La conquense María del Mar Torruella, nueva integrante del Consejo Escolar de Castilla-La Mancha

Su principal reivindicación "se centra en el calendario". "Solo tenemos el mes de agosto de vacaciones, mientras que la educación primaria y secundaria tiene los dos meses de julio y agosto", indica a VOCES DE CUENCA

El Consejo Escolar de Castilla-La Mancha cuenta desde el pasado lunes con la conquense María del Mar Torruella como nueva integrante. Esta educadora trabaja en la Escuela Infantil Sagrada Familia de Quintanar del Rey y es la primera y la única consejera que desempeña un cargo en la etapa escolar de 0 a 3 años dentro de la institución.

«Yo quería formar parte porque se toman decisiones en materia escolar y de educación a nivel autonómico», indica Torruella. «Le comenté al sindicato que alguien de alguna escuela infantil debería representarnos en el Consejo Escolar de Castilla-La Mancha para darles voz pero nadie quería y me ofrecí yo. Lo que no sabía es que iban a nombrarme consejera, creí que sería representante del personal laboral de las escuelas infantiles», relata en conversación con este periódico.

Ante esta oportunidad que se le presenta de representar a todo el personal laboral y funcionario de los centros educativos, a Torruella le gustaría proponer temas relacionados con las escuelas infantiles porque «siempre se nos deja fuera», se queja. La primera reunión la han tenido este martes de forma telemática y, en cuanto a las mejoras que le gustaría proponer, Torruella señala que su principal reivindicación «se centra en el calendario». «Las escuelas infantiles solo tienen el mes de agosto de vacaciones, mientras que la educación primaria y la secundaria tienen los dos meses de julio y agosto», indica a VOCES DE CUENCA.

Además, dice que están con los niños «hasta el 24 de julio» porque el resto de la semana hasta agosto los dedican a «hacer entrevistas a los familiares para el nuevo curso». «De cara a septiembre tenemos que tener todo cerrado y programado pero solo tenemos una semana. Pedimos dos», reivindica. Torruella asegura que no es suficiente para organizarse y tener una clase programada.

Otra de las propuestas que quiere llevar a cabo es la falta de personal. «Necesitamos más personal de cocina y de limpieza. Cuesta mucho encontrarlos y lleva bastante retraso». Y, sobre todo, insiste en el personal de mantenimiento. «Es una pena que en una escuela pública cuando se rompe algo tenga que estar el director buscando a alguien para que venga a repararlo», lamenta.

En cuanto a la climatización, la nueva consejera explica que «la gran mayoría de las escuelas infantiles tienen aire acondicionado y no es un problema generalizado» y tampoco los salarios: «están bastante bien». Torruella comenta que afronta esta nueva etapa «con ilusion» y dice que escuchará al personal laboral tanto de escuelas infantiles como de colegios e institutos para «cualquier tipo de propuestas que tengan y quieran compartir».

Y adelanta, además, que otra de las materias que le gustaría ver hecha realidad es el traslado de las escuelas infantiles a los colegios. «Es una medida que ya tiene implementada Castilla y Leon o la Comunidad Valencia», señala. «Hasta el momento nos han hecho caso omiso, pero ahora me gustaría reivindicarlo en el Consejo si hay oportunidad», dice.