La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Cuenca ha adjudicado las obras de reparación de firmes y acerados del Paseo de San Antonio y la calle San Lucas a la empresa Viales y Obras Públicas S.A. por un importe de 641.300 euros, según ha informado este miércoles la portavoz municipal, Saray Portillo, durante la rueda de prensa. La actuación salió a licitación por cerca de 715.000 euros y finalmente ha sido adjudicada por una cantidad sensiblemente inferior tras el proceso de contratación.
A ese proceso concurrieron tres licitadores, entre los que se ha producido una exclusión por no haber justificado convenientemente las condiciones del contrato que les permitían un ahorro económico en la oferta que habían presentado. Según ha detallado Portillo «no lo han justificado y por tanto se ha considerado que la oferta era anormalmente baja o desproporcionada y entonces esta empresa ha sido excluida». La actuación forma parte de las inversiones financiadas a través de la modificación presupuestaria aprobada por el Ayuntamiento a finales de 2025.
Las obras permitirán actuar sobre la el Paseo de San Antonio y la calle San Lucas mediante una intervención integral que incluirá la renovación de pavimentos, acerados, señalización horizontal y vertical, mobiliario urbano y elementos de protección como bolardos. Sobre el matiz de la posible inclusión o no del paso a nivel, el debate ha estado servido. En agosto de 2025, durante la recepción de las obras del aparcamiento de Casablanca, el alcalde de Cuenca, Darío Dolz, avanzó que el futuro reasfaltado del Paseo de San Antonio incluiría la regularización de este punto, lo que sustituiría al plan inicial en el que se planteaba una rotonda en este punto. Posteriormente, cuando se aprobó el expediente de contratación, Saray Portillo precisó que las obras llegarían «hasta las gomas del paso a nivel», es decir, hasta el límite marcado por la infraestructura ferroviaria.
Respecto a esta cuestión, según la memoria del proyecto, el Ayuntamiento realizó una consulta a Adif sobre la titularidad de este paso a nivel, a quien respondió que no era necesaria la autorización por parte del operador ferroviario, dado que no afecta a la plataforma y a que la zona de actuación es de titularidad municipal. La intervención tratará de remediar los desperfectos ocasionados desde la última reurbanización en el año 2004 debidos al paso del tiempo, el efecto del tiempo atmosférico, y el uso tanto de los vehículos de la calzada como de los peatones de las aceras, además del deterioro general que se ha producido en el mobiliario urbano.
En la memoria del proyecto se destacaba que actualmente estas calles presentan un estado del firme «envejecido», en las que hay puntos donde se han producido roderas, blandones y baches que precisan de su saneado completo. En cuanto a la calzada, está previsto demoler y volver a construir los seis pasos de peatones elevados y sustituir los tubos metálicos de los laterales para drenar el agua por canaletas que permitan la retirada de la rejilla superior y limpieza interior. En las aceras se levantará el adoquinado a mano, tratando de preservar los elementos en buen estado, mientras que en la señalización, se sustituirá toda la vertical al haber perdido esta su reflexividad y se repintará la horizontal en la vía y las calles adyacentes.
Respecto al mobiliario urbano, que también se ha visto afectado por el paso del tiempo y se encuentra deteriorado, el proyecto contempla sustituir todos los bancos por otros similares a los existentes, así como las papeleras. En cuanto a las barandillas, destacan que por diversos accidentes han sufrido roturas y desprendimientos. Por tanto los bancos, barandillas y papeleras serán sustituidos. En cuanto a los bolardos, se aprecia falta de algunos de ellos, y otros están en mal estado, por lo que, aunque no se realizará una sustitución sistemática, sí se procederá a sustituir a los que estén deteriorados, así como a reemplazar los que han desaparecido.













