La Diputación ha dado un primer visto bueno al proyecto de obras de los terrenos ferroviarios en Tarancón. Desde este miércoles el proyecto se encuentra a exposición pública en el tablón de anuncios del organismo, disponible en este enlace. Se ha iniciado un período de de 20 días hábiles contados a partir del primer día hábil siguiente al de la fecha de publicación del anuncio para que la gente pueda revisarlo y presentar alegaciones, de modo que pueden presentarse consideraciones al proyecto desde este jueves. El texto plantea las intervenciones anticipadas necesarias para la integración urbana en los antiguos suelos ferroviarios de la línea Tarancón–Utiel, ya clausurada y desafectada, para crear conexiones entre barrios, eliminar barreras urbanas y preparar el desarrollo de una futura Vía Verde integrada en la ciudad.
La memoria del proyecto explica que el objetivo es conectar distintos viarios transversales actualmente interrumpidos por la antigua infraestructura ferroviaria y adecuar los pasos de nivel existentes, lo que afectará a unos 47.000 metros cuadrados. Todo ello servirá además como base para la futura Vía Verde. La actuación afecta a distintos puntos del municipio organizados en tramos identificados entre las letras A y H. Cada uno de ellos responde a situaciones urbanas concretas, pero todos forman parte de una misma estrategia de integración del antiguo corredor ferroviario en la trama urbana.
Tramos de actuación y qué se realizara en cada uno de ellos
En concreto en los tramos A, B y C se realizarán conexiones transversales entre los barrios residenciales consolidados para favorecer la movilidad peatonal y manteniendo compatibilidad con la futura Vía Verde. En el tramo D se acometerá una actuación estratégica que incluye una conexión transversal, la creación de un espacio público y la articulación con el Parque Ferial, mientras que en el E se suprimirá el paso a nivel de la avenida Pablo Iglesias, integrando así la antigua vía bajo rasante en un cruce urbano «seguro y accesible». En el tramo D y E también se llevara a cabo una conexión longitudinal «imprescindible para enlazar ambos tramos y
estructurar el nuevo eje urbano derivado de la transformación». En el tramo F y en el G se suprimirán los pasos a nivel situados las calles San Isidro y San Cristóbal respectivamente; en el primer caso se integrará la actuación en el tridente viario del entorno y en el segundo se generará «continuidad peatonal y homogénea con las soluciones del resto de tramos». En el tramo H se realizará la intervención final en la avenida Juan Carlos I y el carril de Huete, donde se eliminará el último paso a nivel y se completará la secuencia de integración urbana.
Cuatro meses de obras y un presupuesto de ejecución por contrata cercano a los 740.000 euros
Para realizar las citadas obras hay fijado un plazo de ejecución de cuatro meses en los que no será necesario realizar ningún procedimiento de expropiación para su desarrollo. En cuanto a los servicios que se verán afectados, en el proyecto no se contempla que se produzcan afecciones a servicios que no sean objeto de contrato, dado que ambas actuaciones son de reposición. El proyecto fija un presupuesto de ejecución material de 512.774,68 euros, mientras que el presupuesto de ejecución por contrata asciende a 738.344,26 euros. La memoria también incluye un Estudio de Seguridad y Salud completo requerido debido a que la actuación supera los supuestos establecidos por la normativa estatal en materia de seguridad en obras.
El convenio establece que la financiación es íntegramente asumida por Adif hasta un máximo de 878.344,26 € (IVA incluido), una cuantía que según el texto abarca la redacción de los proyectos, las obras y las asistencias técnicas necesarias. Las obras previstas en el proyecto consisten en la ejecución de diversos tramos de la Vía Verde, que incluyen actuaciones previas, movimientos de tierras, desmontaje de vía metálica en algunos tramos, ejecución de firmes y pavimentos, instalación de equipamiento urbano y gestión de residuos generados durante los trabajos.
¿Cómo será la Vía Verde?
En cuanto a la sección del viario verde, en sus extremos contará con dos franjas de terreno vegetal con plantaciones de árboles y arbustivas cuyo ancho será variable y adoptará diversas pendientes en talud para ajustarse al ancho total. Con todo ello constará de un carril de 4 metros para el tránsito peatonal con pavimento terrizo, un carril central de 3 metros como zona de descanso que quedará pavimentada con adoquín de 40×20 y un carril bici de dos direcciones con 3 metros anchura total, asfaltado. Una vez completados los pavimentos se procederá al pintado de marcas especiales -como flechas, símbolos o inscripciones- sobre el pavimento, al de la marca vial longitudinal -líneas continuas/discontinuas- y la transversal -pasos y delimitaciones puntuales-.
La vía se complementará con diversos elementos destinados a la seguridad y uso del espacio como un total de 44.000 farolas con columna metálica, que proporcionarán iluminación en los tramos previstos o 282.000 metros de barandillas urbanas modulares, especialmente en zonas elevadas o con riesgo lateral. Asimismo se prevé instalar mobiliario urbano tal como 2.000 aparcamientos para bicicletas con ocho plazas cada uno, 2.000 fuentes de pulsador o 5.000 bancos de hormigón prefabricado, entre otros. En los tramos donde se proyecta acondicionamiento ambiental se realizará la plantación de árboles, el aporte de tierra vegetal y abonado y la ejecución de praderas de césped y acondicionamiento de zonas terrizas para mejorar la integración paisajística del corredor.
También se propone la rehabilitación y adecuación del actual Edificio de la Estación que «en la actualidad se encuentran en situación de ruina y abandono» dando lugar un espacio residual de la ciudad. El objetivo es dar continuidad al parking público situado al oeste de la estación y habilitar los espacios libres alrededor del edificio para que formen parte del sistema de espacios verdes del municipio y se integren con el tejido urbano consolidado, dotando también de uso al propio edificio para evitar su progresivo deterioro.











