde del descanso, en el 43.

Tras el reinicio la inciativa la llevó el equipo alicantino. Mientras Robe Guitiérrez optó por una renovación profunda de su equipo, en nombres y posiciones, el Intercity protagonizaba inmersiones cada vez más claras y peligrosas. Prueba de ella es la que tuvo Cristian Herrera en el 64 del cronómetro que obligó a lucirse a Adri López con un paradón. Precisamente fue Herrera el que pusiese otra vez el empate apenas dos minutos después. Y la reacción pudo ser aún más contundente porque Pol rozó poco después la gloria con otro tanto.

Pero la que marcó otra vez fue la Balompédica. Lo hizo en el minuto 74. Quique remató de volea un balón en el área y, otra vez, puso a su equipo por delante.

Todo parecía propició para la fiesta en La Fuensanta, como si fuese una gran copa o cena de empresa, pero no hubo demasiado tiempo para la euforia. En el 76 fue expulsado por roja directa Iñaki Olaortua por mano para impedir el gol. La jugada se sancionó además con penalti que transformó el visitante Julio Gracía para poner el que a la postre sería el definitivo 2-2.

Con uno menos, sufrió la Balompédica en el cuarto de hora que quedaba de tiempo reglamentario y en los más de once minutos de añadido. Adri evitó males mayores y dejó al menos un punto que obliga a conformarse con ser clase media del Grupo V aunque sin renunciar a sueños aspiracionales.