El presidente regional, Emiliano-García Page ha comenzado su intervención durante el acto institucional del Día de Castilla-La Mancha con un anuncio sobre el futuro del edificio que hasta finales del pasado año albergaba el Hospital Virgen de la Luz de Cuenca. El líder del Ejecutivo regional ha expuesto que se ha llegado a un acuerdo con la Tesorería General de la Seguridad Social, de quien depende el citado inmueble, para llenar de vida este espacio que permanece cerrado desde el pasado mes de diciembre, cuando se trasladaron los últimos servicios al Hospital Universitario de Cuenca (HUCU).
En este sentido ha apuntado que se está trabajando para «dar un enfoque maravilloso» al edificio donde se ubicaba el antiguo centro sanitario, «una zona clave para la ciudad de Cuenca y por qué no decirlo, para toda la provincia». Por ello, García-Page ha presentado un proyecto «que va a ser enormemente ambicioso, con cientos de viviendas, con el archivo histórico provincial, con el centro base, con unidades para la salud mental». Un programa pensado para que el inmueble «siga teniendo vida y que lo tenga para lo que más nos importa, la gente de Cuenca».
El líder del Gobierno autonómico ha continuado su intervención nombrando a dos expresidentes castellanomanchegos, José Bono y José María Barreda, quienes ha asegurado que «me pueden entender muy bien porque es un cruce de sensaciones las que un presidente puede tener el día de su tierra, en el que también, como a los premiados y premiadas, se nos mezclan multitud de fortunas y a veces desventuras». A ellos les ha asegurado que «realmente formáis parte de esa galería de éxito de la tierra». «No es que todo vaya bien ni todo haya ido bien, pero francamente tenemos muchas más cosas de las que sentirnos orgullosos que de lo contrario», ha concluido.















