Un eficaz Ourense toma ventaja y el Conquense tendrá que encomendarse a La Fuensanta para remontar (1-0)

Los blanquinegros no encontraron recompensa a su planteamiento combativo y ofensivo

La Unión Deportiva Ourense toma una leve ventaja en la final del playoff de ascenso a Primera Federación al imponerse este domingo en el partido de ida en el estadio de O Couto por 1-0 a la Balompédica Conquense, que tendrá que encomendarse a La Fuensanta para lograr la remontada dentro de una semana.

Sería quizá demasiado chovinista hablar de una victoria injusta, porque el equipo gallego supo ser más eficiente y desplegar su juego inteligentemente, pero también es rigurosamente cierto es que el Conquense fue el contendiente que más apostó por el fútbol, más arriesgó y más activamente buscó un gol que rozó en varias ocasiones, pero que se le resistió por falta de puntería.

Si de algo no se puede acusar al equipo de Rober Guitiérez es de ser timorato en su planteamiento. Nadie pensó en conformarse con unas tablas y relegarlo todo a la ventaja del factor campo de la vuelta. Al contrario, los blanquinegros miraron hacia la otra portería desde el pitido inicial, jugando muy adelantados y sin ser pacatos en su esfuerzo físico, algo que se acabaría por notar conforme avanzó el cronometro. Tras varios acercamientos y córners casi de prospección, en el minuto 10 llegó un centro desde el lado izquierdo que cazó en el aire Ale Sánchez para rematar solo de cabeza por encima de la portería del portero local, Bruno Rielo.

Ese primer susto se replicaría apenas siete minutos después con Ale otra vez de protagonista, en esa ocasión con las piernas. El jugador se adentró en el área, y combinó con Izurquiza, quien le devolvió el balón para que disparase. El lanzamiento quedó trabado en la zaga rival. Poco después el extremo derecho reclamaría penalti porque una acción en la zona fronteriza del área que el colegiado, un joven asturiano llamado Ramón Collado, no consideró punible.

Cuando se había superado la media hora del partido, era evidente el dominio visitante. No es que la UD Ourense estuviera avasallada, ni mucho menos, pero sí metida en su campo con más frecuencia y con un enfoque más pasivo. Su estrategia parecía ser aprovechar que su contricante estaba volcado para sorprenderle en salidas rápidas, sobre todo por las bandas.

Fue en una jugada trenzada, con un derroche de mucha calidad colectiva, cuando llegó su primer acercamiento y, también, su primer y único gol. Una combinación de pases, velocidad y regates que concluyó con una asistencia desde la derecha de Manu Núñez a Santi de Prado para que este abriese el marcador en el 38.

El golpe fue duro para los balompédicos, cuya concentración se evaporó momentáneamente: a punto estuvieron de ser sorprendidos otra vez en una internada casi sucesiva que afortunadamente quedó en nada.

El descanso fue un alivio porque al menos permitió atajar la dinámica. El Conquense salió e los vestuarios otra vez con ese espíritu ofensivo inoculado y ya en el minuto 48 un casi omnipresente Ale Sanchez volvía a hacer trabajar a Rielo tras enchufar el esférico tras pasárselo de cabeza Eghosa. El intento terminó en saque de esquina, que propició otra ocasión de Ale que no fue a portría por poco.

La UD Ourense, mientras, trataba de serenar y controlar el partido y aprovechar los huecos que pudiese ir dejando la audacia visitante. Hubo varios avisos como un lanzamiento de Rufo que se fue fuera o, uno mucho más claro y temible, con el exbalompédico Youssef como artífice, que casi se planta solo delante del portero y al que Santi Perea desbarató un gol muy probable.

Era el minuto 78. El esfuerzo físico desarrollado durante todo el partido y la carga mental de ir remando a la contra se iba notando pora el equipo de Cuenca. Aun así, no cejaron en la búsqueda de al menos un empate. Echaron el resto y se sucedieron varios asedios de Herbert, Ale, Álvaro Sánchez o Perea que por H o por B terminaron sin materializarse.

El cuadro orensano supo estar mejor plantado y repeler el fútbol valiente, pero poco fructífero, de su rival y llegará al partido final con una pequeña ventaja que, eso sí, no decide nada. A la Balompédica le queda apelar con más fuerza todavía al apoyo de su afición para darle la vuelta a la eliminatoria. Este domingo estuvo acompañada por un centenar de entusiastas a los que los kilómetros no resintieron las gargantas y se hicieron escuchar en el estadio orensano. Para el próximo, el día 31, ya hay 5.000 localidades vendidas o asiganadas.