La Biblioteca Pública del Estado ‘Fermín Caballero’ acoge este viernes, a las 17:30 horas, un encuentro de apoyo mutuo para acompañar a quienes han perdido a sus animales de compañía. Conducido por el proyecto Sempiterna, la iniciativa busca crear un espacio de refugio y palabra al que pueden acudir todas las personas que transitan el duelo por la pérdida de su mascota.
Desde este proyecto destacan que la festividad de San Antón homenajea con procesiones y misas a los seres de cuatro patas que viven con los que viven. Sin embargo, pese a que culturalmente se celebra este lazo, el duelo por la pérdida de un animal de compañía «sigue siendo, para muchas personas, un duelo sin respaldo social ni rituales compartidos que ayuden a transitarlo».
Frente a ello, espacios como el que propone Sempiterna ofrecen un lugar «seguro para hablar, escuchar y sentirnos acompañados por otros que están pasando por lo mismo».
Durante el encuentro, facilitadores y participantes compartirán sus vivencias, imprimirán sentido al proceso de duelo y explorarán formas comunitarias de sostenerse. «Compartir nuestro sentir con otras personas que están viviendo experiencias similares es profundamente sanador y ayuda a normalizar emociones que nos pesan en silencio.», explica Laura Fresneda Moreno, impulsora del proyecto.
El encuentro, según la organizadora, busca normalizar emociones que «a menudo se cargan en soledad», permitiendo que los participantes exploren formas comunitarias de sostenerse y «rendir homenaje a la huella imborrable que dejan sus compañeros de vida».
Este proyecto ofrece diferentes servicios, según se detalla en su página web, para expresar el duelo, conectar con otras personas y transformar el dolor en un homenaje poético y vivo. En este sentido, propone acompañamiento emocional con grupos de conversación y apoyo mutuo; ceremonias y homenajes vivos a través de árboles de la memoria y paquetes rituales personalizados; y recuerdos artísticos, con cuadros de familia y cuentos personalizados para honrar su vida.
El proyecto
Según se informa en la página web de Sempiterna, el proyecto surgió a raíz de la pérdida de Chula, la perra de Laura Fresneda, con quien compartió quince años. Destaca que a lo largo de su vida había enfrentado otros duelos por seres queridos, pero la partida de Chula supuso un vacío «difícil de expresar y comprender». «Su presencia era constante, su amor incondicional y su partida dejó una huella profunda en mi día a día», resalta.
Al intentar compartir su dolor, Fresneda se encontró con comentarios que minimizaban mi sentimiento de pérdida, tales como: «Pero ¿cómo puedes estar así? Solo era un perro…», «Si te sientes sola, adopta otra mascota.», «Tienes que pasar página, no puedes estar tan triste por un animal».
Este «vacío de complicidad», dice la ideadora de este proyecto, evidenció la necesidad de encontrar un entorno «donde poder sentir el arropo de otras personas».













