La portavoz del equipo de gobierno en el Ayuntamiento de Cuenca, Saray Portillo, ha aclarado que el proyecto de reurbanización de la zona Centro, y concretamente el de la calle Carretería, «no es definitivo».
Preguntada por los medios de comunicación este miércoles en rueda de prensa, tras las acusaciones de la Asociación de Vecinos del Centro sobre la retirada de la verja que delimita el Jardinillo de la Plaza de la Hispanidad, Portillo ha señalado que no tiene «nada que decir» y ha insistido en que «el proyecto está en supervisión» en la Gerencia de Urbanismo. «Cuando tengamos el proyecto de manera definitiva, podremos dar una opinión formada y, además, creo que sobre todo, una información veraz», ha destacado.
La portavoz municipal ha reiterado que el proyecto «no es definitivo» y está en supervisión por un técnico municipal «que, como he dicho, se ha elaborado por técnicos municipales con una asistencia externa». Por ello, ha señalado, «vamos a ver qué se desprende de esa supervisión y cómo queda de manera definitiva».
Por su parte, Saray Portillo ha resaltado que «procuraré en la medida de mis posibilidades no alimentar más debates, que además por otro lado creo que son estériles».
La Asociación de Vecinos Centro de Cuenca expresó en un comunicado de prensa «una serie de comentarios y sugerencias» sobre el proyecto de remodelación de Carretería y otras calles aledañas a raíz de la información que se les proporcionó en la reunión mantenida entre miembros del Equipo de Gobierno local y representantes de la entidad vecinal «y pese a no disponer» de la documentación que «se negó una vez más».
Entre las propuestas destacaron mantener la verja de la antigua parada de los taxis; la búsqueda de alternativas a la actual propuesta de plataforma elevada y gradas en la Plaza de la Constitución, la conocida popularmente como Plaza del Nazareno o de Cánovas, «debido a su impacto visual y escasa funcionalidad»; y el empleo de herramientas constructivas y jurídicas que impidan que la calle «se convierta en un ejercicio más de desorden incompatible con la vivienda, como ocurre ya en la Plaza Mayor y Princesa Zaida».














