“La posibilidad de jugar en el Barça es ilusionante no hay nada firmado y no sé qué pasará»

Entrevista con Leo Maciel, portero del Incarlopsa Cuenca

Leo Maciel ha defendido la portería del Balonmano Ciudad Encantada, actual Incarlopsa Cuenca, las últimas cuatro temporadas convirtiéndose en uno de los baluartes de la defensa conquense y en uno de los ídolos de la afición del Sargal. En un deporte en el que los más atrevidos se atreven a afirmar que el portero es medio equipo, Maciel ha ido elevando año a año su nivel, ofreciendo actuaciones decisivas en muchas victorias del equipo hasta convertirse en objeto del deseo de uno de los mejores equipos del mundo, el Barcelona. En esta amplia entrevista el arquero argentino nos resume su trayectoria profesional, su paso de cuatro años por nuestra ciudad y cómo aquí también ha encontrado un lugar donde disfrutar personalmente y vivir en permanente contacto con la naturaleza.

– ¿En un país donde los niños quieren ser Maradona, o como mucho Ginóbili o Pichot, cómo te dio a ti por jugar al balonmano?

Yo también jugué mucho al fútbol de pequeño porque el fútbol nos gustaba a todos los niños, pero luego empecé a jugar al balonmano en el instituto por un buen profesor. El balonmano está en Argentina en el currícula como obligatorio desde hace años pero es muy importante tener un buen profesor que te ayude y te enseñe.

– ¿Cuándo decidiste que tú querías enfocar tu vida dedicándote al balonmano?

Un poco con las primeras citaciones con Argentina. En el mismo año que pasé de jugar en el instituto a hacerlo en un club que quedaba cerca de mi casa soy convocado por el seleccionado nacional y empiezo a entrenar con la generación de jugadores con los que llevo desde chico: el Colo, Diego Simonet, Fernández, con los que llevo desde los 15 años. Fue entonces cuando me enganché y decidí dedicarme en serio al balonmano.

– Me imagino que desde el principio tu objetivo estaría fijado en venir a Europa, que es donde se puede jugar profesionalmente.

En principio vivir del balonmano tenía más que ver con las becas que podía cobrar por estar en el seleccionado, que no eran muy grandes pero ayudaban y después de jugar el mundial junior el objetivo era jugar fuera. Algunos jugadores argentinos empezaron a abrir camino y al final lo pudimos cumplir nosotros.

– Tuviste una primera aventura en el Pilotes Posada pero no salió del todo bien y volviste a Argentina. ¿Seguías teniendo como objetivo volver a Europa o pensabas que la cosa iba a estar más complicada?

La verdad es que siempre perseguí lo mismo, que es mejorar, y volví a Argentina para poder jugar más minutos y hacerlo en un equipo mejor que el que jugaba cuando salí y lograr campeonatos allí. Fue un paso positivo aunque siempre genera un poco de dudas dejar de ser profesional, pero mi necesidad era jugar minutos y en España no estaba teniéndolos por una cuestión de edad y por el nivel de la portería del Pilotes. Cuando volví a estar preparado y ya con una edad más madura pude volver a Europa.

“Lo de Lidio imagino que fue porque es un entrenador que ve mucho balonmano y que está atento a todo”

– Vuelves en 2015, vas a Zamora en División de Honor Plata y de ahí a Cuenca en 2017 donde ya te asientas en un equipo importante de Asobal. ¿Cómo se gestó aquel fichaje que fue una apuesta personal de Lidio Jiménez?

Zamora venía de descender y había un equipo con aspiraciones de ascenso los dos años que estuve allí. Lo de Lidio imagino que fue porque es un entrenador que ve mucho balonmano y que está atento a todo. Supongo que vio las dos fases de ascenso que jugamos en Zamora y confió en la posibilidad de venir y adaptarme al sistema defensivo de Cuenca, que es una defensa aguerrida 6-0 con la intención de que el contrario lance de afuera y me he amoldado bastante bien a eso. 

– Los profanos del balonmano quizá piensen que el mérito exclusivo de cada parada es del portero, pero una defensa que dé pocas opciones a los lanzadores y que limite las zonas de lanzamiento es fundamental.

Se trata de eso, de un trabajo en conjunto, buscando tener mucha intensidad entre 6 y 9 metros para tratar de minimizar los lanzamientos por zona central que provoque lanzamientos lejanos y desde los extremos. Hay equipos que defienden más a robar el pase, más afuera, tratando de generar errores en el movimiento del balón pero a nosotros nos ha funcionado nuestro sistema.

– Cuatro años has estado aquí y desde el principio se vio que el Ciudad Encantada había fichado un portero de mucha categoría. ¿Cómo fueron los inicios en el club y tu estancia estos cuatro años en Cuenca?

La verdad es que estos cuatro años han sido increíbles. Cuatro años en los que en el primero logramos la clasificación europea que era mi gran objetivo a la hora de venir y un gran éxito porque no si había logrado antes. El segundo con la experiencia europea y volver a luchar por la clasificación son unos grandes recuerdos que me llevo.

– Está claro que el Sargal es uno de los pabellones más calientes de la Asobal, donde jugar como visitante es complicado y como local me imagino que será un subidón cada partido porque es un público que anima y apoya mucho.

Sí, está claro, se ve cada partido. Este año es una de las cosas que más extrañamos porque cada partido era un acontecimiento, inclusive en la ciudad antes del partido. Si hacemos las cosas bien y hay entrega y sacrificio la afición siempre se ha volcado con nosotros con mucho apoyo y es muy lindo jugar así.

“La verdad es que estos cuatro años han sido increíbles”

– El Ciudad Encantada es el equipo deportivo con más nivel de los que hay en Cuenca. ¿Has sentido durante estos años el respaldo no sólo de la afición sino también de la ciudad? ¿Cómo ha sido vivir en una ciudad en la que el balomnano es la élite deportiva?

Hay de todo, en ese sentido la ciudad está volcada con el balonmano pero creo que también podría mejorar la situación del club en relación a la ciudad justamente por eso, porque representa y ha representado a la ciudad por Europa y porque ha subido mucho el nivel estos últimos años. Pero sin duda en cualquier sitio de Cuenca saben del balonmano e incluso a los que no les gusta conocen que hay un equipo de balonmano importante y con buen nivel.

– Esta temporada y media que habéis estado sin público en los pabellones también pone en valor la calidad del equipo, porque muchas veces se hablaba del fortín del Sargal como explicación de las victorias, pero este año no ha habido público y habéis hecho un gran papel igualmente, peleando por las plazas europeas hasta casi el final de la liga.

Creo que el equipo mostró regularidad, llevamos jugando juntos bastante tiempo y por eso pudimos seguir arriba. Es verdad que fue un año muy difícil, la pandemia nos tuvo parados dos o tres veces con confinamientos sin poder entrenar, pérdida de jugadores, muchas lesiones, jugar sin público, es un condimento de todo que hizo que la temporada fuera complicada pero aun así hicimos récord de puntos y para ser un año que sólo hay tres plazas europeas, con una fija para el Barça en Champions, hemos estado peleando hasta el final.

– Me gustaría preguntarte por tu experiencia personal. ¿Cómo has vivido estos años en Cuenca?

La verdad es que muy contento. Mi novia sacó el Grado en Bellas Artes así que me abrió un mundo de gente y de personas que fui conociendo y un montón de actividades distintas que la gente quizá no conozca tanto. Hay gente muy buena en Cuenca, muy buenos artistas, muy buenos profesores, gente haciendo cosas muy interesantes y es un grupo de gente que cuando sale de Cuenca se aprecia mucho su trabajo y además conecté mucho con la naturaleza, me encantan todas las rutas y paseos, traté de conocer toda la Serranía. Me encanta poder convivir diariamente con eso, cuando tengo dos o tres horas me subo a San Julián y me quedó allí meditando, dibujando o haciendo cualquier cosa. Es increíble cómo en Cuenca puedes hacer todo eso sin tener que coger el coche y mimetizarte con el entorno.

“Cuando tengo dos o tres horas me subo a San Julián y me quedó allí meditando, dibujando o haciendo cualquier cosa. Es increíble cómo en Cuenca puedes hacer todo eso sin tener que coger el coche y mimetizarte con el entorno”

– Toca hablar de futuro. ¿Del Barcelona, o todavía no? Porque todo el mundo da por hecho que vas a jugar allí.

Ya, en principio estaba bastante avanzado pero con el cambio de presidente hubo unas modificaciones en la dirección deportiva, se fue Barrufet y llegó O’Callaghan, y todavía no tengo confirmado lo del Barça y no tengo idea de qué pasará. Yo no tengo firmado nada y no tengo una confirmación de la nueva directiva.

– No me quiero poner en esa tesitura, porque jugar en el Barcelona es jugar en el top europeo y mundial, pero ¿si no saliera manejas otras ofertas?

La verdad es que no sé, porque obviamente un destino como el Barcelona es paralizante y desde el principio que surgió esa posibilidad todas las demás se minimizaron, pero está abierto todo, desde volver a Argentina hasta ficha por el Barça. Obviamente la posibilidad del Barcelona me genera mucha ilusión y lo esperaré una respuesta, después en base a eso buscaré otra opción si no se da.

– ¿Incluso quedarte aquí?

Sí, claro.