Las viviendas del Casco Antiguo de Cuenca cada vez están más vacías. Tienen difícil acceso porque las calles tienen cuestas, son estrechas, es muy difícil que tengan garaje y la mayoría de ellas ni siquiera tienen ascensor. «Las nuevas generaciones ya no quieren vivir en este barrio». Tomás Rodríguez, vecino del Casco Antiguo y propietario de un piso turístico asegura en conversación con este periódico que la nueva medida promovida por el Ayuntamiento para suspender la aprobación de nuevas licencias de pisos turísticos en este barrio «va a beneficiar a quien ya la tenga», pero puntualiza «si se toman medidas y funcionan», no le importaría «cambiar el uso de la casa». «Me encantaría tener más vecinos», afirma.
El piso turístico es de su padre, llevan alquilándolo tres años y dice que lo tienen «por tenerlo». «Este es un barrio del que ya se ha ido mucha gente, es muy incómodo vivir aquí, hay pocos servicios», señala. Ese éxodo de conquenses hacia otras zonas de la ciudad deja casas vacías que se aprovechan como pisos turísticos. «Por aquí a lo mejor hay una vivienda libre en una quinta planta y solo tiene una cama», relata.
Rodríguez indica que el piso turístico lo tiene ocupado «de forma constante todo el año». «Vienen parejas y familias a pasar un día o dos, da igual la época», dice. Por otro lado, el presidente de la Asociación de Vecinos del Casco Antiguo, Jesús Reyes, comenta a VOCES DE CUENCA que «cualquiera que se de una vuelta va a darse cuenta de que casi todas las viviendas que hay rehabilitadas se destinan a los turistas». «Nosotros queremos que vuelva a ser un barrio vivo, con vecinos. Estamos expectantes de ver qué pasa cuando las medidas entren en vigor», indica.
La dificultad que conlleva instalarse en esta zona no es la que está disparando el precio del alquiler porque, según el agente inmobiliario Martín Romero, de Inmobiliaria Romero, «está aumentando de forma generalizada en toda la ciudad». Asegura que el Casco Antiguo tiene pocos vecinos debido a que «el mercado está muy limitado». «Hay mucha escasez de viviendas porque son edificios antiguos», dice. «La medida puede hacer que algún propietario de pisos turísticos salga en alquiler, pero curiosamente tenemos dos pisos que no piden un precio excesivo para el mercado actual», comenta. «De todas formas, este año hemos vendido varios pisos allí», añade, lo que refleja que a nivel inmobiliario el barrio no está «muerto».
«En 2024, había 124 pisos turísticos en el Casco Antiguo de Cuenca pero ahora hay más de 200», dice Reyes. «Lo complicado de todo este tema es que adquirir una vivienda es muy caro y además hay que reformarla», relata. «Nosotros sabemos que hay poca gente que quiere venirse a vivir aquí, pero si esa pocas personas no lo pueden hacer porque todas las casas son para turistas, es lo que arruina el barrio», comenta. «Queremos que se pueda compatibilizar y que se fomente que haya vecinos además de turistas», concluye.
No habrá más pisos turísticos durante un año
El Pleno del Ayuntamiento de Cuenca ha aprobado la concesión de nuevas licencias para viviendas de uso turístico durante un año, prorrogable hasta un máximo de dos, mientras se modifica la normativa urbanística que regulará este tipo de alojamientos. La propuesta ha salido adelante con los votos favorables del PSOE, Cuenca Nos Une y Cuenca en Marcha, el voto en contra del PP y la abstención de Vox. Ya lo ha contado VOCES DE CUENCA aquí.
La concejala de Urbanismo, Charo Rodríguez, ha defendido que la suspensión responde al aumento de la presión inmobiliaria que está sufriendo el Casco Antiguo, donde, según ha expuesto, el incremento del precio de los alquileres entre 2021 y 2025 ronda el 30%, «muy por encima del IPC acumulado en Castilla-La Mancha».













