Premian con 5.000 euros a un proyecto inclusivo de Iniesta que plantea transformar jardines degradados

El proyecto ‘GarcamaTVA’, del IES Cañada de la Encina de Iniesta ha sido reconocido con el premio ‘X Talento Challenge’ de la Fundación ONCE.

El proyecto ‘GarcamaTVA’, del equipo GarcamaTVA, del IES Cañada de la Encina, en Iniesta (Cuenca), ha sido uno de los ganadores de ‘X Talento Challenge’, un concurso inclusivo impulsado por Fundación ONCE que trata de promover el espíritu emprendedor con impacto social entre la juventud española. La iniciativa es un proyecto del alumnado escolarizado en Educación Especial en la etapa de Transición a la Vida Adulta (TVA) en la especialidad de Jardinería, que pretende transformar un espacio degradado (el jardín de una vivienda tutelada) en un pulmón verde, “útil, accesible y sostenible”. 

El galardón se ha dado a conocer este martes en un acto celebrado en el Hub de ‘Por Talento Digital’ de Fundación ONCE que ha contado con la presencia de Sabina Lobato, directora de Formación, Empleo, Operaciones y Estudios de Fundación ONCE. En su cuarta edición, el concurso ha galardonado también a ‘VoiceMe’, del grupo RafaPuede, de la Fundación Rafa Puede, en San Javier (Murcia), por un trabajo que se propone ser una solución tecnológica para personas con problemas en la comunicación verbal (afasia o disartria.

Los dos proyectos ganadores, el de Cuenca y el de San Javier, recibirán un premio de 5.000 euros para poner en marcha su iniciativa de impacto social. Además, se obsequiará a los miembros de los dos equipos con una tarjeta regalo por valor de 100 euros y a los tutores con una tablet por su involucración y apoyo al proyecto. Asimismo, los tres equipos que han conseguido Menciones Especiales recibirán tarjetas regalo valoradas en 50 euros para sus integrantes y un bono para disfrutar de hoteles ILUNION para los tutores responsables.

‘X Talento Challenge’ busca potenciar que los y las jóvenes se muevan y se relacionen más allá de su círculo habitual, así como fomentar la inclusión. Es por ello que buscamos equipos de entre 5 y 10 integrantes. Los equipos podrán ser 25% sin discapacidad y 75% con discapacidad, o a la inversa. Para llegar hasta este punto, los equipos han tenido que pasar tres fases y desarrollar diferentes niveles del proyecto, como un plan de proyecto, un documento de habilidades de equipo y una plantilla resumen del proyecto.

En concreto, el proyecto conquense ha abordado su iniciativa desde los beneficios que presenta la huertoterapia, así como el cuidado compartido con personas mayores, de modo que todos los participantes «redescubran el placer de trabajar la tierra, mejorando su estado de ánimo y capacidades físicas y cognitivas». Esta acción, según explican «refuerza directamente la autonomía, mejora sus
competencias profesionales y, lo más importante, eleva su autoestima» al verse las personas con discapacidad reconocidas como trabajadores «con un impacto social positivo». Además, el proyecto incorpora un componente de innovación tecnológica mediante el uso de sensores de humedad y sistemas de riego automatizados, lo que según indican «no solo optimiza el mantenimiento, sino que introduce al alumnado en el manejo de herramientas digitales aplicadas al sector de jardinería». A todo ello se le suman actividades intergeneracionales entre alumnado y personas mayores, «mediante charlas y coloquios donde se comparten conocimientos sobre jardinería, tradiciones y cuidados del entorno».