Comprometidos cerca de 23.000 euros para instalar el andamio en el inmueble de Obispo Valero

La actuación se ejecutará con un compromiso de inclusión para crédito en ejercicios futuros.

El Ayuntamiento de Cuenca continúa dando pasos para la instalación del andamio en el edificio de Obispo Valero, 8 con un compromiso de inclusión para crédito en ejercicios futuros para sacar adelante el contrato, que contará con un valor estimado de 22.912,51 euros y se estructurará como un expediente plurianual. La intervención está destinada a evitar posibles desprendimientos en la vía pública y garantizar la seguridad en el entorno de la plaza Ciudad de Ronda, pues el acceso a ella por la calle Colmillo permanece cortado desde hace meses.

Este compromiso económico se ha aprobado en la Junta de Gobierno Local. El contrato, tal y como ya informó este medio de comunicación, cubrirá tanto la instalación como el mantenimiento y posterior retirada de la estructura. Según ha avanzado este miércoles en rueda de prensa la portavoz del equipo de gobierno, Saray Portillo, la contratación del andamio se realizará con una duración inicial de 12 meses prorrogable por otros 12, lo que podría extender la actuación hasta un máximo de dos años, entre las anualidades de 2026 y 2027, con posibilidad de prolongarse a 2028 en caso de prórroga. Con el compromiso de inclusión de crédito en ejercicios futuros se desbloquea una actuación que ya había sido anunciada previamente y que ahora entra en fase de tramitación efectiva al contar con la cobertura económica necesaria para su ejecución.

Un inmueble en situación de riesgo y con antecedentes de intervención

El edificio de Obispo Valero 8 se encuentra en una situación de especial sensibilidad estructural. Un informe técnico externo encargado por el Ayuntamiento y emitido en julio de 2024 concluyó que el inmueble estaba en situación legal de ruina y que presentaba deficiencias que comprometían su estabilidad. Posteriormente, en octubre de 2025, el Ayuntamiento ordenó el desalojo de las personas que residían de forma ilegal en el inmueble tras una resolución judicial vinculada al estado del edificio, que obligó a abandonar las viviendas por motivos de seguridad. Desde entonces, el Consistorio ha venido adoptando distintas medidas preventivas en el entorno, como la instalación de un vallado que impidiera el paso de peatones hacia la calle Colmillo, mientras el edificio permanece pendiente de su futuro destino, vinculado a la ampliación del Museo de Cuenca mediante su posible cesión al Ministerio de Cultura.

Contexto político y debate sobre la gestión del inmueble

El edificio ha estado también en el centro del debate político municipal en los últimos meses. El Grupo Municipal Popular ha criticado en varias ocasiones la «lentitud» en la gestión del inmueble y la «falta de avances» en la cesión al Ministerio de Cultura, subrayando que el Ayuntamiento sigue asumiendo los costes de seguridad. Asimismo el portavoz popular, Álvaro Barambio, recordó en el pasado mes de marzo que «los dirigentes locales aprobaron un proyecto técnico para instalar un andamio de protección en la fachada que da a la Plaza de Ronda, con un coste exacto de 7.895,15 euros, para evitar riesgos a peatones y vehículos». Desde el equipo de Gobierno, por su parte, se ha defendido que todas las actuaciones han respondido a criterios técnicos y de seguridad, y que el objetivo final es facilitar la incorporación del edificio al futuro proyecto de ampliación del Museo de Cuenca.