Cruz Roja ayudó en 2025 a 88 personas con movilidad reducida con 1.580 intervenciones realizadas en Cuenca

El programa cuenta con dos vehículos adaptados -con base en Cuenca capital y Motilla del Palancar- y el apoyo de 11 personas voluntarias

Cruz Roja continúa reforzando su compromiso con la inclusión en la provincia de Cuenca a través de su servicio de transporte adaptado, una iniciativa clave que en 2025 ha permitido mejorar la calidad de vida de 88 personas -32 hombres y 56 mujeres-. Gracias a este recurso, personas con discapacidad, enfermedades neurodegenerativas o movilidad reducida pueden acceder a consultas médicas, terapias de rehabilitación y actividades sociales, contribuyendo a reducir las barreras de acceso en su día a día.

Durante el pasado año, la organización humanitaria ha llevado a cabo un total de 1.580 intervenciones, consolidando un servicio que trasciende el mero traslado y se configura como una herramienta esencial para fomentar la autonomía personal, la inclusión social y el bienestar de las personas usuarias.

«Este recurso que va mucho más allá de un simple traslado. Hay personas que prácticamente no salen de casa y, gracias a este servicio, pueden mantenerse activas y acceder a tratamientos fundamentales para su salud», señala Miriam Mondejar, técnica del Área de Mayores y Personas con Discapacidad de Cruz Roja en Cuenca.

El programa cuenta con dos vehículos adaptados -con base en Cuenca capital y Motilla del Palancar- y el apoyo de 11 personas voluntarias, que trabajan de forma coordinada para cubrir las necesidades de movilidad en toda la provincia, tanto mediante rutas programadas como en desplazamientos puntuales.

Un recurso clave para asociaciones y entidades sociales

Este servicio se ha convertido en un recurso esencial para el Colegio Infanta Elena y asociaciones como la Asociación de Parkinson o la Asociación de Esclerosis Múltiple de Cuenca (ADEMCU), cuyos usuarios necesitan desplazarse en vehículo adaptado para acceder a terapias especializadas. Cada semana, los vehículos de Cruz Roja recogen a personas en sus domicilios y las acompañan para recibir atención en rehabilitación física, logopedia, terapia ocupacional o atención psicológica.

La iniciativa no se limita a la capital. En comarcas como Motilla del Palancar y Tarancón, el servicio facilita desplazamientos a centros sanitarios, recursos especializados y actividades de envejecimiento activo, contribuyendo además a combatir la soledad no deseada en la población mayor. En concreto, en Motilla del Palancar se presta este servicio de forma habitual a personas usuarias del Centro Neurovilla y de la asociación ATEMIS. En Tarancón, el servicio se centra en la atención de necesidades puntuales de movilidad demandadas por la población.

Detrás de cada desplazamiento hay una labor constante de acompañamiento, adaptación a las necesidades individuales y coordinación con entidades sociales, lo que convierte este servicio en un recurso relevante de apoyo sociosanitario en la provincia.

Cruz Roja reafirma así su papel como agente clave en la construcción de una sociedad más accesible, donde todas las personas, independientemente de sus capacidades, puedan ejercer su derecho a una vida autónoma y activa. El servicio se financia con cargo al IRPF autonómico, con la cofinanciación de fondos propios de Cruz Roja.