El Pleno del Ayuntamiento de Cuenca ha aprobado la suspensión cautelar del otorgamiento de nuevas licencias para viviendas de uso turístico en el ámbito del Plan Especial de Reforma Interior de Mejora del Casco Antiguo (PECA), una medida que estará vigente durante un año, prorrogable hasta un máximo de dos, mientras se modifica la normativa urbanística que regulará este tipo de alojamientos. La propuesta ha salido adelante con los votos favorables del PSOE, Cuenca Nos Une y Cuenca en Marcha, el voto en contra del PP y la abstención de Vox.
La concejala de Urbanismo, Charo Rodríguez, ha defendido que la suspensión responde al aumento de la presión inmobiliaria que está sufriendo el Casco Antiguo, donde, según ha expuesto, el incremento del precio de los alquileres entre 2021 y 2025 ronda el 30%, «muy por encima del IPC acumulado en Castilla-La Mancha». Asimismo, ha explicado que la medida cuenta con respaldo jurídico mediante un informe favorable de la Gerencia Municipal de Urbanismo y ha recordado que la legislación autonómica permite suspender cautelarmente licencias mientras se tramita una modificación urbanística.
Por su parte, Charo Rodríguez ha aclarado que la suspensión de licencias y la declaración de Cuenca como zona de mercado residencial tensionado son expedientes distintos, aunque ambos compartan parte de la información estadística utilizada como base técnica.
Sobre la situación actual del mercado, la edil ha indicado que existen alrededor de 470 viviendas de uso turístico en toda la ciudad, de las cuales unas 240 se concentran en el Casco Antiguo. Como ejemplo de la escasez de vivienda residencial, ha señalado que en los principales portales inmobiliarios apenas podían encontrarse una decena de viviendas disponibles para alquiler permanente en esta zona de la ciudad.
El portavoz de Vox, Rafael Rodríguez, ha calificado el asunto como «muy discutido y discutible» y ha reconocido la dificultad de encontrar un equilibrio entre la actividad turística y el mantenimiento de población residente en el Casco Antiguo, así como que este barrio «no puede convertirse únicamente en un espacio destinado al turismo». Sin embargo, Rodríguez ha resaltado que su grupo se abstendría al entender que la suspensión tiene carácter provisional y permitirá estudiar con mayor profundidad la situación antes de adoptar decisiones definitivas.
Desde Cuenca en Marcha han apoyado la iniciativa y han recordado que la suspensión de licencias formaba parte de los acuerdos alcanzados con el equipo de Gobierno durante la negociación de los presupuestos municipales. Su concejal Pablo García ha explicado que la suspensión es una herramienta «necesaria» para poder redactar una regulación específica sobre las viviendas de uso turístico, ya que este fenómeno «repercute directamente» en la reducción de vivienda disponible para residentes y en el aumento de los precios.
Asimismo, ha considerado que la actuación llega incluso con retraso, al tratarse de un problema que lleva años agravándose, y ha defendido que el objetivo final debe ser «garantizar un Casco histórico habitado y con población permanente».
El Grupo Popular ha votado en contra de la suspensión cautelar al considerar que la medida se apoya en un informe que todavía está pendiente de resolución administrativa tras las alegaciones presentadas por su formación. El concejal popular Juan Guadalajara ha explicado que las alegaciones fueron parcialmente admitidas por los servicios jurídicos, que recomendaron incorporar datos procedentes de organismos oficiales especializados para reforzar la fiabilidad estadística del estudio sobre el mercado residencial.
Además, Guadalajara ha recordado que parte de las aproximadamente 240 viviendas detectadas en el Casco Antiguo carecen de licencia municipal, por lo que, a su juicio, antes de limitar nuevas autorizaciones debería actuarse sobre aquellas que operan de forma irregular. En su última intervención insistió en que no cuestiona la existencia de dos expedientes distintos, pero sí considera que la suspensión cautelar utiliza como soporte técnico un informe cuya tramitación aún no ha concluido.














