Un año más el encendido de las luces ha sido la chispa que ha prendido el espíritu navideño en la capital conquense. Una sensación que el Ayuntamiento de la capital provincial junto a otras instituciones como la Diputación de Cuenca o la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha ha tratado de engrandecer todo lo posible con actividades navideñas para todos los públicos. El programa presentado ha tenido algunos detractores con la salida de puntos de ocio, como la noria que el año pasado estivo instalada en el palacio provincial, que se han sustituido por otras iniciativas como, y de nuevo en el caso de la Diputación, ha sucedido con el belén viviente.
Si bien la calle Carretería es el indudable eje central de una buena parte de los eventos, otro de los puntos que se ha situado con actividades fijas hasta el 7 de enero es el Parque de San Julián, una zona donde el concejal de Festejos anunció una importante apuesta con «luces interactivas» así como atracciones, aunque en este caso los responsables municipales estaban pendientes de ultimar detalles en el momento en que se presentó el programa navideño. Este espacio se encuentra abierto todos los días de 11:00 a 22:30 horas, aunque los días 24 y 31 de diciembre abre solo en horario de mañana. Apenas unos días después esa apuesta ya es una realidad y en Voces de Cuenca ofrecemos un recorrido guiado con fotografías por este espacio para saber dónde ir y qué ver.

1. La estrella que guía el camino
Aunque al Parque de San Julián puede accederse como es habitual por todos los puntos de entrada, desde este periódico recomendamos empezar la visita por la puerta situada en la esquina de la calle Parque San Julián con Alonso Chirino. Allí se encuentra instalada una enorme estrella de luces. Aunque se apuntó a unas luces «interactivas» en la presentación de la programación navideña, desde este medio de comunicación se ha comprobado in situ que la parte participativa con las luces para los asistentes consiste en poder hacerse fotografías junto a los diversos elementos ornamentales repartidos por el parque.

2. Túnel de luces
Otra de las posibles entradas se encuentra en el acceso que hace esquina en la intersección de las calles Parque de San Julián con Cardenal Gil de Albornoz, donde se encuentra instalado un túnel de luces de unos tres metros de largo que cuenta con unos pequeños bancos en los laterales del mismo para poder sentarse en su interior a disfrutar un rato del espectáculo visual. Es importante indicar que este punto de la visita no está adaptado para personas con movilidad reducida pues el túnel está situado sobre una plataforma y no cuenta con rampas para acceder a ella.
3. Atracciones, churros, estrellas y un trineo de Papá Noel
En la zona principal del parque, situada en el arenero, es donde se encuentra el mayor foco de actividad navideña. Recomendamos realizar el recorrido de derecha a izquierda siendo la primera parada la pista de patinaje de hielo natural donde tanto mayores como pequeños pueden probar su habilidad con los patines; los pequeños además cuentan con unos soportes para poder encontrarse más estables y confiados sobre el hielo. A continuación de la pista de hielo se encuentra la churrería, una parada agradable en las noches frías donde el tradicional chocolate con churros tiene su espacio sin renunciar a las opciones más vanguardistas, como los churros rellenos, los churros bombón, los gofres, zumos y refrescos. Tras haber calentado el cuerpo es el momento para continuar con el recorrido alrededor del quiosco de música, donde se encuentran hasta cuatro figuras iluminadas: un ángel de varios metros de altura, un regalo xxl y dos estrellas.




De nuevo hay un espacio de atracciones junto al quiosco dedicado especialmente a los más pequeños con sendas colchonetas y una cama elástica aunque recomendamos hacer la visita en cuanto anochezca si quieren disfrutarse, ya que su horario no es tan amplio como el de la pista de patinaje y la churrería. El último punto de visita en esta parte del parque es el trineo de Papá Noel ubicado junto al camino que da acceso a la salida hacia la calle Doctor Fleming. Este punto es de auténtica postal navideña pues posibilita a los visitantes sentarse y fotografiarse a los mandos del brillante trineo del mismísimo Santa Claus. Advertimos que, de nuevo, existen barreras arquitectónicas en estas luces, pues no hay una rampa que de acceso a la plataforma donde se encuentran ubicadas estas luces.



5. Un bosque encantado
La última zona con iluminación ornamental es el paseo que va por el interior del parque, en la zona acerada, desde la salida por la calle Doctor Fleming hasta la salida en la esquina donde cruzan la calle Parque San Julián con la calle Cardenal Gil de Albornoz. En estos metros de recorrido se han iluminado con colores fríos los árboles del parque. Así una paleta de blancos, azules y morados confiere a estos últimos metros un espacio visual atractivo, similar a un bosque encantado, perfecto para concluir la visita y continuar el itinerario navideño con otras actividades del programa o visitando otros epicentros festivos, como el Mercado Navideño de la calle Carretería.











