La Diputación de Cuenca ha publicado este miércoles la convocatoria de ayudas al mantenimiento de la estructura comercial básica en los pequeños municipios de la provincia correspondiente al ejercicio 2026, una línea de subvenciones dotada con 300.000 euros que tiene como objetivo contribuir a la permanencia de establecimientos esenciales en las localidades más afectadas por la despoblación.
Estas ayudas están dirigidas a trabajadores autónomos, comunidades de bienes y otras formas societarias que desarrollen actividades comerciales básicas en núcleos de población de menos de 250 habitantes, subvencionando los costes de cotización al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos de aquellos negocios que prestan servicios fundamentales para la vida diaria de los vecinos.
El presidente de la Diputación de Cuenca, Álvaro Martínez Chana, ha estado en La Pesquera y ha visitado un bar de esta localidad, en un encuentro donde ha estado acompañado por la alcaldesa, Mari Carmen García. El dirigente provincial ha destacado que “mantener abiertos los comercios, bares, farmacias y establecimientos de alimentación en nuestros pueblos más pequeños es una prioridad para esta institución porque son mucho más que un negocio; son servicios esenciales que garantizan calidad de vida y ayudan a fijar población en el territorio”.
Martínez Chana ha recordado el importante esfuerzo presupuestario realizado por la institución provincial durante los últimos años. “Cuando llegamos al Gobierno de la Diputación en 2019 esta convocatoria contaba con una dotación de 130.000 euros y hoy hemos alcanzado los 300.000 euros, lo que supone un incremento de más del 130 por ciento. Este aumento demuestra nuestro compromiso firme con el medio rural y con quienes apuestan por emprender y mantener la actividad económica en los pueblos más pequeños de la provincia”.
El presidente provincial ha señalado que estas ayudas forman parte de la estrategia global que desarrolla la Diputación para combatir el reto demográfico. “La lucha contra la despoblación requiere actuaciones concretas y útiles. Cada tienda, cada bar o cada farmacia que permanece abierta en un pequeño municipio contribuye a que las personas puedan seguir viviendo en él y a que nuestros pueblos mantengan su dinamismo social y económico”, ha afirmado.
La convocatoria establece una cuantía máxima de ayuda de hasta 5.900 euros por beneficiario, destinada a sufragar las cuotas de autónomos correspondientes al periodo subvencionable. Entre las actividades que pueden acogerse a estas subvenciones se encuentran comercios de alimentación, carnicerías, panaderías, farmacias, bares, cafeterías y restaurantes ubicados en municipios o entidades de población de menos de 250 habitantes.
Las solicitudes podrán presentarse desde el 4 de junio hasta el 6 de julio a través de la sede electrónica de la Diputación de Cuenca.
Con esta convocatoria, la institución provincial continúa reforzando una de las líneas estratégicas de apoyo al medio rural, favoreciendo el mantenimiento de servicios básicos de proximidad que resultan imprescindibles para garantizar la cohesión territorial y la igualdad de oportunidades entre los habitantes de toda la provincia.










