El PP presenta una moción sobre la reurbanización de Carretería como una «declaración de intenciones»

El equipo de gobierno asegura que la propuesta de los populares carece de efectos jurídicos al estar pendiente el proyecto de la resolución de alegaciones.

El Pleno del Ayuntamiento de Cuenca ha aprobado este lunes la moción presentada por el Grupo Municipal Popular para instar al equipo de Gobierno a revisar el proyecto de reurbanización de la calle Carretería y su entorno, una iniciativa que ha salido adelante con los votos favorables de PP, Vox y Cuenca en Marcha, frente al rechazo del equipo de Gobierno, que ha matizado que esta propuesta carece de efectos jurídicos al estar pendiente la resolución de las alegaciones.

La concejala del Grupo Popular, Beatriz Jiménez, ha destacado que el proyecto ha recibido numerosas alegaciones de colectivos profesionales, asociaciones vecinales, entidades sociales y grupos políticos, además de más de 2.000 firmas ciudadanas, en las que todas ellas coinciden en señalar «importantes deficiencias» tanto en la tramitación como en el contenido técnico del documento.

Entre las principales críticas, Jiménez ha enumerado la ausencia de un proceso «real» de participación ciudadana, la «falta» de estudios específicos sobre movilidad, seguridad vial, impacto ambiental o consecuencias económicas para el centro urbano, así como la «preocupación» por la actuación prevista en el Jardinillo de San Francisco, cuya transformación supondría una «pérdida» de valores históricos, patrimoniales y ambientales, ha afirmado.

La moción planteaba cuatro acuerdos concretos: abrir un proceso participativo antes de aprobar definitivamente el proyecto; modificar las actuaciones previstas en el Jardinillo de San Francisco para conservar íntegramente su configuración actual, su vegetación y su vallado histórico; revisar el diseño de la Plaza de la Constitución para adaptarlo a criterios de accesibilidad y funcionalidad; y trasladar estos acuerdos a las administraciones y entidades implicadas.

Desde Vox han anunciado desde el primer momento su apoyo a la propuesta popular, recordando que su grupo también había presentado alegaciones al proyecto de reurbanización y una moción específica relativa al Jardinillo de San Francisco.

Por su parte, la edil de Cuenca en Marcha Mª Ángeles García ha explicado que su grupo había suscrito las alegaciones promovidas por la Asociación de Vecinos del Centro porque comparte buena parte de las críticas al proyecto. Entre ellas, ha resaltado, la ausencia de un «auténtico» proceso de participación ciudadana. A su juicio, si vecinos, comerciantes, colegios profesionales y colectivos sociales hubieran podido intervenir desde el inicio, muchas de las discrepancias actuales se habrían evitado y el proyecto habría nacido con un mayor consenso.

Durante su intervención, García ha dirigido una crítica al Partido Popular, al considerar que muestra una mayor preocupación por el centro de la ciudad que por otros barrios de Cuenca.

El equipo de Gobierno sostiene que la moción no puede sustituir las alegaciones

La portavoz del equipo de Gobierno, Saray Portillo, ha centrado su intervención en el informe emitido por la Secretaría General del Pleno, solicitado expresamente para aclarar el alcance jurídico de la iniciativa. Según ha explicado la secretaria, la legislación urbanística obliga a que las alegaciones al proyecto se resuelvan dentro del correspondiente expediente administrativo mediante informes técnicos, por lo que una moción política «no puede sustituir» ese procedimiento reglado.

Por ello, para el equipo de Gobierno la propuesta del PP constituye «únicamente una declaración política de intenciones sin capacidad ejecutiva», ya que la decisión definitiva dependerá exclusivamente de la resolución de las alegaciones incorporadas al expediente administrativo.

Tras conocer el contenido del informe jurídico, Bea Jiménez ha insistido en que la moción nunca ha pretendido sustituir la tramitación administrativa, sino fijar una «posición política» clara del Pleno. El objetivo, ha aclarado la edil popular, es lanzar un mensaje al equipo de Gobierno para que paralice el proyecto «tal y como está planteado, escuche a la ciudadanía y construya un nuevo diseño con mayor consenso».

Además, Jiménez ha defendido que la iniciativa no responde únicamente a una posición del Partido Popular, sino que recoge las reivindicaciones de arquitectos, vecinos, comerciantes y miles de ciudadanos que han mostrado públicamente su rechazo al proyecto actual.

Sobre si realmente había existido participación ciudadana durante la elaboración del proyecto, el alcalde, Darío Dolz, ha manifestado que se han cumplido todos los requisitos exigidos por los fondos europeos y por la Agenda Urbana 2030. Ha recordado que que, de no haberse acreditado esa participación, el proyecto no habría obtenido financiación europea y ha asegurado que, además del proceso formal, el Ayuntamiento ha mantenido reuniones con distintos colectivos y asociaciones vecinales antes de la exposición pública.