La presidenta del Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Cuenca, Beatriz Jiménez, ha realizado un balance crítico del desarrollo de la Semana Santa en la ciudad, que ha calificado como «nuestra semana grande, de la que todos sacamos pecho». El «orgullo» que dice sentir por la celebración ha contrastado con las valoraciones que han trasladado el Partido Popular vecinos y visitantes y que según ha asegurado ha resultado de «dejadez absoluta» en el estado general de la ciudad.
Jiménez ha asegurado que estos días se ha trasladado una imagen «desmejorada» y una sensación general de «dejadez y abandono». Una situación de la que ha señalado como «únicos responsables» al equipo de gobierno del Ayuntamiento de Cuenca, encabezado por Darío Dolz. «No hay cosa que más nos entristezca que haya venido gente de fuera y nos haya preguntado qué está pasando en Cuenca», ha señalado.
Jiménez ha comenzado su valoración diferenciando los problemas registrados con los cortes de agua en el Casco Antiguo, que ha calificado como «graves» y «perjudiciales» para la imagen de la ciudad. «No es algo que pase por primera vez, es algo que el equipo de gobierno conoce», ha asegurado. En este sentido ha añadido que «vamos a presentar una moción en el próximo pleno exigiendo medidas urgentes para la preparación de las tuberías así como utilizar el tratamiento de dióxido de carbono que limpia de cal las tuberías».
«No podemos permitir ni una vez más la imagen que Cuenca, como Ciudad Patrimonio de la Humanidad, ha dado durante esta Semana Santa», ha dicho la también diputada nacional. Asimismo, la líder del PP municipal ha señalado que no puede repetirse en próximos eventos que elevan los residentes en el Casco Antiguo, como en el caso de San Mateo, que se replique el problema con una imagen de «poca organización, poca planificación y sobre todo esa dejadez absoluta».
Según Jiménez, la imagen ofrecida durante la Semana Santa no ha estado a la altura de lo que la ciudad «debería haber proyectado». En cuanto a la seguridad y la gestión de cuestiones como la llamada ‘ordenanza del botellón’, la popular ha señalado que los ciudadanos han podido vivir y observar el desarrollo de los eventos en las calles y que en este aspecto la experiencia tampoco ha sido positiva.













