El Grupo Municipal Popular inicia la vía judicial contra la modificación del transporte público

Beatriz Jiménez califica de "desastre" la movilidad en Cuenca, un tema que asegura que ha definido el 2025 en la capital conquense.

El Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Cuenca ha presentado un recurso contencioso-administrativo contra el acuerdo de la Junta de Gobierno Local del pasado 15 de septiembre, mediante el cual se aprobó una nueva modificación del transporte urbano en la ciudad. Los populares ya habían registrado previamente un recurso de reposición el 14 de octubre al que, según afirman, no se ha dado respuesta dentro del plazo legal, lo que abre ahora la vía judicial.

El PP municipal sostiene que la modificación aprobada incurre en falta de informes técnicos preceptivos y podría constituir un «fraude de ley», al suponer una modificación sustancial del contrato sin la justificación necesaria. Aseguran que, frente a la primera modificación del servicio —que requirió catorce informes y varios meses de trabajo—, esta segunda alteración del contrato, a la que se refieren como la ´modificación de la modificación’, «se aprobó en apenas 40 minutos, sin constar informes económicos ni técnicos que acrediten el equilibrio financiero de los servicios prestados por la concesionaria».

Riesgos económicos y falta de control sobre la concesionaria

En este sentido y respecto a la falta de informes que acrediten el equilibrio del servicio, el edil del PP de la capital conquense, Juan Guadalajara, se ha referido a los «más de 600.000 euros» que el Ayuntamiento ya ha abonado en concepto de reequilibrio por servicios no previstos y temen que la ausencia de fiscalización derive en nuevas reclamaciones económicas en el futuro. Así, Guadalajara ha apuntado que sin mecanismos efectivos de supervisión sobre la empresa concesionaria del transporte urbano con los que afirma que el Consistorio no cuenta, «no se controla si se cumplen las rutas, los horarios o los kilómetros contratados» algo que desde el Grupo Municipal Popular temen que «cueste más dinero a los conquenses».

El intercambiador y las quejas ciudadanas

Otro de los argumentos expuestos por el PP es el “fracaso” del intercambiador de autobuses, que según ha apostillado Beatriz Jiménez, presidenta del PP de la capital conquense y diputada nacional, «ha costado 30.000 euros y solo ha funcionado cuatro días«. Juan Guadalajara ha añadido referente al «descontento» en la capital con el transporte público que «en septiembre se registraron más de cien quejas ciudadanas relacionadas con el transporte urbano». Sin embargo, ha subrayado Guadalajara, tras preguntar en sesión plenaria al concejal de movilidad, Héctor Serrano, sobre este asunto, el edil socialista afirmó públicamente que según los informes del Jefe de Servicio responsable «no había habido incidencias reseñables» sobre el transporte público en Cuenca.

Un “desastre global” de movilidad que necesita de «un nuevo modelo de ciudad»

Más allá del transporte urbano, los populares han apuntado a que la situación de la movilidad en Cuenca es un “desastre global” que abarca los desplazamientos en vehículo privado, la movilidad peatonal y la accesibilidad. Jiménez ha recordado que el uso del vehículo privado sigue siendo la opción mayoritaria, una decisión que, señala, que muchos conquenses toman «debido al mal estado de las aceras, la persistencia de barreras arquitectónicas y un servicio de autobús deficiente» que, a su juicio, ha marcado el año 2025. En este sentido, Jiménez ha subrayado que los desplazamientos en vehículo privado también son complejos por el modo en que está establecida la circulación en Cuenca y los atascos que asegura «sufren los conquenses a diario»:

La líder de los populares en la capital ha apuntado que para que se alcancen los estándares de movilidad previstos en la ordenanza de la Zona de Bajas Emisiones es necesario replantear por completo el modelo de ciudad. Juan Guadalajara ha resaltado que para ello «hay que comenzar la casa por los cimientos, no por el tejado con las líneas de autobús», por lo que en primer lugar es necesario redactar un Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) actualizado ya que actualmente sigue vigente el de 2009, que los populares consideran obsoleto e incompatible con la gestión de la movilidad actual. Señalan que «sin una planificación estratégica no es posible diseñar correctamente las líneas de autobús ni articular una movilidad coherente para la ciudad».

Además, los populares han reprochado al equipo de Gobierno haber prorrogado un contrato de autobuses que ya era “deficiente”, una decisión que califican de “patada hacia delante”. En su proyecto de ciudad, desde el Partido Popular de la capital se han referido a las mociones y propuestas planteadas en sesión plenaria en numerosas ocasiones, entre las que señalan actualizar el PMUS, redactar un nuevo contrato del servicio de autobús para evitar repetir los problemas cuando venza el actual en 2027, y diseñar el transporte público dentro de un modelo global de ciudad, no mediante decisiones aisladas. También apuestan por una mejora integral de la accesibilidad peatonal; un conjunto de decisiones que, según ha apuntado Jiménez, aprovecharían el potencial de Cuenca para convertirse en «una ciudad cómoda, con todo a la mano» para reducir la dependencia del transporte privado.