El cortometraje Todo Cosa, impulsado por el laboratorio de innovación social DIVERS+S, se estrenó el pasado 10 de marzo en el Teatro Auditorio ‘José Luis Perales’ de Cuenca con el objetivo de reivindicar el derecho de todas las personas a acceder y participar en la cultura. Detrás de este proyecto está el director Simón Noguera, de CeLeO Producciones, que firma su quinto cortometraje y que en esta ocasión pone el foco en la accesibilidad musical y la inclusión. La pieza surge del trabajo desarrollado en el Reto 1 de Accesibilidad Musical del laboratorio DIVERS+S, una red colaborativa que busca soluciones inclusivas para la ciudad, y reúne a entidades sociales, músicos y profesionales de distintos ámbitos para transmitir a través de la experiencia en la pantalla que la cultura debe ser un espacio abierto a todas las personas.
¿Cuál es el origen que germina todo este proyecto?
Antes de existir DIVERS+S, que es la base sobre la que se cimenta todo, hubo un proyecto que trataba de accesibilidad musical concretamente llamado Un instrumento para Henar allá por 2014. En esa primera iniciativa trabajamos con una chica muy afectada por una parálisis cerebral cuyo sueño era tocar un instrumento, algo que a priori parecía imposible, y que acabó sucediendo. En 2017 hacemos el prumer DIVERS+S con un fin de semana que fue una especie de congreso, donde se hablaba de parámetros muy parecidos a lo que estamos haciendo ahora y desde entonces hemos seguido haciendo pequeñas acciones hasta que en el 2024 a través del Ministerio tuvimos una convocatoria y en 2025 hubo otra de la Junta.
Estamos desde el 2017 trabajando con DIVERS+S, un laboratorio que funciona con retos concretos, que pueden ser nuestros propios o de alguien externo, como el Ayuntamiento, una empresa, un colectivo o una asociación que nos lo propone una iniciativa a conquistar y nosotros damos la visión del prototipado de las acciones para luego, con toda la documentación que vamos generando, proponer mejoras en los siguientes pasos. Voy a poner un ejemplo, la Federación de Deportes de Montaña de Castilla-La Mancha tiene un proyecto que se llama Castilla-La Mancha Sin Techos y nos propuso una asistencia técnica en una de sus ascensiones a los cinco picos más relevantes de cada una de las provincias de Castilla-La Mancha con personas con discapacidad. Ellos llevaban sus sillas y adaptaciones, pero nosotros hicimos un prototipo de cómo mejorar esa experiencia subiendo con ellos. Fuimos allí, grabamos toda la experiencia, pasamos una serie de formularios y les propusimos en un dossier unas mejoras para las siguientes ascensiones.

¿Cuántas personas han pasado desde que el proyecto era Un instrumento para Henar hasta lo que llevamos de este 2026 con DIVERS+S?
Solamente Henar ya conllevó cien personas, Todo Cosa otras cien…Podríamos estar hablando de alrededor de 500 personas. El proyecto ha tenido muchísimo impacto en la provincia de Cuenca. Además, también ha llegado a Castilla-La Mancha con otro proyecto que es regional y ahora estamos con un proyecto nacional donde también va a haber un nodo en Madrid, otro en Cuenca y otro en Letur. Ahora mismo incluso acabamos de presentar un proyecto europeo, así que podemos decir que es un proyecto con vocación de crecimiento y de continuidad porque a cada paso que damos, el siguiente se hace más potente y eso conlleva en que ampliemos también la parte geográfica.
¿En qué trabaja Todo Cosa? ¿Sobre qué se pretendía profundizar con este audiovisual?
Todo Cosa es la gota de aceite de un reto que estuvimos desarrollando entre el 2024 y 2025 en DIVERS+S, que es un laboratorio de innovación social en Cuenca a través de un reto que consiste en la accesibilidad musical. Durante ciertos meses estuvimos trabajando con entidades que apoyan a personas con diversidad funcional y utilizamos la música como una herramienta de socialización y de creación colectiva. Nosotros abogamos por que la música y la cultura sea accesible y en Todo Cosa hemos hecho una demostración de que eso es posible. Se trata de un documental sobre todo ese proceso que culmina con un concierto final de una orquesta de 70 músicos, once de los cuales tienen discapacidad.
¿Cuántas personas han participado en el corto?
Entre músicos, técnicos y participantes de los talleres hemos reunido a cerca de 90 personas.
¿Qué conclusiones habéis sacado de toda esta experiencia con el Laboratorio de Innovación Social Diversos y especialmente con el corto?
Las conclusiones fundamentales es que es una experiencia real que se puede replicar. De hecho, ahora mismo estamos con un proyecto del Ministerio de Cultura correspondiente a la última convocatoria de proyectos culturales con especial impacto social, que quedamos los terceros porque pusimos muchas de las conclusiones de lo que hemos desarrollado hasta ahora. Por ende, se puede seguir avanzando en estos aspectos y tener la accesibilidad y la inclusión como algo transversal en los proyectos culturales y esa es nuestra hoja de ruta para todo este año.
¿Cómo se ha rodado el corto? ¿Ha habido alguna parte ficcionada?
Ha sido un proceso de meses y ha sido una experiencia cien por cien basada en la realidad en la que nada se ha ficcionado. Al principio no llevábamos la idea de que fuera o tuviera una vocación final tan cinematográfica, tenemos muy claro que DIVERS+S lo que hace es documentar muy bien todos los pasos que da, y eso es lo que fuimos haciendo en todos los ensayos, todas las acciones que fuimos llevando a cabo. Luego cuando se pensó el concierto final, sí que se planteó un rodaje potente con ocho cámaras, técnicos de sonido profesional…Se grabó como si fuera un concierto para una película y como salió tan bien se planteó la idea de recopilar todo lo que se había rodado, que también se rodó de manera profesional, y juntar todo eso para contar una historia que a priori no había intención de convertir en documental. El mismo proceso nos llevó a que el producto final de todo ese reto fuera ese propio corto.
Parece que cada vez hay más presencia de personas con diversidad funcional en el mundo de la cultura, ¿qué aporta el corto en el marco cultural? ¿Qué le ha aportado a cada uno de los participantes?
A bote pronto diría que el esfuerzo que se ha hecho es el ejemplo. El hecho de que se de visibilidad de lo que pueden llegar a hacer y no tener que imaginarlo y además visibilizarlo ejemplificando porque no se les pone una barrera previa. Nosotros directamente hemos asumido que las personas con diversidad funcional pueden hacer lo que quieran y que darles referentes es muy importante. No se trata de ficcionar, es contar una realidad más que como espectador ves como si estuvieras viviendo todo el proceso con ellos, ni siquiera tenemos sonido externo apenas, la mayoría es sonido ambiente para que acompañes a los protagonistas en todo su recorrido.
Yo creo que ejemplificar es lo que nosotros aportamos y con lo que hemos conseguido articular el documental en sí mismo. Nosotros fuimos a Madrid para enseñar lo que estábamos haciendo y conseguir sinergias con otros equipos para crear este proyecto maravilloso en el que retas al espectador a deconstruir lo que tiene preestablecido sobre lo que puede o no puede hacer una persona con diversidad funcional simplemente por una primera impresión. Muchas veces, hasta que no se ha pone un ejemplo y se da una historia con nombre propio no se ve, y en este caso más allá de esa labor educativa para el público general, también constituye un referente para las personas con diversidad funcional, que tengan un ejemplo, sean protagonistas y sean ellos mismos quienes cuenten sus historias, sin que las narre un tercero.

Teniendo en cuenta el contexto actual de las industrias culturales en general y en el mundo audiovisual en particular, como director, ¿cree que las historias de personas con diversidad funcional las narran terceros habitualmente? ¿Cree que existe un sesgo a la hora de relatar narraciones en las que ellos son protagonistas?
Desde que empezamos con Henar, lo que planteábamos era una historia que resultaba muy atípica, incluso exótica, y ahora ya estamos viendo la Fundación Sifu haciendo un concierto en el Liceo de Barcelona con personas con discapacidad, con criterio artístico, no solamente que salgan y ya está, sino que participen con dirección artística, musical, con instrumentos adaptados. Vemos campeones, que es cierto que está en el parámetro del sesgo de la comedia, pero que en mi opinión es un ejemplo clarísimo del protagonismo que se le puede dar dentro de un contexto a una persona con diversidad funcional. Entonces, yo creo que ha evolucionado muchísimo, aunque queda muchísimo por hacer, lógicamente.
También creo que también se «normalizado» el hecho de que haya otros personajes, no solamente con diversidad funcional, sino de diversidad en general. Cada vez se está mostrando más la diversidad real que tenemos. Por ejemplo, en la feria audiovisual Conecta, hicieron una mesa específica de inclusión y el audiovisual a nivel internacional y había un ponente de Canadá que explicó que tienen un Netflix solo con historias de personas con discapacidad, pero es que los técnicos, parte de los técnicos de afirmación de esas series también tienen algún tipo de discapacidad; eso es el siguiente salto. Yo creo que la clave es mostrar la diversidad funcional eso como algo natural y sobre todo ejemplizar en la capacidad y no en el sesgo al que te refieres, que generalmente se basa en hacer humor o dar pena con las diferentes condiciones y que, en definitiva, aporta poco.
El corto está inscrito en varios festivales de cine y ya ha sido premiado por el jurado del Festival Corto Cortismo de Miguelturra como mejor idea del año 2025, ¿cree que los festivales le dan relevancia a los proyectos que generan diversidad del modo que sea? ¿En qué festivales están inscritos?
Hay festivales específicos de discapacidad o de salud mental y de temáticas como estas tanto a nivel nacional como internacional. Pero
es interesante el caso de Miguel Turra, que no tiene en las bases un criterio concreto más allá del cinematográfico y que casi todos los premiados tienen historias potentes a nivel social, no solamente de diversidad funcional, sino de problemas de suicidio o de otros problemas sociales fuertes tanto en ficción como en documental. En nuestro caso hemos buscado tanto convocatorias de nicho como generales y en total nos hemos presentado, entre los que ya se han resuelto y los que no, unos 15 festivales.
¿Dónde puede verse el corto?
El pasado martes 10 de marzo hicimos el estreno en el auditorio porque lo queríamos unir con el pistoletazo de salida de los retos de este año de DIVERS+S. Entonces sí que estamos ahora, vamos a estar durante una semana comunicando un poco lo que pasó el martes porque fue, la verdad, muy intenso y hay cosas muy chulas de lo que pasó. Para que te hagas una idea, invitamos a todas las entidades y los músicos que participaron, también estuvo una representación de Kantata aunque faltó la Joven Orquesta de Cuenca porque al ser por la mañana no pudieron venir.
Los asistentes dieron su opinión después del corto y contaron lo que les gustó la experiencia y que quieren más. También invitamos a Jesús Jara, un ingeniero de sonido de Madrid que está haciendo un proyecto de construcción de instrumentos adaptados e hizo una pequeña muestra de dos de los que está construyendo y que vamos a intentar meter dentro del proyecto. Nosotros explicamos DIVERS+S en general, los retos de este año y al final vino José Luis Escudero, comisionado de Discapacidad de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha porque están están desarrollando un proceso participativo para crear la nueva Ley de Accesibilidad
Universal regional, que fue la guinda de todo.
Para quien no pudo acudir al acto, nuestro objetivo es poner Todo Cosa a disposición de todo el mundo para que ese trabajo maravilloso llegue al mayor público posible y para que pueda ser una herramienta de trabajo en diferentes sectores. La idea es estrenarlo directamente en YouTube en un estreno online con día y hora que previsiblemente será antes de Semana Santa, aunque todavía no hemos cerrado la fecha concreta, pero va a ser próximamente.










