La Balompédica se mide este domingo ante el Rayo Majadahonda en un encuentro de máxima exigencia

Rober Guitérrez señala que para arrebatar la victoria a los madrileños será necesario "rozar el partido perfecto".

El Rayo Majadahonda y la UB Conquense medirán sus fuerzas este domingo a las 17:30 horas en el Miniestadio Cerro del Espino. El duelo, correspondiente a la jornada 19 de Segunda Federación RFEF, enfrenta al líder del grupo con un Conquense al alza y con ambición de dar un golpe sobre la mesa. El conjunto madrileño llega a la cita como uno de los equipos más sólidos de la categoría, especialmente como local, donde aún no conoce la derrota. Un equipo «casi redondo», en palabras de Rober Gutiérrez, con muy pocas carencias y que domina prácticamente todas las fases del juego.

El míster de la Balompédica ha recordado la capacidad para alternar ataque posicional, transiciones rápidas y buena presión tras pérdida de su rival. Características que unidas a una plantilla competitiva al máximo nivel, que les permite mucho movimiento y rotaciones en el terreno de juego sitúan al Majadahonda como un rival colosal que ha marcado el ritmo del campeonato. Gutiérrez ha destacado en la plantilla del rival a futbolistas como Yuya, Dani Plomer o Amaro como piezas clave en un bloque reconocible, intenso y fiable.

Para hacer frente a uno de los equipos más sólidos de la categoría estará un Conquense reforzado anímicamente tras su última victoria ante el Alcalá y convencido de poder competir de tú a tú. El técnico blanquinegro ha subrayado durante la previa que, aunque el escenario y el rival exigen un nivel altísimo, su equipo no se siente inferior y comparte con el líder un dato significativo: desde su llegada al banquillo, los conquenses tampoco han perdido en casa. Ahora, el reto es trasladar esa solidez y personalidad a un campo tan exigente como el Cerro del Espino.

Gutiérrez ha sido claro sobre la exigencia del encuentro al sentenciar que para puntuar será necesario rozar el partido perfecto, saber sufrir cuando toque y tener personalidad para no pasar demasiados minutos sin balón ante un rival que aprieta muy bien tras pérdida. Aun así, el Conquense confía en sus propias armas y en su capacidad para hacer daño si logra imponer el guion que más le conviene.

Todo apunta a un encuentro de máxima exigencia, ritmo alto y en el que los detalles marcarán los momentos decisivos del encuentro. Una gesta en la que el Rayo Majadahonda tratará de defender su fortaleza como líder invicto en casa, mientras que el Conquense buscará conquistar el juego para reafirmar su crecimiento y poder seguir mirando hacia arriba en la clasificación. Un duelo de los que marcan tendencias en la liga.