Estas son las alegaciones de la Asociación de Vecinos del Centro al proyecto de Carretería

El presupuesto para vegetación, la "falta" de medidas climáticas o la verja del Jardinillo en la Plaza de la Hispanidad, entre sus demandas.

La Asociación de Vecinos del Centro de Cuenca ultima una batería de alegaciones contra el proyecto de reurbanización de Carretería y calles adyacentes al considerar que la propuesta del Ayuntamiento «no cumple los objetivos» planteados inicialmente en el Plan de Actuación Integrado (PAI) y presenta lo que para la asociación son importantes carencias urbanísticas, ambientales y funcionales.

Así lo ha explicado el portavoz de la iniciativa vecinal, Carlos Solís Navarro, en una entrevista concedida a Voces de Cuenca, en la que ha avanzado que las alegaciones, todavía no registradas oficialmente, se presentarán antes de que concluya el plazo de exposición pública el próximo 28 de mayo. Unas alegaciones que la entidad quiere hacer llegar el próximo sábado a toda la ciudadanía conquense con una mesa informativa en la que los miembros de la asociación informará a todo aquel que así lo desee desde las 11:00 horas en la Plaza de la Hispanidad (San Esteban).

El portavoz indicó que cualquier persona empadronada en Cuenca podrá adherirse a las alegaciones aportando sus datos personales y DNI, sin necesidad de pertenecer a la asociación ni de residir en el centro de la ciudad. Además, la plataforma vecinal estudia sumar apoyos de otras entidades y colectivos. Solís confirmó que mantienen conversaciones con miembros del Colegio de Arquitectos y de la Real Academia Conquense de Artes y Letras (RACAL) para intentar registrar alegaciones conjuntas o coordinar iniciativas comunes de rechazo al proyecto actual.

Según Solís, la asociación trabaja actualmente en una decena de alegaciones distintas, algunas de carácter técnico y otras centradas en cuestiones patrimoniales, de movilidad o participación ciudadana. El colectivo sostiene que el proyecto «no alcanza los objetivos del PAI», especialmente en aspectos relacionados con la lucha contra el efecto ‘isla de calor’, la integración estética con el Casco Antiguo o la mejora de la conexión urbana con otras zonas de la ciudad.

Críticas por la falta de arbolado y medidas climáticas

Uno de los principales puntos de crítica se centra en la escasa presencia de vegetación y soluciones climáticas en el diseño proyectado. Solís asegura que el proyecto «no menciona en ningún momento el efecto isla de calor» y denuncia que tampoco se contemplan firmes permeables ni sistemas urbanos de drenaje sostenible. En el texto de alegaciones al que ha tenido acceso este medio de comunicación, inciden en esta misma línea y denuncian que únicamente el 0,75% del presupuesto total se destina a jardinería y arbolado. Además, el documento sostiene que el proyecto prevé únicamente 94 árboles para un ámbito de unos 800 metros lineales, «una densidad insuficiente para generar sombra continua o un impacto climático significativo» según Solís.

El escrito también alerta de que la Plaza de la Constitución quedará convertida en «una gran extensión de pavimentos duros, sin arbolado ni elementos verdes» y reclama un rediseño que incorpore vegetación y zonas de sombra. Solís coincide en esta valoración y asegura que la inversión prevista para jardinería «es muy limitada» en comparación con el presupuesto global de la actuación, cifrado en torno a 7,5 millones de euros.

Rechazo a la nueva iluminación y pérdida de identidad patrimonial

Otra de las alegaciones cuestiona el modelo de iluminación elegido para Carretería. La asociación considera que las luminarias previstas, del modelo City Soul, «parecen más un foco de quirófano que una farola tradicional» y no encajan con la estética histórica del entorno en un proyecto cuyo objetivo, tal y como insistió el segundo teniente de alcalde, Isidoro Gómez-Cavero, buscaba conectar el Casco Antiguo con la zona Centro. El citado documento sostiene que las luminarias proyectadas «carecen de identidad y no se integran con la estética tradicional conquense» a lo que Solís añade que se haya optado por luz blanca de 4.000 Kelvin en lugar de iluminación cálida de 2.700 Kelvin. A esto, Solís ha apostillado que según les trasladó el Consistorio se tuvo en cuenta el parecer que recogió la entidad con la encuesta que hizo sobre el proyecto y estado del centro, sin embargo, añade que la inclusión de luz cálida, uno de los puntos más señalados, no se ha tenido en cuenta. Los vecinos también cuestionan la altura prevista para las luminarias, cercana a los nueve metros, al entender que responde a criterios de «iluminación de carretera» y no de una calle urbana peatonal a lo que sugieren que debería situarse «a unos cuatro metros, como en el Casco Antiguo».

El Jardinillo y la Plaza de la Constitución, dos de los puntos más controvertidos

La asociación muestra además su oposición a la eliminación de la histórica verja del Jardinillo donde antiguamente se situaba la para de los taxis, que consideran uno de los pocos vestigios patrimoniales que quedan en Carretería. Solís asegura que el colectivo ha localizado fotografías de 1929 en las que ya aparece esta estructura y defiende su conservación por su valor histórico y artesanal vinculado a la forja conquense.

Otro de los puntos más criticados es la remodelación prevista para la Plaza de la Constitución y el entorno de Mateo Miguel Ayllón. Las alegaciones describen el futuro escenario proyectado como «un elemento masivo, de líneas rectas y escaso atractivo estético que rompe la escala del entorno». El colectivo vecinal rechaza especialmente el «encajonamiento» de la calle Mateo Miguel Ayllón mediante dos muros de hormigón y cuestiona tanto su impacto visual como sus consecuencias sobre la movilidad y la seguridad. Solís, ingeniero de caminos de profesión, asegura además que el cambio de sentido previsto para esta vía no está suficientemente estudiado desde el punto de vista técnico y podría agravar los problemas de tráfico ya existentes en el entorno de San Julián y Calderón de la Barca.