La Asociación de Vecinos Centro de Cuenca ha expresado en un comunicado de prensa «una serie de comentarios y sugerencias» sobre el proyecto de remodelación de Carretería y otras calles aledañas. Lo hace, aclara, a raíz de la información que se les proporcionó en la reunión mantenida la semana pasada entre miembros del Equipo de Gobierno local y representantes de la entidad vecinal «y pese a no disponer» de la documentación que «se negó una vez más».
Desde la asociación defienden que no se retire la verja que delimita el Jardinillo de la Plaza de la Hipanidad, en la conocida como antigua parada de los taxis, que alberga el monumento a los soldados conquenses caídos en África. «Se trata de posiblemente uno de los pocos elementos identitarios conservados», resaltan desde la directiva. Enfatizan que es referente de una época y un oficio, además de cumplir una función instrumental: «impedir que elementos interiores sufran el mismo vandalismo (que no justificamos pero el cual es una realidad) que las esculturas o elementos del Parque San Julián, que han llegado incluso a ser retirados o restituidos gracias a la actuación vecinal».
A su juicio, el interior del Jardinillo debe diseñarse recuperando datos históricos, «evitando la insinuación de ‘atajos’ innecesarios y conservando tradiciones queridas por los conquenses, como el Belén».
También plantean la búqueda de alternativas a la actual propuesta de plataforma elevada y gradas en la Plaza de la Constitución, la conocida popularmente como Plaza del Nazareno o de Cánovas, «debido a su impacto visual y escasa funcionalidad». Sostienen que unas gradas orientadas de espaldas al escenario «parecen poco funcionales» por lo que proponen estudiar una solución basada en bancos dispuestos circularmente, con abundante cobertura arbórea alrededor de un espacio común. Agregan que «un escenario no es un ‘espacio cultural’ en sí mismo» y que se debería medir su impacto en la calidad de vida de los vecinos, mediante medidores de decibelios como los instalados en otras ciudades.
Sugieren asimismo la posibilidad de incluir en esta zona una fuente o lámina de agua que recuerde la antigua “Fuente de Colores”, contribuyendo además a la reducción del efecto isla de calor y a la mejora del confort ambiental.
Plazas de aparcamiento
La Asociación Vecinal del Centro reclama asimismo «la incorporación de los criterios de otros planes y herramientas respecto a la funcionalidad de Carretería: comercial». Se insta al empleo de herramientas constructivas y jurídicas que impidan» que la calle se convierta en un ejercicio más de desorden incompatible con la vivienda, como ocurre ya en la Plaza Mayor y Princesa Zaida».
En esa línea manifiestan los vecinos el proyecto debe conectar con otras escalas y ponen varios ejemplos que concreta esa posición. «Si hay aparcamientos de bicis, saber con qué carriles se conectará. Si se suprimen plazas de aparcamiento, saber cómo se reconfigurará la zona O.R.A. Se deben tener en cuenta datos de vivienda, de antigüedad y de población para impedir alimentar dinámicas perniciosas, y proyectar acorde a los mismos, no al margen de ellos», explican.
La entidad incide en que «Carretería es un eje que conecta dos espacios característicos de la ciudad: la Plaza del Nazareno con la Plaza de la Hispanidad y a lo largo del cual se abren ejes visuales a otros elementos identitarios como el Parque» por lo que. «se deben incorporar referencias a todo ello».
En materias más técnicas y concretan plantean la selección de pavimento con un coeficiente mínimo de reflectancia, sugiriendo como referencia un SRI mínimo de 30, con el fin de reducir el efecto isla de calor.
También se plantea la inclusión de zonas de pavimento permeable, principalmente en las áreas fuera de la zona de mayor tránsito de tráfico rodado, para contribuir también a la reducción del efecto isla de calor y mejorar la gestión del agua de lluvia.
Abogan desde la Asociación de Vecinos que preside Víctor Castillejo por la inclusión de elementos identitarios o su reinterpretación en el mobiliario urbano, por ejemplo, en las farolas, para reforzar la identidad y coherencia estética del entorno. «Carretería es una vía maltratada. Siete millones y medio de euros deben paliar el maltrato, no rematarlo. Urge un estudio de los elementos pasados y los presentes. Y su posible reinterpretación, potenciación y salvaguarda», defienden.
En materia de árboles piden ue el Índice de Vegetación de Diferencia Normalizada sea de al menos 0,5. «Selección de las especies bajo criterios de composición y medioambientales. Toma en consideración de las extensiones en las que son plantadas, su necesario grado de no compactación, respeto y compatibilidad con otras especies (flores)», indican.
Con carácter más general insisten en los «estudio de usos y toma real de medidas normativas y constructivas para su respeto: vivienda, comercio, culto y, cómo no, hostelería».
La Asociación de Vecinos Centro de Cuenca reafirma su voluntad «de colaborar de forma leal, rigurosa y constructiva en todas aquellas propuestas que contribuyan a mejorar el proyecto, siempre desde el interés general, la transparencia y el respeto a la participación ciudadana».
Respuesta al concejal
La Asociación de Vecinos Centro de Cuenca también ha manifestado en el mismo comunicado «su profunda preocupación ante las recientes declaraciones del concejal de Participación Ciudadana, Alberto Castellano, en relación con la reunión informativa». «En primer lugar, la Asociación rechaza de manera categórica las insinuaciones vertidas por el concejal respecto a un supuesto interés comercial por parte de los asistentes a dicha reunión. Ninguno de los vecinos participantes persigue ni ha perseguido beneficio económico alguno vinculado al proyecto. Estas afirmaciones no solo carecen de fundamento, sino que constituyen una difamación injustificada hacia ciudadanos que han participado desde el legítimo interés cívico y colectivo», defienden.
En segundo lugar, sostienen que «el derecho a la transparencia, la información y la consulta pública no puede plantearse en ningún caso como una contraprestación condicionada a la organización de otras actividades». Se trata, insisten, «de una obligación inherente al Ayuntamiento, vinculada además al cumplimiento de los requisitos exigidos para la recepción de fondos europeos FEDER y a los compromisos adquiridos en el marco del Plan de Actuación Integrado (PAI). La participación ciudadana no es una concesión, sino un derecho».
Asimismo, la Asociación discrepa de las declaraciones relativas al supuesto ahorro de 350.000 euros para el contribuyente. «Muy al contrario, la decisión de prescindir del concurso público priva a la Gerencia de Urbanismo de la posibilidad de contar con un equipo técnico multidisciplinar, capaz de aportar soluciones integrales y alineadas con los objetivos definidos en el Plan de Actuación Integrado (PAI). Esta limitación puede comprometer la calidad y la ambición del proyecto, tal y como ha ocurrido en convocatorias anteriores, en las que deficiencias de esta naturaleza derivaron en la devolución de cuantiosos fondos europeos», argumentan desde la entidad.
La entidad ha constatado además «el recurso reiterado a fórmulas de contratación que, eludiendo el concurso público, han posibilitado la adjudicación a las mismas empresas en más de veinte ocasiones en un período reducido de tiempo». Opina que «esta práctica resulta difícilmente conciliable con el principio de ahorro que esgrime la corporación municipal; tanto más cuando dicha corporación ha experimentado incrementos retributivos superiores al 60% en los últimos años, conforme a los datos publicados por el Ministerio de Administraciones Públicas». En esa línea apuntan que «la coherencia entre el discurso del ahorro y las decisiones adoptadas en materia de gasto es, cuando menos, cuestionable».














