El precio medio del alquiler de viviendas en España se incrementó un 8,5% durante los últimos 12 meses, según un informe publicado por el marketplace inmobiliario idealista, mientras que en tasa trimestral el precio creció un 1,7%. A cierre del mes de diciembre de 2025, arrendar una vivienda en ESpaña tenía un coste medio de 14,7 euros por metro cuadrado.
En el caso de Cuenca capital, y según datos del mismo estudio, el alquiler se ha encarecido un 7,6% a lo largo del recién terminado año, mientras que la subida trimestral se ha quedado en un 0,4%. El precio medio del alquiler en la ciudad es de 8,2 euros por metro cuadrado. Es el octavo más bajo de España, únicamente superado por Zamora, Badajoz, Ciudad Real, Lugo, Cáceres, Orense y Palencia.
Los alquileres más caros se localizan en Barcelona (23,8 euros al mes) y Madrid (22,7) mientras que las mayores subidas anuales en términos porcentuales se han registrado en Ceuta (+17,9%) y Ciudad Real (+15,6%). Pontevedra y Guadalajara, con un 6,7% y un 6,5% respectivamente, son las dos capitales con los mayores incrementos del trimestre.
En el conjunto de la provincia conquense, el precio medio del alquiler se sitúa en 7,5 euros por metro cuadrado. En el recién finiquitado 2025 los costes se incrementaron un 7,3% a pesar de la bajada del 0,3% registrada en el último trimestre. Cuenca es una de las quince provincias donde bajó el precio del alquiler en el último trimestre. Los mayores descensos se dieron en Gerona (-6,4%) y Cantabria (-5%) frente a los incrementos más acentuados de Lérida (+22,5%) y Segovia (+15,4%).
Los alquileres más baratos están en las provincias de Jaén (6,3 euros el metro cuadrado cada mes) y Badajoz, Ciudad Real y Zamora (7,1). Los más caros en la Comunidad de Madrid (20,8) y la provincia de Barcelona (20,4). Cuenca es la séptima provincia más económica.
Análisis
Para Francisco Iñareta, portavoz de idealista, “el mayor problema que afronta ahora el mercado del alquiler tiene que ver, como en el caso de las subidas de precio, con la falta de oferta disponible. La competencia a la que se enfrentan las personas que están buscando vivienda en estos momentos es terrible. Los propietarios de la poca oferta disponible reciben decenas y decenas de contactos por sus viviendas y el abanico de perfiles entre los que poder elegir es inmenso. Y obviamente siempre se decantan por aquellos que les ofrecen una mayor seguridad, aunque se trate de perfiles sobrecualificados. Esto significa que muchas familias que podrían hacer frente al pago de estos alquileres, ya de por sí muy elevados, se ven también sistemáticamente excluidas por otras familias con perfiles de riesgo aún menor. O sea, que la ‘elitización del alquiler’ cada vez deja fuera a más gente.
Con respecto a los precios, ya es palpable que se están suavizando en las zonas en las que se han topado, mientras siguen subiendo en zonas en las que no se ha intervenido. Pero el coste de mantener el control de precios lo pagan los que buscan casa y comprueban que la oferta sigue cayendo y las condiciones siguen endureciéndose. Estamos en una lucha entre inquilinos: los que se benefician de las medidas coercitivas contra los propietarios frente a los que no encuentran casa como consecuencia de dichas medidas.”














