Tras dos semanas los blanquinegros regresan a casa para medir sus fuerzas ante la UD Las Palmas Atlético en el estadio de La Fuensanta. En el encuentro, que se disputará este domingo a las 11:00 horas, la Unión Balompédica Conquense se prepara para el inicio del último tercio del campeonato, un partido que puede reforzar el gran momento que atraviesa el conjunto dirigido por Rober Gutiérrez.
Ha sido precisamente el técnico del Conquense quien ha reconocido que el parón de lunes y martes fue «necesario» tras varias semanas de máxima exigencia y euforia contenida. El equipo llega con «la mente limpia» después de sumar cuatro puntos de seis en las dos últimas salidas, un botín que incluso superó las previsiones más optimistas y que consolida la línea ascendente del grupo.
Con diez jornadas por delante y el equipo instalado en la tercera posición, el mensaje de Gutiérrez es claro en una apuesta por la confianza, sin añadir presión extra. «Cada partido cuenta, pero no podemos jugar con la obligación añadida» ha señalado el técnico, convencido de que, manteniendo el nivel competitivo mostrado en las últimas semanas, el Conquense estará «cerca de ganar» este domingo.
El rival no será sencillo. Si hace unas semanas el filial del Getafe destacaba por su perfil físico y su capacidad para robar y correr, Las Palmas Atlético representa el polo opuesto con un equipo que cree en el juego desde atrás, que utiliza mucho al portero en la construcción y que cuenta con futbolistas de enorme calidad técnica, muy en la escuela canaria. Por ello, para Gutiérrez es «uno de los equipos que mejor juegan de la categoría», por lo que el duelo se anticipa cardíaco para los aficionados.
Más allá del análisis táctico, el entrenador ha puesto el foco en el papel de la afición. La Fuensanta debe convertirse en un fortín en los cinco partidos que restan en casa con unas gradas más implicadas que nunca. «Aquí jugamos todos», ha subrayado el técnico, apostando porque generar un ambiente de apoyo y minimizar el estrés en los momentos de dificultad será clave para acercar al equipo a la victoria. El crecimiento de la masa social y el cambio de expectativas —de un arranque complicado a pelear por el playoff— han situado al club en uno de los momentos «más dulces y felices» desde la llegada del técnico a Cuenca.
En el capítulo de bajas, Mo Sedibeh continúa con una lesión compleja y su regreso dependerá de sensaciones, mientras que Mario, si no hay contratiempos, estará disponible para el domingo. Con el vestuario reforzado anímicamente, un rival de perfil atractivo y el respaldo de su gente, el Conquense afronta una cita importante para seguir consolidándose como uno de los candidatos a pelear por las plazas de promoción en este tramo decisivo de la temporada.









