La Asociación de Vecinos del Centro de Cuenca han mostrado a través de una nota de prensa su malestar y preocupación tras la reunión mantenida el pasado 3 de marzo con el Ayuntamiento de Cuenca, en la que se presentó el estado del Plan de Acción Integrado, PAI 2026–2030 y, en particular, el proyecto de remodelación de Carretería.
Denuncian que se trató de una reunión informativa y no participativa sin permitir a las asociaciones influir en ninguna fase del diseño. Aseguran desde la asociación que, aunque el PAI contempla herramientas de participación abiertas y cerradas, el Ayuntamiento confirmó que los proyectos solo se presentarán al público una vez finalizados, limitando la intervención ciudadana al trámite de alegaciones. La Asociación considera especialmente llamativo que, apenas un día después, la Portavoz municipal anunciara públicamente la existencia de “dos vías de participación”, contradiciendo lo expresado en la reunión. Esta incoherencia, aseguran, genera confusión y evidencia la falta de un proceso participativo real y estructurado.
La Asociación insiste en que una intervención de esta magnitud exige excelencia técnica, transparencia y una metodología de trabajo acorde con los estándares de proyectos urbanos contemporáneos. Añaden que el Ayuntamiento afirmó que el diseño lleva casi dos años elaborándose internamente, pero la dudan de que los medios propios municipales dispongan de la capacidad, experiencia y dedicación equivalente a un equipo profesional multidisciplinar —ingenieros, arquitectos, paisajistas— como el que habría resultado de un concurso público.
Además, dicen, resulta difícil creer que el personal municipal haya podido dedicar “años” a tiempo completo a este proyecto sin desatender otras funciones esenciales.
Durante la reunión la asociación volvió a mostrar su inquietud por el uso reiterado de contratos menores en la asistencia técnica del proyecto, que les genera dudas sobre la fragmentación de encargos y la falta de información pública sobre su justificación, empresas participantes o criterios de adjudicación. Aseguran que en un proyecto financiado con fondos europeos y de gran impacto para la ciudad, la transparencia debería ser absoluta.
Por último, desde la Asociación de Vecinos del Centro de Cuenca, consideran inaceptable que un proyecto que transformará el corazón de la ciudad no haya contado con una consulta seria a los distintos grupos poblacionales que harán uso del espacio y lamentan que solo se haya tenido en cuenta los resultados de una encuesta realizada por un vecino, en lugar de promover procesos participativos formales, objetivos y validados. Las 1.000 firmas recogidas por la Asociación en favor de una participación real y los compromisos de la Agenda Urbana de Cuenca, dicen, quedan así ignorados. El consistorio aseguran continúa confundiendo, o queriendo confundir, participar con alegar, cuando las alegaciones llegan tarde y, en demasiadas ocasiones, no son atendidas o son desestimadas sin explicación suficiente.










