Los trabajadores del Ayuntamiento de Mota volverán a sus puestos de manera presencial con el cambio de fase

El Consistorio moteño se prepara para la reapertura de nuevos servicios sociales, Museo de la Alfarería, Oficina de Turismo y cine municipal

En previsión de entrar el próximo lunes 8 de junio en la fase 3 de la desescalada, el Ayuntamiento de Mota del Cuervo ha terminado de redactar el protocolo a seguir para esta nueva fase, destacando en todo momento la necesidad de seguir manteniendo las máximas precauciones y contando para ello con la ciudadanía que debe aprovechar la recuperación de ciertas libertades, pero con la prudencia y el respeto a un virus que ha causado tanto dolor en España, y por supuesto, en Mota del Cuervo.

Los trabajadores del Ayuntamiento volverán sus puestos de manera presencial con todas las medidas de seguridad, estableciendo flexibilidad horaria para intentar paliar el grave problema de conciliación. Asimismo está estudiando la posibilidad de abrir la segunda vivienda tutelada y se va a solicitar la Junta de Comunidades la apertura de centros como el Centro Ocupacional o el CDIAT, este último con la incorporación progresiva de asistencia presencial en este servicio.

El Museo de la Alfarería y la Oficina de Turismo volverán a abrir sus puertas en esta fase, así como el cine municipal que contará con un aforo de un tercio de la sala y con las pertinentes medidas de desinfección.  

A partir de la entrada en esta fase se recuperarán los exámenes para la obtención del carnet de conducir y se tomarán diferentes medidas de impulso económico que se están estudiando desde el consistorio. En el plano deportivo solo destacar que no se pondrán en marcha aquellos eventos que permitan público.

Todos los servicios permitidos durante la fase III serán abiertos, o ampliado su atención, siempre y cuando se cumplan las directrices del Ministerio de Sanidad en materia de seguridad e higiene para los vecinos y trabajadores. La reapertura queda condicionada a estos cumplimientos y a la existencia de trabajadores en activo suficientes, pudiéndose retrasar, ralentizar o paralizar si las condiciones así lo exigen.