El Índice de Propagación Potencial de incendios forestales (IPP) de Castilla-La Mancha, elaborado por el Servicio de prevención y extinción de incendios forestales de Castilla-La Mancha, INFOCAM, disminuye este sábado del riesgo extremo a la alerta amarilla en gran parte de la provincia de Cuenca, excepto el sur, donde se ha instalado la alerta naranja. Aunque el IPP ya no sitúe en alerta roja a la región, Cuenca continúa en un escenario desfavorable para la propagación de incendios forestales.
El mapa diario del Índice de Propagación Potencial muestra una bajada del riesgo extremo al aviso amarillo y naranja en toda Castilla-La Mancha, sin embargo, el este de la comunidad autónoma todavía continúa en riesgo extremo de incendios. Este indicador evalúa la capacidad de un incendio forestal para propagarse teniendo en cuenta variables como la meteorología, el estado de la vegetación y la disponibilidad de combustible forestal. Un nivel extremo implica que cualquier conato puede evolucionar con gran rapidez, dificultando las labores de extinción.
Ante esta situación, es necesario extremar la precaución y evitar cualquier actividad que pueda originar un incendio, especialmente durante las horas de mayor calor. También es necesario respetar las restricciones vigentes en el medio natural y avisar de inmediato al 112 ante cualquier columna de humo o indicio de fuego.















