El Colegio de Médicos advierte: «El riesgo de que volvamos a lo más duro de la primera ola es real»

El presidente, Carlos Molina, reclama a la población máxima implicación para evitar los contagios y considera necesarios más rastreadores. "Si queremos contener la pandemia es fundamental la identificación de los casos"

El presidente del Colegio Oficial de Médicos de Cuenca, Carlos Molina, ha solicitado a la población la máxima implicación para evitar la transmisión y los contagios por coronavirus ya que «el riesgo de que volvamos a lo más duro de la primera ola es real».

El máximo responsable de los facultativos conquenses ha destacado que «todos sabíamos que íbamos a tener una segunda ola pero no esperábamos que fuese tan pronto. Se esperaba más tarde, hacia octubre. El hecho se que se haya adelantado nos ha pillado a todos a contramano. Ha pillado a los profesionales cansados… y en los meses de más tranquilidad no se han hecho las reformas ni las actuaciones necesarias para prepararnos para la segunda ola. Si hemos aprendido algo de la primera oleada, lo estamos aplicando bastante poco. Se repitió por activa y por pasiva que era necesario reforzar los servicio públicos de salud, de epidemiología, de Atención Primaria…y se ha reforzado bastante poco a nivel nacional». Así, hace hincapié en la necesidad de «extremar la precaución. La inmensa mayoría se lo toma en serio pero hay gente que no. Pedimos, por favor, a la población que no se relaje porque lo peor puede estar por llegar. Ojalá nos equivoquemos.

Molina precisa que la situación en la provincia de Cuenca, teniendo en cuenta que hay varias Áreas de Salud diferenciadas, es «relativamente buena. El índice de contagios por 100.000 habitantes no creo que pase de 60. Lo cual es un dato bastante bueno. Ahora no hay una situación alarmante en lo que es Cuenca y nuestro hospital. Otra cosa diferente es que esto, a los profesionales, nos recuerda mucho el inicio de la pandemia en el mes de marzo cuando Cuenca estaba bien y de un día para otro… No sabemos qué va a pasar ahora pero a nosotros nos da mucho miedo que lo que vemos ahora es lo que pasaba en enero o febrero y en marzo fue cuando explotó. Es la sensación que tenemos. Lo que ocurre es que tenemos una memoria muy corta. Solo tenemos que recordar lo que pasó en el mes de marzo. En Cuenca teníamos dos-tres casos y en Madrid estaban medio bloqueados. Ahora estamos igual. Desde el Colegio de Médicos vamos a animar a todos los profesionales a que sigan dando la cara como hasta este momento.»

Agotamiento por acumulación de tareas

Estas mismas fuentes apuntan que «en estos momentos, hay agotamiento con la acumulación de tareas, fundamentalmente, en los servicios de Atención Primaria porque no sólo están viendo pacientes sino que están haciendo de rastreadores». En este sentido, resalta que «el número de rastreadores creo que es insuficiente. Probablemente al principio su número era suficiente pero, en estos momentos, son insuficientes. Incluso el presidente regional solicitó al Ejército rastreadores militares para ayudar en estas funciones. No sólo hacen falta más rastreadores sino personas que se dediquen a este rastreo. Actualmente mucho de este trabajo lo están realizando desde el servicio de Atención Primaria que provoca una sobrecarga brutal en los centros de salud de poblaciones grandes. Los rastreadores son fundamentales en la situación en la que estamos. Si queremos contener la pandemia y no queremos confinar a la gente, como se hizo en primavera, es fundamental la identificación de los casos».

Molina lamenta que «en estos momentos, viendo la evolución de la enfermedad, estamos viendo que nuestros dirigentes políticos se dedican básicamente a tirarse los trastos a la. cabeza» y ha puesto en valor la labor desarrollada por el Servicio de Microbiología del hospital Virgen de la Luz. «El trabajo del Servicio de Microbiología del hospital es encomiable y lo agradecemos de forma expresa a sus trabajadores. Si los resultados tardan en vez de dos días, tres o cuatro es porque hay muchísimas más pruebas. A más contagios, más rastreos. Ahora se diagnostican muchos más pacientes pero no solo se diagnostican los graves porque ahora se hacen PCRs a un número importante de pacientes. Durante la primera oleada sólo se hacían PCR a la gente que estaba mal. Ahora hacemos la prueba a mucha gente y hay muchos casos leves o asintomáticos y esto parece que diluye un poco la gravedad del problema»