Las licitaciones desiertas paralizan 31,4 millones de euros en un año en la provincia de Cuenca

Según los datos de la firma tecnológica de soluciones analíticas Intescia–Doubletrade, el elevado número de licitaciones que han quedado desiertas en 2025 apunta, sobre todo, a un desajuste creciente entre los precios fijados por la administración y las condiciones reales del mercado.

Según los datos de la firma tecnológica de soluciones analíticas Intescia–Doubletrade, durante el año 2025 se han paralizado en la provincia de Cuenca 31.422.066´51 millones de euros provenientes de las arcas públicas, dinero que se debería haber invertido en concursos públicos que han quedado desiertos al no encontrar empresas que ejecuten los contratos.

El año pasado en la capital se declaró desierta la licitación para la adjudicación de las obras de ampliación y reforma del Centro de Salud Cuenca II, ubicado en la calle Radio Nacional de España de la capital conquense. Las actuaciones estaban valoradas en 648.902,45 euros con impuestos incluidos.

En Castilla-La Mancha durante el 2025 se han paralizado 218,93 millones de euros. Cuenca es la tercera provincia de la región donde más dinero público se ha paralizado por detrás de Guadalajara, que encabeza la lista, y Toledo. Sin embargo, la cifra de la provincia conquense está por debajo de la media de la región que se sitúa en 43.785.548´922

Según la nota de prensa emitida por Intescia–Doubletrade, la incertidumbre política nacional, el bloqueo del estrecho de Ormuz, los vaivenes de Trump y la inflación, han provocado una situación insostenible que ha afectado a la confianza de las compañías en la estabilidad de contratos a largo plazo de las ofertas públicas por temor a que queden infra pagadas en el desempeño de la obra o servicio. Esto ha propiciado que se multipliquen las licitaciones desiertas y, por consecuencia, se paralice la ejecución de miles de obras y servicios.

A nivel nacional se han registraron 9.819 concursos públicos desiertos, lo que supone la paralización de 4.011 millones de euros provenientes de las arcas públicas, un 86,1% más que hace un lustro, en 2021. Tal y como refleja el estudio realizado por Intescia–Doubletrade, en 2025 el importe medio por contrato sin ejecutarse en el último año supera los 408.506 euros, lo que revela que fallan tanto contratos menores, como proyectos de tamaño medio relevantes.

Además, el análisis de la contratación que queda desierta revela que las actividades no residencialesabsorben cerca del 14,9% del total (1.731 millones de euros). Le siguen los servicios generales, con un 13,4% (1.558 millones), y los servicios inmobiliarios, aparcamientos y ascensores, que representan un 9,2% (1.068 millones). También destacan los contratos relacionados con vehículos, transporte y mercancías, con un 8,9% (1.029 millones), y la recogida de basuras y limpieza viaria, que concentra un 5,9% (683 millones).

“Cabe destacar que muchas de las licitaciones públicas que se han quedado desiertas están financiadas con fondos europeos, por lo que la demora puede provocar la pérdida de esta subvención” ha asegurado Salvador Alarcón, director Comercialde Intescia–Doubletrade España. Las licitaciones públicas analizadas incluyen tanto los contratos de obra como los de servicios ofertados por la Administración Pública.

¿Por qué quedan las licitaciones desiertas?

“El elevado número de licitaciones que han quedado desiertas en 2025 apunta, en primer lugar, a un desajuste creciente entre los precios fijados por la administración y las condiciones reales del mercado. Diversos sectores alertan que los presupuestos base de licitación no siempre incorporan el impacto de la inflación, el encarecimiento de materias primas o el aumento de los costes laborales, lo que reduce el interés de las empresas en concurrir. A ello se suma, en muchos casos, la rigidez de los pliegos y la complejidad administrativa, factores que incrementan los costes indirectos de participación y desincentivan especialmente a pymes y proveedores locales”, ha explicado Alarcón, que reconoce cómo se han disparado las empresas que buscan herramientas de inteligencia comercial para concursas en licitaciones públicas.