La procesión en El Calvario es conocida castizamente en Cuenca como la procesión de los Cruces o de los Cristos: en un magistral despliegue imaginero muestra los hechos ocurridos en el Gólgota y regala una de las procesiones repleta de personalidd y rotundo fervor.
Los primeros pasos en salir (a las 12:30) son los de La Exaltación y El Descendimiento desde San Esteban. Después se unirán en Las Concepcionistas Cristo Descendido y la Virgen de las Angustias y en El Salvador los cuatro restantes: Cristo de Marfil, de la Agonía, La Lanzada y el Cristo de los Espejos. Ya ordenado, el conjunto asciende hacia la Plaza Mayor: su paso por Alfonso VIII, entre luces recias, es uno de los grandes momentos de la Pasión conquense e, incomprensiblemente, más íntimo que masivo. Merece también el paso por las Curvas de la Audiencia ya de bajada, el discurrir por Carretería y la concatenación de despedidas en los templos de origen.
Habrá, cómo no, música. La Banda de Trompetas y Tambores de la Junta de Cofradías abrirá el desfile, en el que también puede escucharse la campana del Cristo de la Luz. En el apartado de bandas estarán también la Agrupación Musical Nuestra Señora de Fuentes (Villarejo de Fuentes) con el Cristo de la Agonía y la la Asociación Músico-Cultural Santa Cecilia (Almonacid del Marquesado) con el de la Luz. La madrileña Banda Municipal de Morata de Tajuña desfilará con El Descendimiento y la Banda de la Escuela Municipal de Música de Las Mesas acompañará a la Nuestra Señora de las Angustias. El capítulo de coros contará con la Capilla de Música de la Catedral en el final de la Virgen de las Angustias en Las Concepcionistas y con el del Conservatorio en San Felipe Neri.
La Exaltación, que celebra el 75 aniversario de la hechura del paso, ha lacado los varales de los cetros y los estandartes, faroles y guion. Al finalizar el desfile se entregará un corbatín a la banda de la JdC en agradecimiento a tantos años de comunión musical. En El Descendimiento se estrena un cetro para el secretario.














