El mundo deportivo se paró este martes cuando el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, se sentó ante los medios de comunicación. El merengue no se enfrentaba a los micrófonos y las cámaras desde hace diez años y lo hizo a lo grande, con más de una hora de declaraciones de órdago, explosivas, en las que no se calló nada. En la bancada de la prensa frente a la que se situó el presidente madridista estaba el periodista conquense (natural de El Picazo) Luis Castro. Aunque el ambiente se sentía como una especie de Coliseo, no se sabía muy bien si era la prensa o Pérez quien ocupaba el puesto de gladiador o el de león, o al menos esa fue la sensación que se percibió a través de las cámaras, una experiencia que relata el propio Castro a Voces de Cuenca.
La convocatoria llegó con apenas dos horas de margen, a las cuatro de la tarde, y desató el caos en la redacción de Radio Nacional, según relata. «Acababa de cerrar la mochila para ir a recoger a mi hijo a la guardería» después de una mañana cubriendo la actualidad de la selección española. Ni jornada laboral ni vida personal, la bomba blanca paralizó todo: Florentino Pérez comparecería ante la prensa aceptando preguntas. Algo excepcional en un presidente que apenas ha dado ruedas de prensa abiertas en más de dos décadas al frente del club.
La incertidumbre fue total desde el primer minuto. En la redacción comenzaron las especulaciones: dimisión, problemas de salud, crisis institucional o incluso movimientos relacionados con el futuro del club. «Nadie tenía información real», explica el periodista conquense. «Pero sí sabíamos que iba a ser un día importante» y había «intuiciones» al respecto. Un olfato que no falló a Castro, que estaba convencido de que la supuesta dimisión no existía. La expectación fue tal que toda Radio Nacional de España se volcó más allá de Deportes y se activó un dispositivo especial para emitir íntegramente la comparecencia a través de Radio 5.
Cuando llegó a Valdebebas, Castro se encontró una sala abarrotada de medios nacionales e internacionales. «Había decenas de cámaras, trípodes y muchísima tensión. Fue todo atropellado. Nos convocaron a las cuatro y a las cinco ya estábamos allí», explica. «En estos casos si hay alguna información muy potente siempre suele haber uno o dos medios afines al club a los que les filtran, pero aquí nadie sabía qué iba a pasar, solo que era algo gordo».
El momento en que la rueda de prensa “se fue de las manos”
Lo que empezó como una comparecencia aparentemente controlada terminó convirtiéndose en un enfrentamiento directo del presidente madridista con varios periodistas y medios de comunicación a los que señaló directamente. A los pocos minutos de que el presidente madridista comenzase sus declaraciones y se sirviera la polémica Castro recuerda ver «caras de estupefacción» entre sus compañeros porque «miraban a la gente y no nos creíamos lo que estaba pasando», señala. «De hecho, en primera fila estaba la Junta Directiva y miembros del departamento de comunicación del club y yo les intuía estar pasando un mal rato porque estaban viendo que se podía ir de las manos», apostilla.
El punto de inflexión llegó cuando recibió en el móvil un artículo publicado por ABC en el que se hablaba de su cansancio y de rumores sobre su estado de salud. «Ahí se calentó», relata,»y empezó a elevar muchísimo el tono». Cuando las acusaciones se cernieron directamente sobre nombres propios, el conquense recuerda que la situación se volvió «embarazosa». Tanto el periodista Rubén Cañizares como el ABC, medio para el que trabaja, fueron dos de los principales blancos de Florentino. «El compañero estaba ahí, estaba muy cerca y creo que es duro que te estén señalando y que tengas que salir a discutir o a debatir con el presidente como si estuvieras en otro sitio y no en una rueda de prensa».
Castro reconoce que nunca había vivido algo parecido en una comparecencia deportiva. «Cada palabra era mejor que la anterior, llegó un momento en el que ya no sabíamos qué apuntar». A su juicio, todos los acontecimientos que se vivieron en la rueda de prensa «fueron improvisados» aunque la cuestión, que no era otra que la convocatoria de elecciones a la directiva blanca, estaba consensuada con su equipo, con el que se había reunido unas horas antes.
Castro señala un mensaje justo pero con fallos en las formas
Castro cree que Florentino Pérez tenía parte de razón en algunas cuestiones de fondo —como sus críticas al caso Negreira o la necesidad de defenderse de determinados rumores—, pero considera que perdió completamente las formas. «Creo que no puede decir algo como que le habían robado siete ligas, eso se tendrá que demostrar» sin embargo explica que «aunque yo no he visto que ningún medio de comunicación haya publicado que Florentino Pérez estaba mal de salud, en el círculo periodístico y en la calle estaba ese rumor» lo que a su juicio justifica que «tenía que salir a defenderse».
En contraposición afea a Florentino el modo en que señaló y trató a ciertos medios y profesionales porque «el periodista está para contar lo que pasa siempre que sea verdad, no para contar lo que quiera una empresa, un club o una institución». A esto ha añadido que «desde hace muchos años el presidente quiere contar ‘su verdad’ y yo creo que el periodismo no está para eso». Otras de las declaraciones más polémicas del dirigente madridista han sido las relacionadas con mujeres del sector. En un primer instante criticó el trabajo de María José Fuenteálamo en ABC dudando de sus conocimientos sobre fútbol para más tarde dar el turno de palabra a la periodista Lola Hernández de Fox al grito de «a ver, que pregunte esa niña, que los demás sois muy feos».
En esta cuestión, Castro reafirma que el tono en el que el presidente merengue se dirigió a la prensa fue «de una manera distendida, como si estuviéramos en un corrillo», y apostilla que «no tiene que hacer eso siendo el presidente de Real Madrid en una rueda de prensa en la que está viendo medio mundo». El periodista manifiesta que «al día siguiente lo matizó en la entrevista con Josep Pedrerol» y que «no hay que ver un tema machista o un tema de ese tipo» y aunque señala que a la periodista de Fox no le sentó mal la forma de referirse a ella, Fuenteálamo publicó al día siguiente una columna en respuesta a lo sucedido. Castro defiende que aunque la exposición fue «horrible», «creo que él se refería a que no era periodista deportiva, que no se dedicaba a esto».
De Castilla-La Mancha a una de las ruedas de prensa del año
Aunque actualmente trabaja en Madrid, Luis Castro desarrolló casi toda su carrera profesional en Castilla-La Mancha Media. Fue becario en 2007 y pasó por delegaciones como Cuenca, Guadalajara, Toledo o Albacete antes de dar el salto a la radio pública nacional. Aunque vivió un hito histórico al día siguiente de la rueda de prensa fue Josep Pedrerol para La Sexta quien consiguió una entrevista cara a cara con Florentino que, señala «ya nos hubiera gustado al resto». Asegura que se trata de una decisión que «no sorprende» porque las pocas veces que Florentino Pérez ha comparecido lo ha hecho en esta cadena por «la grandísima amistad que le une con García Ferreras, que fue su director de comunicación en su primera etapa como presidente del Real Madrid y también de ACS».
Aunque Pedrerol lo intentó, una de las cuestiones más candentes en el equipo, como es la dirección deportiva del club, no tuvo el protagonismo que para Castro hubiera sido necesario. «Creo que el aficionado lo que quiere saber es qué pasa con el tema deportivo y que la cuestión de las elecciones o de si lo están atacando no le interesa tanto, pero el quería hablar de su libro». El periodista llevaba preparadas varias preguntas en esta línea, algo que cortó de raíz Florentino cuando sentenció la rueda de prensa a cuestiones referidas puramente a la gestión. «Yo le pregunte si hacía alguna autocrítica y, o no me entendió o no me quiso responder, porque dijo que tenía una autocrítica para los socios, que no pitaran a los jugadores, cuando yo me refería a que hiciera él una autocrítica de su gestión en este último año con todo lo que estaba sucediendo».
Aunque como periodista deportivo asegura que le encantaría volver a ver a Florentino Pérez ante los micrófonos, no es optimista. «Si en 26 años apenas ha aceptado preguntas cuatro o cinco veces, no creo que vuelva a hacerlo pronto», explica. A su juicio «él no se siente muy cómodo en ese cara a cara con muchos periodistas y le cuesta». A todo ello se suma la sensación que tiene Castro de que no va a haber elecciones «porque no va a dar tiempo materialmente a que se presente otro candidato». Quizá otra candidatura abriría de nuevo la veda de las preguntas para un Florentino que «va a pasar mucho tiempo o quizás ya nunca más vuelva a dar una rueda de prensa admitiendo preguntas ante los medios», concluye.












