Las obras del Centro Nacional de Estudios Penitenciarios en Cuenca finalizarán previsiblemente en un año y medio una vez que ya han comenzado los trabajos. «Tal vez un poquito menos, para poder volver aquí e inaugurarlo», según ha informado el secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Luis Ortiz, en su visita a las obras.
Hasta 500 funcionarios de prisión se van a poder formar en este centro de estudios de la capital conquense, y se dejará de esta forma de usar las aulas que desde los últimos años ha prestado la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM), «a quien agradecemos de verdad el esfuerzo que ha hecho durante todo este tiempo», ha destacado el secretario general.
En cuanto a las nuevas instalaciones, para diseñar este nuevo centro de estudios penitenciarios se han informado y documentado de «los mejores centros de formación de prisiones, que no hay muchos, y es muy importante todo lo que se refiere al edificio de simulación», ha resaltado Ortiz. En este sentido, ha señalado que «lo que hacemos es simular los módulos, las celdas y los espacios que tenemos en los centros penitenciarios, para que la formación de los funcionarios sea verdaderamente ajustada y real a lo que luego van a tener en el día a día».
Por su parte, el edificio tendrá un gran salón de actos con capacidad para 500 personas, así como los servicios habituales de biblioteca, gimnasio y salas para el trabajo de todas las personas trabajarán en el centro.
Ángel Ortiz ha avanzado que «en año y medio creo que estaría para poder ya inaugurarlo y dar aquí la formación a nivel nacional». Ha destacado que en los últimos ocho años «hemos tenidos la fortuna de que tener una media de 1.100 plazas nuevas cada año con las ofertas de empleo público de este Gobierno», que suponen «8.700 plazas en los últimos 7 años». Unos datos que ha comparado con los siete años anteriores, cuando las plazas en instituciones penitenciarias fueron 1.700, ha finalizado.











