“Esta es una edición ambiciosa, seguimos dando un paso adelante a pesar de las dificultades”

Entrevista con Marco Antonio de la Ossa, organizador de Estival Cuenca

Un año más, y van diez, Estival Cuenca levantará el telón el día 18 de este mes para ofrecer una propuesta ecléctica con diferentes estilos musicales pero con un denominador común, la calidad de los participantes en un festival que, como todos, sigue viviendo momentos de complicada incertidumbre pero que no ha dejado de celebrarse a pesar de la pandemia. Su máximo responsable y alma mater, Marco Antonio de la Ossa, nos desgrana en esta entrevista lo que de una forma u otro supone el festival de este año tanto en lo musical como en lo organizativo.

– Como vamos hablando de año en año parece que llueve menos de lo que llovía el año pasado.

Eso parece, la situación parece que se ha calmado dentro de la gravedad de la pandemia y nosotros continuamos adelante, seguimos subrayando que la cultura es segura y nos lanzamos al décimo aniversario de Estival Cuenca con la misma ilusión que el primer año. Nacimos con la crisis económica, seguimos con la pandemia y esperemos que el futuro nos tenga reservada más tranquilidad.

– Me gustaría que nos hicieras un balance de lo que fue la edición de 2020 porque lógicamente fue una edición absolutamente atípica.

Nos dijeron un poco de todo, desde irresponsables hasta valientes, pero nosotros consideramos que atendiendo a la situación sanitaria se podía y se debía realizar el festival. Tuvimos que adecuar el espacio, sin barra, con un aforo reducido y contando con un plan de contingencia pero para mí lo importante fue continuar porque creo que si hubiéramos parado volver a arrancar hubiera sido muy difícil.

– ¿Cómo te ha limitado la situación de pandemia a la hora de diseñar el programa del festival?

Lógicamente hay eventos que por caché de los artistas requieren un aforo mucho mayor y ha habido que dejarlos para el 2022. También nos gusta que nuestros patrocinadores, el Parador, Natura, Solán de Cabras, tengan un poco de rédito en cuanto a las barras y tengan algo de retorno pero de momento tenemos que seguir como el año pasado, con un poco más de aforo pero sin barra y con mascarillas. Vamos a tratar de llevar a cabo esta edición de la mejor manera posible, con propuestas más pausadas, para degustar sentados, y quizá el año que viene podamos desarrollar otras.

– ¿Cómo definirías la edición de este año de Estival Cuenca?

Creo que es una edición ambiciosa, seguimos dando un paso adelante a pesar de las dificultades, intentando traer una gran cantidad de artistas nacionales e incluso internacionales, con una gran diversidad estilística y, como siempre, teniendo muy en cuenta a las agrupaciones y solistas conquenses. Nos acercamos al jazz, al flamenco, a la canción de autor, al soul, incluso un poco de música clásica y un concierto con Dorantes en el que vamos a intentar hacer una especie de línea entre lo que hubieran sido los precursores del piano flamenco como Manuel de Falla, Granados, Albéniz, y luego Dorantes con su propuesta. También hay muchas propuestas con nombre de mujer y propuestas para todos los públicos, como el festival inclusivo en el que desarrollamos talleres para personas con discapacidad. Intentamos atraer a un público diverso de Cuenca y de fuera de nuestra provincia.

“Vamos a tratar de llevar a cabo esta edición de la mejor manera posible, con propuestas más pausadas, para degustar sentados, y quizá el año que viene podamos desarrollar otras”

– Hay en el festival una mezcla de estilos, parece que Estival Cuenca es bastante ecléctico, hay flamenco, hay folk, hay jazz, hay canción de autor, no sé si Estival se va a definir por ser así o va a buscar especializarse en un estilo más concreto como hacen otros festivales.

Hay otros festivales que tienen estilos muy definidos pero nosotros nacimos con la idea de ser abiertos y el público es el que, más o menos, nos va guiando además de la idea que tenemos nosotros como organización. No solemos ir a propuestas muy mainstream y trabajamos buscando lo que nosotros consideramos músicos de un alto nivel instrumental y vocal pero bajo este paraguas cabe de todo. No sé si nos iremos decantando más por un estilo o por otro, cada año hacemos un análisis de qué funciona mejor y qué funciona peor para tratar de ir por ese camino.

– En otras ediciones ha habido pinceladas de pop o de rock. ¿La ausencia de este tipo de música viene determinada por la situación de pandemia en la que estamos todavía o es que el público de Estival pide otros estilos musicales?

El año pasado fue muy difícil mantenernos sentados con Derby Motoreta’s Burrito Kachimba, hicieron un conciertazo y fue muy complicado seguir sentados. Normalmente dejamos para el último día un concierto con propuestas más bailables pero en esta ocasión, dadas las restricciones que hay todavía para los conciertos, hemos preferido optar por un jazz latino que también es muy vivo pero de otra manera y a ver si el futuro nos deja seguir terminando con esas propuestas más bailables.

– Hace unos días publicábamos que estaban ya agotadas las entradas para el concierto de Santiago Auserón y pocos días después anunciábais que también estaban agotados los abonos que se habían puesto a la venta. Eso quiere decir que hay una respuesta de público realmente importante.

La verdad es que estamos muy contentos con estas noticias y con el público que asiste todos los días, da igual el estilo que ofrezcamos. Solemos tener una buena comunicación con los festivaleros y nos van dando retroalimentación después de cada evento, lo que nos ayuda a mejorar y es un empujón importante para nosotros toda esa gente que nos apoya.

“Vamos a tener un presupuesto, al que hay que llegar, de 70.000 euros de los cuales todavía no sabemos qué cantidad será de ayudas públicas porque al ser en concurrencia competitiva la mayor parte de ella desconocemos a priori cuáles serán”

– Te tengo que preguntar por la pasta, porque organizar un festival de este tipo cuesta un dinero y en una situación como esta no sólo es complicado organizar un festival desde el punto de vista sanitario sino también económico. ¿Es viable económicamente organizar un festival como este en estos momentos?

Bueno, en estos momentos si le preguntas a alguien de un hotel, de un restaurante o de un negocio cualquiera te dirán que ahora mismo es muy complicado pero que hay que seguir y esa es la idea que tenemos nosotros, seguir adelante, arremangándonos y continuar trabajando. Vamos a tener un presupuesto, al que hay que llegar, de 70.000 euros de los cuales todavía no sabemos qué cantidad será de ayudas públicas porque al ser en concurrencia competitiva la mayor parte de ella desconocemos a priori cuáles serán, esperamos que lleguen al 30% y el resto es de patrocinadores privados y lógicamente del público, que es nuestro patrocinador principal. Nosotros también estamos ahí para que donde no llega ese presupuesto lleguemos nosotros y tapar ese hueco que esperemos que no sea muy grande.

– ¿Te cuesta o te ha costado poner dinero de tu bolsillo?

Claro, sí, mucho tiempo y también algunas veces dinero, pero más en estos instantes hay que seguir hacia adelante y que no se pierda este proyecto. Creemos en la ciudad, creemos en el público e igual que hay negocios que no están ganando dinero pero siguen hacia adelante nosotros lo hacemos igual porque si paramos estoy al 100% seguro de que no volveríamos a arrancar.

– Estoy repasando el programa y veo que hay 16 conciertos y otro tipo de actividades que también tienen que ver con la música. La verdad es que el festival, incluso en un momento de tanta incertidumbre, presenta un programa francamente ambicioso.

Tenemos 20 eventos aunque algunos no son sólo musicales, hay cenas-concierto, algunos en línea, como el del pub Los Clásicos, que será sin público en directo y que se retransmitirá on-line. En cuanto a las actividades paralelas siempre han sido muy importantes para nosotros, alguna no la hemos podido hacer por cuestiones de la pandemia pero intentaremos retomarla en años posteriores. No es el año que más eventos tenemos pero la verdad es que para la que está cayendo es una apuesta importante y esperemos que no llueva, aunque en ese caso tenemos una alternativa preparada que es el Paraninfo de la UCLM, donde celebraríamos los conciertos que no se pudieran celebrar por cuestiones meteorológicas. 

– Para quien todavía no haya sacado su entrada dinos de qué manera se pueden informar de la programación y conseguir su localidad.

Las cenas-concierto del 18 y del 25 de junio se pueden reservar enviando un correo a cuenca@parador.es. Se han agotado los abonos y las entradas para los conciertos de Santiago Auserón y Al son de la rumba y quedan muy pocas para el de Mª José Llergo y Zas! Candil. De los demás quedan todavía entradas pero yo no me descuidaría porque los aforos son limitados. Toda la información de la programación y compra de entradas la pueden encontrar las personas interesadas en la web www.estivalcuenca.org

– Para terminar te voy a pedir, aunque me vas a decir que es difícil, que me elijas el podio con medalla de oro, plata y bronce de los conciertos de este año de Estival Cuenca.

Como bien dices es complicado quedarme con tres pero lógicamente el oro se lo vamos a dar al concierto de Santiago Auserón, que además va a recibir el premio Manuel Margeliza a la trayectoria musical; la plata te diría que Mª José Llergo, que está pegando muy fuerte, o Alfredo Fernández, el pianista cubano; y en el bronce vamos a poner al maestro Dorantes con ese mítico Orobroy, un tema que se ha escuchado en todo el mundo y en el además vamos a tener a una chica que gracias a la Fundación Secretariado Gitano de Cuenca va a interpretar esa canción escrita en caló y que es un himno para el colectivo gitano. En cualquier caso el resto del programa es de mucha calidad y espero que todos sean merecedores de una medalla y que todos disfrutemos mucho con los conciertos.