¿Qué investigan los detectives privados en Cuenca? De las bajas fraudulentas a las custodias familiares

Uno de los despachos con licencia llega a realizar entre cinco y diez investigaciones al año en esta provincia.

El trabajo de detective privado, dentro del imaginario social, solo puede existir en las películas y series y cuyas funciones son hacer persecuciones, llevar gorra y gabardina y acechar a un individuo en busca de una verdad. Sin embargo, en España forma parte del personal de seguridad privada que el Ministerio del Interior cataloga como ‘Servicios al ciudadano’, al igual que los escoltas privados y los guardas rurales, entre otros.

La formación de un detective privado, según determina la cartera dirigida por Fernando Grande-Marlaska, debe ser de un título universitario de grado, en el ámbito de la investigación privada, que acredite la adquisición de las competencias que se determinen, o bien del título del curso de investigación privada, reconocido por el Ministerio del Interior.

Para poder ejercer, es necesario la habilitación por parte del Ministerio y unos requisitos. Además, sus funciones principales consisten en la realización de las averiguaciones que resulten necesarias para la obtención y aportación, por cuenta de terceros legitimados, de información y pruebas sobre conductas o hechos privados.

La empresa InvestigaMas Detectives es uno de los despachos con licencia de Interior para llevar a cabo estos trabajos a nivel nacional. El director de la compañía, que no desvela su identificación por motivos de seguridad, asegura a Voces de Cuenca que puede realizar en torno a cinco y diez investigaciones al año en la provincia de Cuenca. En el conjunto del país, las indagaciones pueden llegar a sumar hasta 40 anualmente.

El detective privado afirma que los casos más investigados en este territorio son los relacionados con el ámbito familiar, con asuntos sobre custodia de menores y extinción del uso de la vivienda familiar. Esta última, dice el responsable, «esta en auge tras una sentencia del Tribunal Supremo, que determina que cuando se introduce una tercera persona ajena en el domicilio, pierda esa condición de que sea familiar».

Pero también, las investigaciones más demandadas en Cuenca están relacionadas con cuestiones laborales, especialmente absentismo y bajas laborales, cuyas peticiones suelen llegar por parte de empresarios y autónomos «que sospechan que el trabajador que está de baja la está fingiendo».

El detective destaca que uno de los casos más extraños que ha investigado en esta provincia versaba sobre una vivienda que estaba alquilada a bajo coste, pero en la que no habitaba nadie.

Las investigaciones empresariales, en auge

El detective privado destaca a este periódico que su despacho en el último año ha manifestado un aumento de la demanda para llegar a cabo este tipo de investigaciones. Sobre todo, dice, las empresariales, en las que está en auge las relacionadas con la detección de dispositivos de escucha electrónicos.

El trabajo de este tipo de personal de seguridad, dice el responsable del despacho, es «tener una buena planificación y mucha paciencia y constancia a la investigación» para que la búsqueda sea factible. En los casos sobre bajas laborales, el detective apunta que el tiempo medio en el que que se resuelve la indagación suele ser de tres o cuatro días.

«Hay que pensar que las pruebas deben ser recogidas de forma proporcional, idóneo y necesario, según determina el Tribunal Supremo, y una vez que se conocen los hechos y están probados se realiza el informa para entregarlo a la parte contratante del servicio», resalta.

De las peticiones de investigaciones sobre bajas laborales que este despacho realiza, el 80% de los casos son «positivos», es decir, dan la razón a las sospechas del empresario que contrata.