El Hospital Universitario de Cuenca incorpora la rinomanometría a las prestaciones de Alergología

Se trata de una prueba que mide de forma objetiva la permeabilidad de las fosas nasales, analiza el flujo de aire durante la respiración y permite analizar posibles alteraciones.

El Hospital Universitario de Cuenca, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM), ha incorporado a la cartera de prestaciones del Servicio de Alergología una nueva técnica diagnóstica denominada rinomanometría, que permitirá mejorar la evaluación y el seguimiento de los pacientes con patologías respiratorias y alérgicas que afectan a las vías nasales.

La rinomanometría es una prueba funcional, rápida y no invasiva que mide de forma objetiva la permeabilidad de las fosas nasales, analiza el flujo de aire durante la respiración y permite analizar posibles alteraciones, ha informado la Gerencia del Área Integrada de Cuenca en una nota de prensa.

Gracias a esta tecnología, los especialistas pueden conocer con precisión el grado de obstrucción nasal y disponer de datos objetivos que facilitan un diagnóstico más exacto y una mejor planificación de los tratamientos y será especialmente útil para los pacientes atendidos tanto en Alergología como por Otorrinolaringología, ya que complementará otras pruebas diagnósticas utilizadas en ambos servicios.

Esta técnica resulta especialmente útil en pacientes con rinitis alérgica, congestión nasal u obstrucción nasal persistente o con síntomas respiratorios cuya valoración clínica requiere una medición funcional. Además, permitirá realizar un seguimiento más preciso de la evolución de los pacientes y comprobar de forma objetiva la eficacia de los tratamientos indicados.

Según explica el jefe del Servicio de Alergología del Hospital Universitario de Cuenca, el doctor Antonio Moreno Fernández, la incorporación de la rinomanometría supone un importante avance para la práctica clínica, ya que complementa la exploración médica y otras pruebas diagnósticas habituales, aportando información cuantificable sobre la función nasal. Asimismo, destaca que se trata de una prueba cómoda para el paciente, de corta duración y fácilmente repetible, lo que favorece su utilización en los controles evolutivos.

La implantación de esta técnica también beneficiará a los pacientes atendidos por el Servicio de Otorrinolaringología, reforzando la colaboración entre ambas especialidades en el abordaje de las patologías nasales y respiratorias.

La técnica ha comenzado a realizarse dos días por semana y podrá incrementarse la atención a partir del mes de septiembre, pudiendo llegar a atender toda la demanda existente de este tipo de pruebas diagnósticas que se calcula podrían superar el medio millar al año.

La puesta en marcha del servicio de Alergología del Hospital Universitario ha permitido incrementar el número de profesionales que integran la plantilla, duplicar los espacios destinados a la atención de los pacientes e incorporar nuevas prestaciones.

Entre ellas destacan la creación de una Unidad de Inmunoterapia, la habilitación de un espacio específico para la realización de pruebas de provocaciones controladas, fundamentales para el diagnóstico y tratamiento de las alergias, o la implementación ahora de nuevos procesos como la rinomanometría.