Una vecina de la ciudad de Cuenca ha denunciado en redes sociales el abandono de dos gatos en la vía pública por parte de dos individuos, quienes han soltado a los animales en la calle Fausto Culebras con presencia de otras personas en la zona.
En el mensaje que ha puesto la vecina, los dos felinos han sido abandonados «a pesar de haber testigos y les ha dado igual». Esta mujer, que ha sido una de los testigos que ha presenciado el abandono, ha destacado que ha llegado «un tipo con el transportín y los ha abandonado», quien fue visto por otra vecina y le llamó la atención», por lo que bajó a la calle para ver qué ocurría.
«El susodicho ha vuelto diciendo que no son suyos, que llevan un año en casa pero que no son suyos, le hemos explicado que es ilegal y ha dicho que volvía a por el transportín y se los llevaba», ha relatado la testigo, que ha añadido que al rato llegó una chica y comenzó a proferir insultos y a hablar de manera «muy agresiva» a los que estaban presentes.
Ante tal situación, los testigos llamaron a la Policía Local de Cuenca, quienes, han asegurado, dijeron que «no iban a venir». «Les he dicho que iba a denunciar, que vinieran, y nos han dejado esperando, hemos vuelto a llamar y dicen que es que en Bonamiko Apa no les cogen el teléfono», han resaltado en el mensaje en redes sociales.
«Si los cuerpos de seguridad locales no conocen la ley y que el código penal y la ley 7/2023 ampara los derechos de estos animales, ¿qué tenemos? ¿Sirve para algo la Policía local de Cuenca?» han criticado. Asimismo, han insistido en que este hecho es «vergonzoso y un delito». «Luego decimos que las colonias de gatos son un problema, claro que lo son, gracias a gentuza que abandona libremente como en este caso, esos animales tienen los días contados y acabarán debajo de las ruedas de un coche», ha sentenciado la vecina.
Desde la asociación Bonamiko ya se han hecho eco de esta situación, quienes han informado en su perfil de Instagram que estos gatos «no entienden qué está pasando. Se acercan a la gente buscando ayuda porque son gatos de casa. No saben sobrevivir en la calle. No saben buscar comida. No saben esconderse del peligro. Lo único que saben es tener miedo».
Asimismo, han lamentado que ya no tienen «dónde meter un solo animal más» porque están «completamente desbordados». Por ello, han pedido casas de acogida «urgentes», aunque sea de manera temporal, porque «ese gesto puede ser la diferencia entre vivir o morir».













