Otro comercio del centro de Cuenca sufre un robo con el método de la tapa de alcantarilla

La propietaria asegura que el negocio ya había sufrido un intento de robo y advierte de la preocupación existente entre los comerciantes de Cuenca.

Cuenca ha amanecido con la noticia de un nuevo robo en un comercio local del centro de la ciudad. La tienda Amore Mio, ubicada en la calle Poeta Diego Jesús Jiménez de la capital conquense, ha sido el último negocio en sufrir un asalto durante la madrugada de este miércoles después de que una persona rompiera el cristal de la puerta de acceso utilizando una tapa de alcantarilla para acceder al interior del establecimiento.

Según ha relatado a Voces de Cuenca su propietaria, Marlen Godoy, el robo se produjo alrededor de las 3:30 horas. El autor actuó con rapidez, accedió al local tras fracturar el cristal y sustrajo principalmente el dinero que había en la caja registradora, además de varias billeteras de la marca Michael Kors que se encontraban en el mostrador. Godoy ha relatado que el ladrón actuó a cara descubierta y que las cámaras de seguridad captaron su presencia, aunque las imágenes de las cámaras de seguridad no permiten identificar con claridad sus rasgos. La alarma saltó inmediatamente, lo que permitió una rápida intervención policial.

La propietaria ha querido destacar la actuación de los agentes desplazados hasta el lugar, así como la rapidez de la respuesta tras activarse el sistema de seguridad. «Han llegado muy rápido, en apenas siete minutos, y han estado a la altura», señala. Tanto la Policía Nacional como la Guardia Civil han prestado todo su apoyo a la propietaria afectada, quien ha relatado que lleva desde que le notificaron en el interior de su negocio por temor a nuevos robos, ya que la puerta estaba rota. Godoy ha señalado que los agentes se preocuparon por ella, y que le ayudaron a tapar la puerta con cajas que tenía en el interior del negocio hasta que le cambien la luna y empatizaron con el «miedo e impotencia» que dice sentir, por lo que han estado haciendo rondas por la zona.

Más allá de las pérdidas económicas, Godoy lamenta el impacto emocional que generan este tipo de sucesos entre los comerciantes. «No es solo el robo. Es la sensación de que invaden tu espacio y la inseguridad que queda después», afirma. La empresaria considera especialmente preocupante que este asalto, que presenta características muy similares a otros robos registrados recientemente en distintos establecimientos de la ciudad, continúe azotando al pequeño comercio y que según relata está generando inquietud entre el sector. «Hoy ha sido mi tienda, ayer fue otra y mañana puede ser cualquiera», lamenta. Asimismo ha explicado a este medio de comunicación que aunque lleva apenas tres meses abierto, el negocio ya ha sufrido un intento de robo hace unas semanas, aunque pudo atrapar a la persona responsable a tiempo, que estaba tratando de sustraer prendas de ropa.

Esta preocupación, según la propietaria, ha hecho que los comerciantes permanezcan en permanente comunicación con un grupo de Whatsapp en el que asegura que «las alertas por robos y hurtos son cada vez más frecuentes». La propietaria de Amore Mio considera que las fuerzas de seguridad están realizando su trabajo con todo el rigor, pero cree que es necesario endurecer las consecuencias para los reincidentes. «No es un problema de falta de eficacia policial, sino de que muchas veces estas personas vuelven a la calle y lo siguen haciendo», sostiene. Asimismo, ha anunciado que trasladará esta preocupación al tejido empresarial local y estudiará posibles iniciativas para reclamar medidas que contribuyan a frenar esta oleada de robos.