La Audiencia Provincial de Cuenca juzga el próximo lunes 19 de mayo, a partir de las 10 horas, al acusado y confeso de haber asesinado a su mujer en la mañana del 2 de mayo de 2022 en Tarancón. La mujer, de 43 años, fue la víctima número 13 de violencia de género ese año.
El autor de presunto asesinato, que se presentó en el acuartelamiento de Tarancón informando del hecho, era la pareja de la victima con quien tenía tres hijos menores de 5, 4 y 2 años de edad en ese momento. El agresor había tenido orden de alejamiento anterior sobre la finada, aunque en aquel momento, dicha medida se encontraba inactiva por sentencia absolutoria de los Juzgados de lo Penal de Cuenca.
Según el escrito de la Fiscalía, durante la relación del matrimonio, ambos de origen marroquí, el acusado mostró episodios de celos acusando a su mujer de tener relaciones con otros hombres, controlando la vida de ella, así como los medios económicos con los que contaban para el mantenimiento de los menores, «considerando a la misma de su propiedad al punto de decidir quitarle la vida».
El 2 de septiembre de 2019, la víctima le interpuso una denuncia por amenazas de muerte y de quitarle a sus hijos, por la que se dictó la prohibición de acercamiento hacia ella. En el juicio oral celebrado por estas diligencias, la mujer se negó a testificar contra su marido, por lo que quedaron sin efecto las medidas cautelares, según el documento del ministerio público.
En la madrugada del 2 de mayo de 2022, el matrimonio tuvo una discusión dentro del domicilio familiar donde estaban además sus tres hijos menores de edad. El acusado, en ese momento, cogió un cuchillo con «la clara finalidad de terminar con la vida» de la víctima. El marido le propinó un total de 34 cuchilladas en el cuerpo, además de un golpe en la cabeza y tres mordeduras en el brazo izquierdo, según el escrito.
La mujer murió a consecuencia de lo anteriormente mencionado, que le provocó un shock hipovolémico y fracaso multiorgánico isquémico por falta de percusión sanguínea adecuada. Desde el inicio de la brutal agresión hasta la muerte, los menores se encontraban en el domicilio y presenciaron todo el suceso.
Sobre las nueve de la mañana, el acusado salió de su domicilio familiar y se dirigió el Centro Social de Tarancón y a la Guardia Civil para confesar lo que había hecho e informar de que sus tres hijos menores se encontraban en una habitación de la vivienda. Los hijos del matrimonio, a consecuencia de presenciar los actos delictivos realizados por el padre, tuvieron que ser tratados psicológicamente.
La Fiscalía determina que estos hechos constituyen un delito de asesinato, con agravante de parentesco y por razones de género; así como tres de lesiones. Pide una pena de cárcel de 25 años y la prohibición de acercamiento a sus hijos y de residir en la localidad de Tarancón y municipios donde residan los menores durante 35 años. Además, solicitan la pena de privación de la patria potestad de los tres hijos comunes del matrimonio, y un año de prisión por cada uno de los tres delitos de lesiones.
El ministerio público solita también la indemnización de 200.000 euros a cada uno de los hijos de la víctima por el daño moral causado por fallecimiento de su madre, además de 31.500 euros por menoscabo psíquico y 100.000 euros por secuelas. También piden indemnizar a la madre de la víctima con 75.000 euros por daño moral causado por fallecimiento de su hija; y a los hermanos de la mujer asesinada con 30.000 euros a cada uno por daño moral causado por fallecimiento de su hermana.














