Un año más el Domingo de Resurrección en San Clemente se convierte en uno de los días grandes de la localidad al celebrarse la subasta de las andas que portarán la Virgen de Rus, que este año vuelve a superar los récord de apuestas.
La cuadrilla de Carlos Arribas ha sido la adjudicataria con un valor de 123.100 euros, una cifra histórica para portar a la señora del municipio el próximo domingo 12 de abril desde su santuario hasta el pueblo, donde permanecerá 40 días. El modus operandi de la subasta son «pujas a la llana», consistentes en pagar con el dinero en mano.
Asimismo, la subasta de las andas de la Santa Cruz también ha superado el récord, que han sido adjudicadas a Álvaro Lluvero por la cantidad de 16.500 euros, según ha confirmado a Voces de Cuenca el alcalde de San Clemente, Víctor Luis Camacho.
La puja ha comenzado a las 12 horas en la Plaza Mayor de la localidad, donde ha reunido a miles de sanclementinos en esta jornada soleada y de calor para ser testigos un año más de la cuadrilla que llevará a la Virgen de Rus desde la ermita a la iglesia del pueblo.
Historia
En la ‘Venida de la Virgen’, la primera cita, siempre el domingo siguiente al Domingo de Resurrección, los portadores trasladan de San Clemente a Rus a la Virgen de los Remedios, que descansa todo el año en la localidad. Una vez en el Paraje de Rus, en la subida hasta la ermita donde descansa todo el año la Virgen de Rus, patrona de San Clemente, las mujeres llevan a hombros a la Virgen del Remedio.
Al mediodía, la Virgen de Rus sale a hombros de sus fieles devotos camino de San Clemente, y a su llegada se le quita el protector del camino para realizar una procesión entre pasodobles hasta la Plaza del Convento de Carmelitas. Rozando las tres de la tarde, los portadores entran a la Virgen de Rus ‘a la carrera’ dentro del convento a través de un estrecho pasillo de gente. Es una de las imágenes más impactantes y más multitudinarias de la romería.
Esta misma noche, la Virgen de Rus sale en procesión de gala a hombros de los portadores cerca de las nueve de la noche y tarda varias horas en trayectos muy cortos marcados por los pasodobles, ya que el peso que soporta cada uno de los portadores es muy elevado. En las puertas de la Parroquia de Santiago Apóstol los portadores la ‘bailan’ con alegría entre ‘Guapa, guapa y guapa’, y una vez en el interior de la iglesia suena el himno nacional mientras la Virgen de Rus avanza entre una multitud.
Pasados 40 días, el primer lunes siguiente, se celebra cada año el ‘Día de Rus’, una celebración que realiza a la inversa el intercambio de imágenes.










